Ciclo de entrevistas en Bakur, Kurdistán

Desinformémonos – 14 enero 2026 – Editado por Rojava Azadi Madrid
En noviembre de 2025, se produjo una movilización de mujeres en Estambul, convocada por al menos nueve organizaciones, en un contexto importante que atraviesa el Movimiento de Liberación Kurdo en el territorio dominado por el Estado turco: los procesos de paz y las reivindicaciones por la libertad de Abdullah Öcalan. Miembros del Núcleo de Investigación Interdisciplinaria en Estudios Kurdos (NUPIEC), formado en Brasil en 2023, estuvieron presentes para realizar una serie de entrevistas, con el fin de profundizar en la comprensión y los debates públicos en Brasil y Abya Yala sobre esta nueva coyuntura que se abre desde el histórico llamamiento de Abdullah Öcalan realizado el 27 de febrero de este año, que condujo a la disolución del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). La centralidad de la lucha de las mujeres y el lema Jin, Jîyan, Azadî (Mujer, Vida, Libertad), que resonaba al unísono en una importante plaza del oeste de Estambul, es elocuente sobre los vivos y luminosos caminos que la Revolución kurda sigue tejiendo entre montañas, bosques, caatingas, ciudades y campos.
El mes de noviembre tiene una importancia simbólica para las movilizaciones de mujeres en Turquía: en 2016, el Gobierno turco, a través del AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo, del actual presidente Recep Tayyip Erdogan), indultó a los agresores sexuales de menores mediante un proyecto de ley que proponía el matrimonio de estos con sus víctimas. La ley sería retroactiva para los casos de abusos cometidos antes de noviembre de ese año. El hecho generó grandes protestas y se relaciona con el 25 de noviembre, considerado el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Años más tarde, en 2021, Erdogan anunciaría la salida de Turquía del Convenio de Estambul, tratado internacional para combatir la violencia contra las mujeres.
El tema tiene una relevancia esencial para la lucha de las mujeres en Brasil y en Abya Yala, donde los altos índices de violencia contra la mujer y el dominio patriarcal se enfrentan a la fuerte resistencia de las mujeres, principalmente de las mujeres negras e indígenas que resisten en las favelas, los quilombos, las aldeas y los territorios ancestrales. Brasil ocupa el quinto lugar en la terrible clasificación de países con mayor índice de feminicidios y violencia contra las mujeres en el mundo, con más de 5 feminicidios por cada 100.000 habitantes. Mientras que las leyes ya mencionadas se aprueban en Turquía, el año pasado, el proyecto de ley (PL) 1904/2024, conocido como «PL del violador», aún en trámite, intenta criminalizar el aborto como delito de homicidio, con penas más altas que el propio delito de violación, incluso para las niñas que quedan embarazadas como consecuencia de la violencia sexual.
La Revolución kurda, como faro que puede guiar a la humanidad hacia la liberación, en comunión con el pensamiento rector de las prácticas y ciencias de los pueblos del mundo que resisten contra la modernidad capitalista, enseña que la centralidad de la lucha de las mujeres, como vanguardia de la liberación, es un paso fundamental para alcanzar una sociedad verdaderamente libre. A continuación, presentamos las palabras de cuatro mujeres kurdas, que amablemente compartieron brevemente sus experiencias y sus voces en el contexto de la movilización del 16 de noviembre, que tuvo lugar bajo un intenso cerco militar. «En otros tiempos, seguramente muchas de nosotras habríamos salido detenidas o agredidas de esta manifestación. Debido a los procesos de paz, no creemos que eso vaya a ocurrir hoy», afirmaba una compañera. Los militares, fuertemente armados con ametralladoras, se unían bajo la mirada vigilante y siempre presente en las calles de Turquía de Kemal Atatürk, fundador del Estado turco.
