ROJAVA. Las tiendas del campamento de Washokani inundadas

Kurdistan au féminin– 20 marzo 2026 – Traducido y editado por Rojava Azadi Madrid
SIRIA / / ROJAVA – Nuevas lluvias torrenciales han inundado el campamento de Washokani, donde se refugian las familias kurdas de Serekaniyê expulsadas por Turquía en 2019. Las familias necesitan ayuda humanitaria de emergencia.
La corresponsal de ANHA en Hasakah informa de que fuertes lluvias torrenciales han provocado inundaciones masivas en el campamento de Washokani, situado en la zona rural al norte de Hasakah. El agua se ha filtrado en numerosas tiendas de campaña, inundando gran parte del campamento y causando daños materiales considerables. Decenas de refugios se han derrumbado y los bienes de primera necesidad han sido arrastrados por las aguas, lo que agrava la situación de los residentes, que ya se encontraban en condiciones extremadamente precarias.
Los desplazamientos dentro del campamento se han vuelto prácticamente imposibles debido al barro y al agua estancada. Las familias, que cuentan con numerosos niños, personas mayores y enfermos, lanzan un llamamiento de emergencia a las autoridades locales, a la Administración Autónoma y a las organizaciones humanitarias para que intervengan de inmediato: bombeo del agua, reconstrucción de los refugios, distribución de ayuda de emergencia (alimentos, mantas, calefacción) y puesta en marcha de un sistema de drenaje sostenible.
Un contexto de precariedad crónica
Creado en 2019 para acoger a los kurdos expulsados de Serê Kaniyê (Ras al-Ain) tras la ofensiva y la ocupación por parte del ejército turco y sus facciones afiliadas, el campamento de Washokani alberga a unas 2.500 familias (es decir, más de 10.000 personas).
El recinto adolece de graves deficiencias estructurales:
* Ausencia de un sistema de evacuación de aguas pluviales;
* Suelos inadecuados que se hunden bajo el peso de las lluvias;
* Falta crónica de servicios básicos.
Una catástrofe recurrente
Cada temporada de lluvias convierte este lugar de refugio en una zona afectada por la catástrofe, lo que expone a los desplazados a condiciones de vida inhumanas. Ante esta nueva catástrofe, ocurrida a mediados de marzo de 2026, el Comité de Desplazados de Serê Kaniyê y la Cruz Roja Kurda (Heyva Sor a Kurd) multiplican los llamamientos para obtener apoyo estructural urgente con el fin de evitar que la situación sanitaria se agrave aún más.
La injusticia que sufren estas poblaciones, ya desarraigadas por la guerra y la ocupación, se ve agravada hoy por una crisis humanitaria climática que las infraestructuras actuales no permiten contener.