ROJAVA. Campos de refugiados bajo la nieve

Kurdistan au féminin (ANHA) – 29 diciembre 2025 – Traducido y editado por Rojava Azadi Madrid
SIRIA / ROJAVA – Desde esta mañana, la nieve cae sobre Rojava, desde el cantón kurdo de Kobanê hasta Qamishlo. Los refugiados que viven en campamentos improvisados se ven gravemente afectados por la nieve y el frío invernal.

Se han creado cinco comités de emergencia para evaluar las condiciones de los desplazados en el campamento de Newroz, que acoge a familias expulsadas por la invasión turca de Sere Kaniye (Ras al-Ain), Gire Spi/Tal Abyad, Afrin y al-Shahba, tras las nevadas que han azotado la región.
La mayor parte de las regiones del norte y el este de Siria han sufrido importantes nevadas desde esta mañana, durante las cuales los residentes de los campamentos han tenido grandes dificultades para hacer frente a esta ola de frío intenso, sobre todo debido a la acumulación de nieve en las tiendas, que amenaza con derrumbar algunas de ellas y agrava el sufrimiento de sus ocupantes.
En este contexto, la administración del campamento de Newroz, vinculado a la ciudad de Derik, en el cantón de al-Jazira, ha indicado que ha comenzado a formar cinco comités de emergencia, cada uno compuesto por diez miembros, con el fin de supervisar las condiciones de vida de los desplazados sobre el terreno y responder rápidamente a cualquier emergencia que pueda derivarse de las condiciones meteorológicas.
Los comités de emergencia se encargan de retirar la nieve acumulada en las tiendas y sus techos para evitar que se derrumben, al tiempo que comprueban las condiciones de vida de las familias desplazadas y registran sus necesidades, con el fin de limitar el agravamiento de la crisis humanitaria que podría provocar esta ola de frío intenso.

La ola de frío acompañada de nevadas ha agravado considerablemente la situación en el campo de refugiados de Waşokanî, donde varias tiendas de campaña se han derrumbado bajo el peso de la nieve y muchas otras se han vuelto inhabitables debido a los daños causados por el agua. Las personas afectadas denuncian la escasez de combustible para calefacción y de ayuda humanitaria.
El campo, situado cerca de la ciudad de Hesekê, acoge desde hace años a miles de personas desplazadas de la región de Serêkaniyê (Ras al-Ain), que se vieron obligadas a abandonar sus hogares durante la invasión turca de 2019. Los refugiados declararon a un periodista de ANHA que las tiendas más antiguas, en particular, están ahora muy dañadas y ya no ofrecen suficiente protección contra las inclemencias del tiempo.