La primera entrevistada, Sebahat Tuncel, fue una importante presa política y una de las fundadoras del HDP, Partiya Demokratik um Gelan (en kurdo), Partido Democrático de los Pueblos, un partido pro kurdo que nace de la plataforma del Congreso Democrático de los Pueblos (HDK) con actividad parlamentaria frecuentemente criminalizada por el Estado turco, con falsas acusaciones de vínculos con el PKK. A continuación, presentaremos las palabras de Gule Kaya, miembro de Navenda Çanda Mezopotamya, «Centro Cultural Mesopotamia», importante organización y centro cultural kurdo en Estambul fundado en 1991, cuyo arte está directamente relacionado con el proceso de lucha y liberación del pueblo kurdo, como afirma la propia Gule Kaya: «Ningún arte está disociado del sufrimiento y las luchas de nuestro pueblo». Por último, las palabras de las Madres de la Paz, Dayîkên Aşîtîyê, organización de madres de mártires caídos en las montañas y en la guerra revolucionaria kurda, asesinados por el Estado turco, además de presos políticos muertos, fundada en 1999. Ellas denuncian valientemente las muertes y desapariciones de sus hijos, como Rewşan, madre entrevistada que perdió a 25 familiares que aún siguen desaparecidos. La madre Birgül, también entrevistada, afirma: «No hay nada que las madres no puedan conseguir». Es con este tono que entendemos la importancia de este conjunto heterogéneo, pero convergente, de mujeres kurdas que participaron en este diálogo en un momento de lucha, en las calles de Estambul.
Esta será la primera entrevista publicada de una serie de conversaciones realizadas presencialmente por el NUPIEC en estos territorios. Esperamos contribuir poco a poco a la comprensión del proceso de paz que se está desarrollando en Kurdistán y Turquía. De inmediato, vemos la fuerza de las bases y la lucha de las mujeres como motor de este proceso, cuya fuerza social supera cualquier posibilidad de capitulación y abre brechas para dar pasos más profundos hacia la Revolución Mundial germinada por la consolidación del paradigma del Confederalismo Democrático.
SEBAHAT TUNCEL – TJA (TEVGERA JİNEN AZAD), Movimiento de Mujeres Kurdas
El principal objetivo de los kurdos que viven en Turquía es la posibilidad de alcanzar la paz. El 27 de febrero comenzó una nueva etapa con el llamamiento del líder del pueblo kurdo Abdullah Öcalan. Devlet Bahçeli (presidente del MHP) hizo la siguiente declaración: “Que Abdullah Öcalan pueda venir a hacer política al Parlamento”. El Sr. Öcalan también respondió a esta declaración. Anteriormente, él mismo había afirmado: “Estoy buscando una contrapartida”. Öcalan, desde la década de 1990, ha estado trabajando y realizando esfuerzos para resolver la cuestión kurda por medios democráticos. Esta vez, aparentemente, ha encontrado una contrapartida.
Con el llamamiento del 27 de febrero, Öcalan exigió la disolución del PKK y el reconocimiento de la identidad kurda en Turquía. Instó al PKK a celebrar su congreso y disolverse, y así fue. El PKK declaró que se reorganizaría de acuerdo con la nueva política y estrategia de paz democrática de Öcalan. Se dieron pasos concretos en este sentido. El 15 de julio, la guerrilla depuso las armas. El 26 de octubre, un grupo de guerrilleros se retiró de Turquía. Sin embargo, hasta ahora, el Estado no ha dado ningún paso en lo que respecta a sus responsabilidades.
Se creó una comisión en el Parlamento, y esa era una de las demandas más importantes del Sr. Öcalan al inicio del proceso. Una de las tareas de la comisión sería ir a İmralı, reunirse con Öcalan y, a continuación, promulgar las leyes de paz necesarias. No se ha dado ningún paso concreto y ese es el principal problema.
Hoy, como mujeres, estamos aquí para exigir al Estado que cumpla con sus responsabilidades. Anteriormente, realizamos una marcha desde Amed [nombre original de Diyarbakir en kurdo] hasta Ankara, entre el 1 y el 7 de octubre. Diyarbakir es, simbólicamente, la capital del Kurdistán, y Ankara la capital de Turquía. Las mujeres kurdas reclaman la paz.
