WDR: «Queremos regresar a nuestros pueblos y ayuda para su reconstrucción»

Actualización de la situación en Rojava/NES enviada por Women Defend Rojava, correspondiente al día 12 de abril 2026.
Queridas amigas,
Os escribimos con las últimas noticias de Rojava, el corazón de la revolución de las mujeres.
Los últimos días han sido una serie de altibajos en cuanto a la implementación de los acuerdos de integración. Algunos pequeños pasos son alentadores, pero al mismo tiempo vemos una política de asimilación en la forma en que el Gobierno de transición está llevando a cabo la implementación. Por tanto, la resistencia de la sociedad es esencial, y el poder de organización forma la base de la democracia.
Decreto nº 13
El miércoles comenzaron los procesos de registro para la ciudadanía siria. Este paso puede considerarse positivo; sin embargo, al principio, todos los ciudadanos debían registrarse como sirio-árabes, lo que a su vez niega la identidad kurda. Tras numerosas protestas, el gobierno retiró este requisito y ahora las personas pueden registrarse simplemente como ciudadanas sirias.
Intercambio de prisioneros
En los últimos días, hemos escuchado un número creciente de disparos en la ciudad de Qamishlo. Mirando al cielo, podíamos ver fuegos artificiales de colores. Por cada persona que regresa del cautiverio del Gobierno de transición sirio a su ciudad natal, se lanzan fuegos artificiales. Las personas liberadas son recibidas con alegría por sus familias y la sociedad. La incertidumbre, la preocupación y la falta de conocimiento no desaparecen por completo, pero sí hay un gran alivio.
En los últimos días, un total de 400 personas han sido liberadas, incluyendo algunos combatientes de las unidades de autodefensa femenina, las YPJ. Hasta ahora, 870 prisioneros de los 4.000 desaparecidos en el norte y este de Siria han sido liberados.
No se ha proporcionado información sobre la periodista alemana Eva Maria Michelmann ni su colega kurdo Ahmed Polat.
Suweida
Los residentes de Suweida reafirmaron su compromiso con el derecho a la autodeterminación durante una manifestación hoy y exigieron el regreso de los desplazados. Al mismo tiempo, apelaron a las Naciones Unidas para presionar a las tropas del gobierno de transición para que se retiraran de las aldeas drusas.
Zain Abu Sarhan, de la aldea de Labin, hizo un llamamiento a las Naciones Unidas y a los Estados garantes para que intervinieran y permitieran a los residentes regresar a sus aldeas:
«No renunciaremos a nuestras tierras ni a nuestros pueblos. Exigimos la retirada de las llamadas fuerzas de seguridad y milicias tribales de las aldeas del oeste y norte de al-Maqran, después de que fuéramos desplazados durante nueve meses y nuestras casas destruidas. También exigimos un retorno rápido y la aplicación de nuestro derecho a la autodeterminación.»
Serekaniye
El 9 de octubre de 2019, el Estado turco inició una guerra de ocupación contra la región del norte de Siria, especialmente en Serekaniye (Ras al-Ayn) y Gire Spi (Tal Abyad), lo que viola los derechos humanos reconocidos internacionalmente. Los ataques al norte de Siria se justificaron bajo el pretexto de establecer una «zona de seguridad». Desde entonces, la zona ha sido ocupada por Turquía y sus milicias (Ejército Nacional Sirio, SNA). Los ataques no solo fueron la causa del desplazamiento de cientos de miles de personas; a mismo tiempo, se destruyó un lugar donde había democracia, derechos de las mujeres y libertad religiosa.
A pesar de las condiciones actuales, las personas desplazadas internamente de Serêkaniyê exigen su regreso. Muchos viven actualmente en el campamento para desplazados de Washokani, cerca de Hasaka. Sin embargo, la situación humanitaria allí se está deteriorando, especialmente por las crecientes dificultades económicas y una disminución de la ayuda humanitaria.
Huriya Deham Suleiman, una mujer desplazada del pueblo de Lilan, cercano a Serêkaniyê, dijo:
«Algunos residentes ya han intentado regresar individualmente a sus hogares y pueblos. Yo también volví. Pero no había señales de vida: las casas están destruidas y el pueblo sigue lleno de minas terrestres […] Queremos regresar sanas y salvas a nuestras aldeas. Llevamos años viviendo una verdadera tragedia en el campo de desplazadas, especialmente desde que se ha recortado la ayuda de las ONGs […] Queremos regresar sanas y salvas a nuestros hogares y recibir apoyo para la reconstrucción tras siete años de destrucción».
