«La clase obrera turca no está preparada para la paz»

Kurdistan au féminin – 1 mayo 2026 – Traducido y editado por Rojava Azadi Madrid
El presente artículo fue publicado originalmente en dos partes, que reproducimos íntegramente aquí.
PARTE I
TURQUÍA / KURDISTÁN – Iskender Bayhan ha declarado que la clase obrera en Turquía aún no ha alcanzado un nivel de conciencia y organización suficiente para superar el chovinismo y el racismo y apoyar plenamente la lucha por la paz.
En los últimos días, once partidos políticos, entre ellos el Partido del Trabajo (EMEP) y el Movimiento del Trabajo (EHP), han publicado una declaración conjunta en la que instan al Gobierno a abandonar su estrategia dilatoria y a adoptar medidas concretas en favor de la paz.

Iskender Bayhan, diputado del EMEP por Estambul y firmante de la declaración, analizó para la ANF los retos que plantea esta iniciativa y la cuestión de la preparación de la clase obrera y los socialistas turcos ante los desafíos del nuevo periodo.
Una declaración fruto de un largo proceso
Bayhan explicó que esta declaración conjunta es el resultado de un largo trabajo colectivo. Firmada inicialmente por seis partidos y organizaciones, cuenta ahora con once signatarios, entre los que se encuentran partidos y organizaciones miembros del Partido por la Igualdad de los Pueblos y la Democracia (DEM Parti) y del Congreso Democrático de los Pueblos (HDK).
«Nosotros, los partidos de la Alianza del Trabajo y la Libertad, consideramos que era necesario profundizar y reforzar este proceso, incluso tras la derrota electoral. Ante las incesantes maniobras dilatorias del régimen palaciego, que suscita esperanzas sin producir nunca resultados concretos, especialmente en el proceso de Imralı, hemos considerado necesario adoptar una posición común».
La declaración reclama medidas concretas tanto para la paz interna como para la paz regional, en un contexto marcado por los acontecimientos en Oriente Medio, en particular la guerra que afecta a Irán y las relaciones con la OTAN. Insiste en la democratización y en la necesidad de una amplia plataforma de lucha común.
Bayhan subrayó que esta plataforma sigue siendo pertinente y debería estar abierta a la firma de todas las fuerzas sindicales, pacifistas y democráticas de Turquía.
Unir las luchas económicas, democráticas y antiimperialistas
Según él, en Turquía es indispensable llevar a cabo de manera unificada la lucha por las reivindicaciones económicas (salario mínimo, condiciones de vida dignas) junto con la lucha por los derechos democráticos, la paz y una postura antiimperialista y anti-OTAN. «El régimen no aplica políticas separadas en materia económica, interior y exterior: aplica un programa integrado. Por eso es necesaria una respuesta global», añade. La experiencia de la Alianza del Trabajo y la Libertad constituye, según él, una base valiosa que hay que desarrollar.
El 1 de mayo se perfila como una jornada multitudinaria
Bayhan también elogió el apoyo masivo del pueblo kurdo, visible durante las celebraciones del Newroz, y prevé una fuerte participación el 1 de mayo. Recordó que el periodo que va del 8 de marzo al Newroz y al 1 de mayo constituye tradicionalmente un importante barómetro de la lucha social en Turquía.
«Este año, el 8 de marzo y el Newroz han contado con una fuerte movilización. Los preparativos para el 1 de mayo hacen pensar que la manifestación tendrá una amplia participación, especialmente en Ankara, Esmirna y Gebze, donde los trabajadores celebrarán por primera vez en 23 años en su lugar histórico».
La clase trabajadora turca no está preparada para la paz
Al ser preguntado sobre la capacidad de la clase obrera turca para apoyar la paz, Iskender Bayhan responde sin rodeos: «Sería engañoso e inexacto afirmar que está preparada».
Explica que esta cuestión debe abordarse desde dos perspectivas: la paz frente a las operaciones imperialistas en la región y la resolución pacífica de la cuestión kurda en Turquía.
Tras mantener conversaciones con miles de trabajadores durante su mandato como diputado, Bayhan constata que la clase obrera sigue estando fuertemente influenciada por años de propaganda chovinista y racista sobre la cuestión kurda. Las organizaciones sindicales han contribuido a menudo a esta demonización.
Desde el anuncio del PKK de deponer las armas y disolverse, han surgido dos tendencias principales: la desconfianza hacia Erdoğan, acusado de instrumentalizar el proceso con fines políticos, y el escepticismo sobre la voluntad real del PKK de emprender un camino plenamente pacífico.