De manera similar, la “iniciativa por la paz” también exige que el Estado cumpla con sus responsabilidades y tome algunas medidas para que la paz sea realmente posible: la derogación de la ley antiterrorista, la liberación de los presos políticos y que la comisión parlamentaria escuche a todas las partes. En este sentido, la insistencia de quienes exigen la paz es bastante clara, pero el Estado sigue sin darnos ninguna respuesta concreta.
Esperamos que haya avances en este tema. No sabemos cuándo sucederá, pero la sociedad no puede esperar más. La comisión debe ir a İmralı y realizar los trámites legales necesarios. También se espera que haya espacio para la participación en la política democrática, teniendo en cuenta la disolución de la organización. Cuando eso suceda, comenzará una nueva etapa.
Por supuesto, esto no significa que todos los problemas de los kurdos vayan a resolverse. Pero es un importante punto de inflexión para la transición de la lucha armada a la política democrática. Esto es significativo y valioso. Además, las cuestiones lingüísticas y de identidad de los kurdos aún no tienen reconocimiento legal. El llamamiento del Sr. Öcalan el 27 de febrero – “el reconocimiento de la identidad kurda es una cuestión constitucional” – aún requiere algunos pasos concretos para resolver el problema de la ciudadanía igualitaria.
En este sentido, la lucha continúa. Para nosotros, los kurdos y el Movimiento de Mujeres Kurdas, este no es un proceso concluido. Vemos lo que está ocurriendo como un medio para superar los obstáculos a la democracia y la libertad. Y por eso la lucha continúa.
Esto también incluye nuestra expectativa de que se garantice la libertad del Sr. Öcalan, con el fin del aislamiento; que se libere a los presos políticos (incluidos Leyla Güven, Selahattin Demirtaş, Figen Yüksekdağ y Ayşe Gökkan); que aquellos que viven en Europa y se ven obligados a permanecer en el exilio debido a investigaciones o juicios en Turquía puedan regresar y participar en la política; y que se den pasos para permitir que los exguerrilleros participen en la política democrática.
Solo así se abrirá una nueva etapa. La desconfianza hacia el Estado sigue existiendo, teniendo en cuenta su enfoque sobre estas cuestiones, su política hacia Rojava y cómo esto afecta a este proceso, los acontecimientos en Oriente Medio y muchos otros parámetros. Por último, entendemos que esta vez nos encontramos en un proceso diferente. No es como el proceso de Oslo en 2009 o el periodo 2013-2015. Las necesidades concretas están aumentando la posibilidad de paz. Y nosotros estamos liderando esta batalla.
GULE KAYA – NÇM (NAVENDA ÇANDA MEZOPOTAMYA), Centro Cultural Mesopotamia
Como mujer kurda y artista, he venido hoy aquí junto a cientos de mujeres para dar voz a nuestra demanda de paz y libertad. Con el histórico llamamiento realizado por Abdullah Öcalan el 27 de febrero, y teniendo en cuenta el liderazgo social que ejerce en muchos ámbitos, nos esforzamos por cumplir plenamente con nuestras responsabilidades para convertirnos en sujetos activos de este proceso. Sabemos que los artistas también desempeñan un papel de liderazgo en estos momentos sociales. Ningún arte está disociado del sufrimiento y las luchas de nuestro pueblo.
Por lo tanto, como mujeres kurdas y artistas, estamos siguiendo de cerca este proceso —cómo se desarrolla y en qué direcciones— y estamos tratando de actuar en consecuencia, modificando nuestra producción artística con esta nueva realidad. Una de las fuerzas más importantes que impulsa este proceso es el Movimiento de Mujeres Kurdas (TJA), que sigue llevando a cabo nuevas acciones en todos los ámbitos de la vida para liderar el camino de las respuestas a este histórico llamamiento. Como mujeres de un movimiento que ha llevado la filosofía de «Jin, Jiyan, Azadî» [Mujer, Vida, Libertad] al mundo, nos sentimos orgullosas y honradas.
