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Por qué la Alianza por la Causa Yazidí ha impedido el regreso del KDP a Shengal (Sinjar)

Manifestantes portan pancartas en Snune, Shingal, el 13 de mayo. En una de ellas se lee: «La tierra de las víctimas no es lugar para quienes abandonaron su deber. Sinjar pertenece a su pueblo y es su pueblo quien decide su destino».

The Amargi – Matthew Travis Barber – 14 junio 2026 – Traducido y editado por Rojava Azadi Madrid

El mes de mayo fue testigo de una agitación política moderada, pero trascendental, en medio del intento del Partido Democrático del Kurdistán (KDP) de regresar a Shengal. La Alianza por la Causa Yazidí, una coalición política de partidos locales formada hace un año y que actualmente constituye el bloque electoral y de representación más importante de Shengal, expresó su firme rechazo al intento de regreso y movilizó a la población de Shengal en una campaña de resistencia que, por el momento, ha resultado exitosa. A continuación se ofrece una traducción de la declaración de la Alianza —una de las declaraciones públicas más cruciales de un organismo oficial yazidí desde que comenzó el genocidio—, tras una explicación de los acontecimientos que tuvieron lugar. En la sección final se incluyen varios extractos de entrevistas con líderes de la Alianza.

Una serie de reuniones con figuras destacadas del PDK

La situación se desencadenó tras una visita, el 28 de abril, del diputado iraquí Murad Ismael a la oficina de Ali Tatar, gobernador de Duhok. Ismael obtuvo su escaño parlamentario en noviembre tras ser designado candidato por la Alianza. Sin embargo, desde aquellas elecciones han surgido tensiones entre la Alianza e Ismael debido a la reticencia de este último a criticar abiertamente y en público las acciones del KDP que la Alianza —y la mayoría de los yazidíes de Shengal— consideran una complicidad en el genocidio yazidí. La Alianza también mantiene una política oficial contraria a reunirse con responsables del KDP; la negativa de Ismael a cumplir con dicha política es considerada ahora por los dirigentes de la Alianza como un rechazo a la propia plataforma que le permitió ser elegido.

Lejos de ser inofensivas, los shengalíes consideran que las reuniones con los responsables del KDP son peligrosas debido a la continua intención del KDP de recuperar el control político y administrativo de Shengal. Para evitar la polémica pública, la Alianza emitió inmediatamente un comunicado en el que afirmaba que la visita al gobernador no había sido autorizada por la Alianza y que sus dirigentes no tenían conocimiento previo de la intención de Ismael de celebrar la reunión. Los siguientes extractos del comunicado transmiten el razonamiento de la Alianza:

… La postura de la Alianza ha sido firme desde su fundación: no mantiene relaciones con el Partido Democrático del Kurdistán. Esto se deriva de una responsabilidad política y moral vinculada a lo que ha sufrido la comunidad yazidí a manos de este partido y de sus miembros.
Esta postura se basa en hechos bien documentados que demuestran que el PDK es directamente responsable de lo ocurrido en 2014, el genocidio de los yazidíes en el distrito de Sinjar a manos de la organización terrorista Daʿsh, después de que sus fuerzas (los peshmerga) se retiraran de Sinjar y dejaran a la población civil sin protección…

La Alianza señala asimismo que el Partido Democrático sigue obstaculizando la estabilidad administrativa en Sinjar, retrasando y negándose a permitir el establecimiento de una administración local estable que refleje la voluntad de nuestro pueblo en el distrito de Sinjar. …

La Alianza confirma además que las prácticas del Partido, que violan la Constitución iraquí y están relacionadas con el expediente del retorno de los desplazados, especialmente la imposición de restricciones a su libertad de movimiento y la adopción de medidas administrativas ilegales, han contribuido a impedir el retorno de miles de familias del distrito de Sinjar. Esto ha prolongado su sufrimiento y ha impedido alcanzar la estabilidad en sus zonas durante casi 12 años. …

La Alianza considera que la consecución de la independencia política yazidí y la defensa de los intereses de nuestro pueblo no pueden lograrse negociando con partidos que han contribuido y siguen contribuyendo a la inestabilidad de nuestras regiones. …

En vista de lo anterior, la Alianza subraya la necesidad de no negociar con nadie que haya explotado al pueblo yazidí, le haya hecho sufrir, siga distorsionando su identidad yazidí, se oponga a sus intereses y no respete su voluntad de decidir su propio destino. En su lugar, los asuntos relacionados con el fin del sufrimiento de nuestra población desplazada en los campamentos, el establecimiento de una administración local estable para el distrito de Sinjar, la exigencia de responsabilidades a los culpables de la caída de Sinjar y todos los demás asuntos relativos a los derechos de nuestro pueblo que el PDK obstaculiza se abordarán a través de las vías legales y constitucionales garantizadas por el Estado iraquí.
Murad Ismael se reúne con el gobernador de Duhok, Ali Tatar | Foto publicada en las redes sociales del gobernador

Sin embargo, inmediatamente después de este episodio, otras figuras yazidíes afines al KDP mantuvieron reuniones con líderes kurdos del KDP. Entre ellas destacó la visita, el 3 de mayo, del líder tribal Qasim Shesho —el miembro shengalí de mayor relevancia del KDP— a Nazim Harki, jefe de Laq nº 17.1Laq nº17 es la sede central del partido KDP, con sede en la ciudad de Shengal, que controló la economía, la administración y la seguridad de la región de Shengal desde 2003 hasta la retirada de los peshmerga en 2014. Actualmente opera desde el exilio en Simele, una aldea asiria cercana a Duhok, que Shesho visitó.