«Sin embargo, en numerosas conversaciones en los lugares de trabajo o durante las huelgas, los trabajadores dicen claramente que ya no quieren que las armas hablen, ni que mueran jóvenes turcos y kurdos. Su principal obstáculo sigue siendo la falta de confianza: “No confiamos en ellos, no llegarán hasta el final”», concluye Bayhan.
PARTE II
TURQUÍA / KURDISTÁN – Iskender Bayhan afirma que la clase obrera turca es una clase multinacional, compuesta principalmente por trabajadores turcos y kurdos.
El diputado del EMEP por Estambul se refiere a la postura de los socialistas turcos ante el proceso de paz y la cuestión kurda. Insiste en responder en nombre de su partido: «No puedo hablar en nombre de los demás, pero puedo expresarme en nombre del EMEP. Incluso en el punto álgido de las operaciones militares y los enfrentamientos, cuando el PKK aún no había tomado la decisión de deponer las armas, nos esforzamos por explicar a los trabajadores turcos que la resolución democrática y pacífica de la cuestión kurda también redundaba en su propio interés. Siempre hemos defendido la idea de que las relaciones entre trabajadores turcos y kurdos deben basarse en la fraternidad y el internacionalismo».
Bayhan reconoce que estos esfuerzos se han topado a menudo con una fuerte resistencia, pero considera que el momento actual ofrece mejores condiciones: «Hoy en día, tenemos más oportunidades para debatir esta cuestión con los trabajadores. El proceso de Imralı nos ha permitido mantener mayor número de debates, especialmente con los trabajadores turcos. Organizamos regularmente mesas redondas con el partido DEM y el CHP, e insistimos en el vínculo indisoluble entre la paz y las condiciones de vida: paz y hambre, paz y pan de cada día».
Una clase obrera multinacional
«La clase obrera en Turquía es, por naturaleza, una clase multinacional, compuesta fundamentalmente por trabajadores turcos y kurdos. Esta realidad existe desde la fundación de la República», subraya Iskender Bayhan.
Sin embargo, admite que los socialistas avanzan con muchas dificultades en esta cuestión: «Progresamos lentamente y, a veces, sufrimos retrocesos allí donde creíamos haber avanzado. Sin embargo, no tenemos otra opción. Si no logramos hacer comprender a los trabajadores turcos la existencia nacional del pueblo kurdo, sus derechos democráticos y sus reivindicaciones legítimas, no podremos avanzar como partido socialista. La burguesía no dudará en dividirnos en este terreno. »
Bayhan relata que, en casi todas las huelgas y acciones obreras en las que participa el EMEP, la primera acusación que se les hace es la de ser «separatistas» o «miembros del PKK». Esta etiqueta proviene tanto de la burocracia sindical como de los empresarios y de las autoridades. A pesar de ello, el partido persiste en su labor.
«Debemos ser modestos: aún no hemos logrado liberar a una parte importante de la clase obrera turca del yugo del chovinismo y el racismo. Esa es una tarea que aún nos queda por delante».
Cambiar de estrategia para convencer
Según Bayhan, la forma de dirigirse a los trabajadores es determinante. Decir «vuestros problemas no se resolverán mientras no se resuelvan los del pueblo kurdo» resulta poco eficaz. En cambio, es más pertinente mostrar que el mismo sistema y la misma mentalidad oprimen tanto al pueblo kurdo como a los trabajadores turcos:
«Hay que explicar que la autoridad que niega al pueblo kurdo el derecho a su lengua materna es la misma que pone en peligro la vida y las condiciones de trabajo de los obreros. En lugar de contraponer los sufrimientos, hay que mostrar que tienen causas comunes y que exigen soluciones comunes».
El partido DEM aún no está del todo preparado
Iskender Bayhan considera que el partido DEM aún no está lo suficientemente preparado para explicar el proceso de paz a la clase obrera turca y responder a sus preocupaciones concretas.
«Nuestros compañeros del DEM tienen una gran experiencia y han trabajado mucho para convertirse en un partido de toda Turquía. Sin embargo, en las mesas redondas conjuntas, he podido observar que pocos de ellos habían leído el manifiesto de Abdullah Öcalan sobre el proceso. Las expectativas populares son muy altas: muchos piensan que si el PKK depone las armas, deben seguir rápidamente medidas concretas. Sin embargo, sobre el terreno, el partido aún no está del todo preparado para explicar de forma concreta este proceso a los trabajadores turcos».
No obstante, añade que esta brecha se irá cerrando progresivamente gracias a encuentros más frecuentes, intercambios concretos y la experiencia acumulada sobre el terreno.