Raqqa
La semana pasada, trabajadores en Raqqa se manifestaron por sus salarios, que el Gobierno de transición sirio no ha pagado desde hace meses. Cuando caminamos por las calles de Raqqa, vemos lo difícil que se ha vuelto la supervivencia diaria. Actualmente, la gente de Raqqa hace largas colas frente a las tiendas para comprar pan. En Raqqa y Deir ez-Zor, que están bajo el control del Gobierno provisional de Damasco, los precios del pan y el combustible se han disparado. La población apenas tiene acceso a pan y agua potable.
Guerra Irán–EE.UU.–Israel
Desde el inicio de la guerra Irán-EE.UU.–Israel, hemos condenado la ilegalidad de esta guerra y la forma interesada en que Estados Unidos y el Estado sionista de Israel la instrumentalizan. Su supuesta defensa del pueblo iraní y el derrocamiento del régimen teocrático no son más que pretextos para legitimar su agresión, que busca ventajas geoestratégicas y económicas. El genocidio y el saqueo del pueblo palestino tiene su continuidad en las masacres y la destrucción de infraestructuras civiles en Irán, en Rojhilat y en otros países de Oriente Medio, especialmente en Líbano e Irak, donde Bashur se está convirtiendo en otro escenario de agresión.
Frente a la polarización geopolítica y la hegemonía patriarcal, como mujeres nos distanciamos claramente de las partes en conflicto y defendemos una tercera vía basada en el diálogo y la búsqueda de la paz, la libertad y el respeto.
A pesar del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, la guerra de Israel contra Líbano continúa. Se espera una reunión para aclarar un alto el fuego en los próximos días. Miles de personas en Líbano se ven obligadas a huir y abandonar sus hogares. Cientos de civiles ya han muerto y miles han resultado heridos.
A pesar del alto el fuego, los ataques en la región de Kurdistán en Irak continúan. Un dron de milicias iraníes fue derribado sobre Hewlêr. Desde finales de febrero, se han registrado cientos de ataques.
Los ataques del Estado israelí en la Franja de Gaza también continúan. El Estado israelí está en proceso de aprobar la pena de muerte para los palestinos y una vez más demuestra su brutalidad mediante diferentes estrategias en su guerra de agresión.
La lucha por la paz significa resistir las crecientes guerras de agresión en Irán y Líbano, el genocidio en curso en Gaza, así como la lucha por los recursos y el poder a costa de las y los trabajadores y pueblos en todo el mundo. La paz significa apoyar las luchas globales por la liberación en lugar de los intereses imperialistas. La paz significa oponerse a la guerra y al rearme, oponerse a la militarización tanto externa como interna.
Guerra y violencia patriarcal
La guerra y la violencia patriarcal están estrechamente interrelacionadas y afectan a las mujeres de formas especialmente duras. En los conflictos armados, las estructuras de poder existentes suelen intensificarse aún más: las mujeres no solo experimentan las consecuencias generales de la guerra, como el desplazamiento, la pobreza y la pérdida de familiares, sino que también son frecuentemente objeto de violencia dirigida. Esto incluye la violencia sexualizada, el matrimonio forzado y la explotación. Al mismo tiempo, en momentos de crisis, las mujeres suelen tener la principal responsabilidad por la supervivencia de sus familias, aunque dispongan de menos protecciones y recursos. Estas experiencias demuestran que la guerra profundiza las desigualdades enrraizadas en el patriarcado y tiene consecuencias sociales y psicológicas a largo plazo para las mujeres.
Hermanamiento de ciudades
Una forma de apoyar a las ciudades, municipios y sus luchas es la cooperación a través del hermanamiento de ciudades. Las asociaciones no deben entenderse solo como proyectos municipales, sino también como una expresión de acercamiento político y solidaridad mutua.
El jueves, la metrópoli kurda de Amed y la ciudad palestina de Yatta acordaron una asociación de hermanamiento entre ambas. Nosotras también podemos construir alianzas de hermanamiento urbano desde cualquier lugar, y así fortalecer las relaciones, el trabajo de información y nuestra solidaridad.
Lo que aprendemos sobre todo en la vida cotidiana en Rojava, lo que vemos en la incansable resistencia de su sociedad, es su necesidad de construir una sociedad democrática y una Siria democrática. La base de esta comprensión de la democracia es la liberación de las mujeres, porque solo cuando las mujeres pueden vivir vidas autodeterminadas y tener derechos una sociedad podrá ser libre y democrática.
Y con esto, os enviamos saludos revolucionarios desde Rojava.