En Oriente Medio, los feminicidios y la violencia contra las mujeres son muy comunes, y en Turquía persiste una política sistemática de guerra especial contra las mujeres. Desde casos como el de Rojin Kabaiş hasta la atmósfera de hostilidad creada para atacar a millones de mujeres kurdas, resistimos y fortalecemos nuestras luchas a través del poder colectivo de las mujeres kurdas. Esto nos fortalece en todos los sentidos.
Por lo tanto, también exigimos la libertad física del líder Öcalan. Como líder que ha asumido esta responsabilidad histórica a todos los niveles, ya ha demostrado el impacto que su presencia puede tener en la política mundial. Por ello, como mujeres kurdas artistas, acogemos este proceso con esperanza y determinación. A través de nuestro arte, nuestras voces y nuestra creatividad, queremos seguir demostrando al mundo el papel que desempeñamos.
MÃE REWŞAN – DAYÎKÊN AŞÎTÎYÊ, Madres por la Paz
Muchas gracias por venir aquí y escucharnos, por darnos esta oportunidad. Oriente Medio es una carnicería. Nosotras, las madres, primero estamos perdiendo a nuestros hijos y luego a nuestras hijas. Actualmente vivimos en una sociedad podrida por la asimilación. Las mujeres fueron oprimidas en la Primera y Segunda Guerra Mundial. Ahora, en la Tercera Guerra Mundial, las mujeres están siendo acosadas y violadas. El Sr. Abdullah Öcalan es el artífice de la paz en Oriente Medio y Turquía. Se posiciona en contra de estas guerras con sus ideas. Y eso es lo que quiere para todo el mundo.
El Sr. Abdullah Öcalan debe ser liberado. Puede ser un guía no solo para Turquía y Oriente Medio, sino que sus ideas pueden tener un impacto en las guerras de Ucrania, Siria y Palestina. Sus ideas son de fraternidad y paz. Öcalan habla de fraternidad, igualdad, libertad y democracia. Cuando todo esto se logre, no habrá más miseria ni conflictos en el mundo.
En febrero, con el llamamiento de Abdullah Öcalan, el PKK se disolvió y las armas fueron depositadas. Esperamos que el Estado dé ahora los pasos necesarios. Entre estos pasos se encuentra la igualdad y la libertad para el uso de la lengua kurda. El pueblo kurdo debe ser libre. Nuestra demanda es que se ponga fin a los 26 años de aislamiento y que Abdullah Öcalan sea libre. Nosotras, como Madres de la Paz, estamos en las calles. La democracia y la ley deben ser iguales para todos. Queremos vivir en un país que funcione así. Si es necesario, estaremos en las calles otros 25 años. Lucharemos por la paz.
En mi familia hay 25 personas desaparecidas. Nunca he visto los cadáveres de ninguna de ellas. La democracia y la justicia son necesarias para todos. Reiteramos nuestras demandas. Venceremos.
MÃE BIRGÜL – DAYÎKÊN AŞÎTÎYÊ, Madres por la Paz
En primer lugar, gracias por haber venido. Somos madres, mujeres que estamos aquí por la libertad de las mujeres, por Jîn, Jiyan, Azadî. Siempre lucharemos por esta causa. Nuestro lugar está en la primera línea de batalla, en las calles. Queremos democracia, libertad y paz. Sin embargo, lamentablemente, el primer ministro no lo permite. ¡Pero no nos rendiremos! Continuaremos nuestra lucha. La sangre y la vida de nuestros hijos están en las montañas. ¿Cómo podemos abandonar esta lucha si no podemos encontrar sus cuerpos? Nunca nos rendiremos. Nunca dejaremos de lado nuestra demanda de paz. Nosotras, las madres, siempre estaremos en las calles, en las plazas. No hay nada que las madres no puedan conseguir. Hacemos un llamamiento a todas las mujeres: no abandonen las calles por su futuro, por sus hijos. No dejen de alzar la voz por la paz.
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