Rojava/Siria: Asuntos destacados del mes de agosto

Tekosina Anarsist – 1 septiembre 2026 – Traducido y editado por Rojava Azadi Madrid
Finalización del proceso de integración de las SDF
A finales de agosto, Mazlum Abdi anunció la finalización de la integración de las SDF en el nuevo ejército sirio, compuesto por tres divisiones en Hasaka y una en Kobane. La integración de las Asayish en el Ministerio del Interior también está experimentando nuevos avances, con la incorporación de las YPJ y la creación de una nueva estructura de las Asayish en Afrin.
Enfrentamientos tras el regreso a Serekaniye
Cientos de familias desplazadas de Serekaniye regresaron a sus hogares a principios de agosto, pero se vieron detenidas por grupos rezagados de milicias del Ejército Nacional Sirio (SNA) y otras formaciones pro-turcas, que atacaron la caravana a su llegada. Hombres armados con cuchillos y palos, algunos incluso con armas de fuego, se abalanzaron contra civiles kurdos gritando consignas antikurdas y amenazando con matarlos. Varias personas resultaron heridas y los ataques continuaron durante toda la noche. En muchas ciudades kurdas se celebraron manifestaciones para denunciar esos ataques.
Israel bombardea la base aérea de al-Zuhur
El 19 de agosto, Israel bombardeó la base aérea de al-Zuhur, donde el ejército turco tenía previsto transportar equipamiento militar. Los ataques se produjeron cuando la base estaba vacía, e Israel afirmó que había actuado tras las advertencias emitidas a Turquía para impedir la concentración militar en Siria. El Gobierno sirio denunció el ataque y Estados Unidos también lo criticó. Se trata de un ejemplo más de las crecientes tensiones entre Turquía e Israel en Siria.
Normalización de las relaciones con Siria
Estados Unidos ha retirado a Siria de la lista de países patrocinadores del terrorismo. Con ello, también se levantan las restricciones bancarias y financieras. Ahora se pueden realizar pagos electrónicos internacionales en Siria, por ejemplo, con Mastercard.
Ley marco en el Parlamento turco
El 10 de agosto, el Parlamento turco aprobó una ley para avanzar en el proceso de paz y la disolución del PKK. La ley establece un marco jurídico para que los miembros del PKK no sean procesados si deponen las armas, insistiendo en que no se aplica a los acusados de «delitos graves específicos» ni a los miembros de alto rango del PKK. No aborda ninguna de las reivindicaciones kurdas en materia de derechos políticos y culturales, pero se presenta como un primer paso para las negociaciones en curso sobre el proceso de paz.
EVALUACIÓN
Derechos sobre el papel, realidad sobre el terreno
El Decreto Presidencial nº 13 de Al-Sharaa reconoció el kurdo como lengua nacional y permite la enseñanza en kurdo. A primera vista, se trata de un gran avance. Sin embargo, en la práctica, la brecha entre el decreto y lo que realmente ocurre es donde reside la verdadera tensión. Las protestas del 30 de agosto en la Universidad de Rojava y los 4.265 profesores de Afrin y el este de Alepo que se enfrentan a un futuro incierto dejan claro que, incluso un año después, la educación en lengua kurda se está viendo silenciosamente mermada. Es fundamental señalar que ninguno de estos derechos está consagrado en una constitución, y que los representantes kurdos no estuvieron presentes cuando se inició el proceso de redacción de la Constitución en marzo de 2025. Esa no es una base sólida para la reconciliación.
El proyecto kurdo no ha terminado, pero se está reduciendo o desplazando de un modelo de administración territorial hacia una negociación mucho más limitada sobre derechos culturales, gobernanza local y competencias administrativas. Si ese proceso sigue estancándose sin avances reales para los kurdos, se corre el riesgo de sentar un precedente al que acabarán enfrentándose otras comunidades minoritarias de Siria.
Sobre la presión económica
La integración también ha supuesto un empeoramiento notable de la situación económica en el noreste. La región nunca fue rica, pero gozaba de cierto grado de autosuficiencia: ingresos petroleros, comercio local y gestión propia. Desde el traspaso de competencias a Damasco, se han recortado las ayudas al combustible, el agua potable es un problema cada vez mayor en varias zonas y los precios no han dejado de subir. La DAANES mantuvo la estabilidad en la medida de lo posible con los recursos de que disponía; ahora que el Gobierno central está al mando, los servicios básicos y el acceso a recursos esenciales se han convertido en un problema mucho más grave de lo que eran antes.
Sobre la disolución de las SDF
Tanto a nivel interno como en el extranjero, la disolución de las SDF se presentó como un momento «histórico». Desde el punto de vista de la DAANES, el panorama es mucho más complicado. Las SDF habían sido la mayor fuerza militar organizada fuera del control de Damasco durante más de una década, y su desmantelamiento no fue realmente una negociación, sino más bien una imposición. La fuerte influencia de Turquía, no solo sobre el Gobierno de al-Sharaa, sino también sobre la misión diplomática de EE. UU. en Oriente Medio, ha sido decisiva. No era ningún secreto que Erdogan intentaba obtener luz verde para una gran operación en el norte de Siria contra las SDF. Para evitarlo y prevenir un escenario apocalíptico de este tipo para la población kurda en Siria, las SDF se sentaron a la mesa de negociaciones para salvar cierto grado de autonomía de sus fuerzas. El acuerdo final dio lugar a la integración de las SDF en divisiones locales (3 en Hassakah, 1 en Kobane), conservando sus estructuras de mando y su integridad territorial. Las Asayish (fuerzas de defensa civil) se integraron en el Ministerio del Interior mediante un acuerdo similar, conservando también su autonomía local. Tras meses de negociaciones sobre el papel de las YPJ en la nueva Siria, estas acabaron integrándose en el Ministerio del Interior, y no en las fuerzas militares como se pretendía.
Los acuerdos finales se traducen en grandes concesiones con escasos beneficios. El nuevo Gobierno sirio ha reconocido en cierta medida la identidad cultural y política del pueblo kurdo, al declarar el Newroz fiesta nacional e incluir la lengua kurda como asignatura en los colegios. Sobre el terreno, se observa que muchos kurdos están descontentos con los resultados, lo que agrava el resentimiento y pone en duda la legitimidad del nuevo Gobierno. La autogestión y las SDF demostraron su compromiso con la protección de las vidas kurdas, aceptando disolverse para evitar la guerra. Ahora, todos los esfuerzos por construir la autonomía se someterán a una prueba de fuego. La organización de base, con cientos de comunas locales, academias y cooperativas, iba a convertirse en el principal motor de la transformación hacia una sociedad democrática.
Rojava nunca aspiró a convertirse en una parte independiente de Siria. Su objetivo era desarrollar las prácticas y los modelos revolucionarios para convertirse en una sociedad libre. No solo para Siria, no solo para Kurdistán, sino más allá. Tras una década y media de proceso revolucionario, con todas las victorias y las derrotas, surgió un nuevo equilibrio de poder en Siria. El movimiento revolucionario ha aprendido mucho; el Movimiento de Liberación Kurdo es ahora reconocido internacionalmente como una fuerza líder y una guía para los revolucionarios de todo el mundo. Ahora es el momento de poner una vez más en práctica todas las lecciones aprendidas.
Saludos revolucionarios 🖤