Qasim Shesho en Laq nº 17 | Foto tomada de las redes sociales del KDP

El 5 de mayo tuvo lugar una tercera reunión en la que Khalid Saydo, el diputado yezidi designado por cuota y vinculado a Haydar Sheso (sobrino de Qasim), se reunió con Nechirvan Barzani en Bagdad. La elección en noviembre tanto de Murad Ismael, como candidato de la Alianza, como de Khalid Saydo, como candidato de la cuota, supuso la primera derrota oficial del PDK en Shengal en las elecciones parlamentarias posteriores a 2003, ya que ninguno de los candidatos era miembro del PDK. Sin embargo, la afiliación al Gobierno Regional del Kurdistán (KRG) de la milicia de Haydar Shesho (que ocupa el cuarto lugar en poder en Shengal, tras el ejército iraquí, las YBS y el Hashd al-Shaʿbi yazidí) se considera un punto de apoyo para que el KDP mantenga su influencia en Shengal. La lealtad de Khalid Saydo a la familia Shesho, junto con la larga relación amistosa de Ismael con los dirigentes del PDK, representa una vía potencial para la explotación política por parte del PDK, incluso aunque la mayor parte del poder de las milicias y la mayoría numérica de los ciudadanos de Shengal mantengan una postura contraria al PDK. La disposición de Saydo a reunirse con Nechirvan Barzani es un claro ejemplo de ello.

El «regreso secreto» de un qaʾimmaqam del KDP

Al día siguiente, el 6 de mayo, el qaʾimmaqam 2Un qaʾimmaqam (también escrito como qaimaqam) es un término histórico que designa a un gobernador de distrito o subgobernador en el Imperio Otomano y en otros Estados sucesores en Oriente Medio. Proviene del árabe, donde literalmente significa «aquel que sustituye» o «el que ocupa el lugar de otro» (haciendo alusión a un representante de la autoridad). en funciones del KDP en el exilio, Nayif Saydo (que no debe confundirse con el exdiputado yazidí Nayif Saydo), llevó a cabo un «regreso» secreto, de un solo día, a sus funciones en Shengal. Los qaʾimmaqams (jefes de distrito) de Shengal nunca han sido elegidos por el pueblo, sino que son nombrados por el Consejo de la Provincia de Nínive, que, desde 2003, está controlado por el KDP. Los qaʾimmaqams yazidíes nombrados por el KDP son figuras de legitimidad simbólica cuya verdadera capacidad de acción es ilusoria, ya que todos están subordinados a los Laq. En 2016, el KDP nombró a Mahama Khalil (un yazidí leal al KDP procedente de Dugure) como qaʾimmaqam de Shengal. Esto ocurrió en un contexto de desplazamiento, cuando el KDP ya no mantenía el control total de Shengal debido a la presencia de las YBS y el PKK. Al año siguiente, la presencia restante del KDP abandonó Shengal de forma voluntaria después de que las fuerzas iraquíes tomaran Kirkuk tras el referéndum de independencia del Kurdistán convocado por Masoud Barzani. Por lo tanto, desde agosto de 2014 hasta la actualidad, los qaʾimmaqams de Shengal nombrados por el KDP han «operado» en general (sin desempeñar ningún papel funcional significativo) en el exilio de la Región del Kurdistán iraquí (KRI).

Encuentro entre Khalid Saydo y Nechirvan Barzani | Foto tomada de la página de Facebook de Khalid Saydo

Después de que Mahama Khalil se presentara a las elecciones parlamentarias de 2021 y resultara elegido, se le exigió legalmente que dimitiera como qaʾimmaqam. Mahama dimitió, por tanto, y en enero de 2022, Nayif Saydo, que ya ejercía como jefe del subdistrito que abarca la zona al norte de la montaña de Shengal, fue nombrado por el PDK para desempeñar el cargo de qaʾimmaqam en funciones, al tiempo que conservaba su cargo anterior. Ninguno de los dos cargos conllevaba responsabilidad real, ya que el PDK no ha tenido control alguno sobre Shengal desde 2017 hasta la actualidad.

Volviendo al año en curso: en respuesta a la presión ejercida por la Alianza y la comunidad internacional sobre el gobernador de Nínive para que resolviera la ausencia de administración en Shengal, que se prolongaba ya desde hacía casi doce años, el gobernador de Nínive, ʿAbd al-Qadir al-Dakhil, comunicó recientemente al PDK que, si Nayif Saydo no regresaba a sus «funciones» en Shingal, él (el gobernador) revocaría el cargo de este último y lo destituiría tanto de qaʾimmaqam como de jefe de subdistrito.

Coincidiendo con la serie de reuniones descritas anteriormente, el PDK ordenó, por lo tanto, a Saydo que se desplazara y estuviera físicamente presente en Shengal, en su calidad oficial. (Los yazidíes como Mahama Khalil o Nayif Saydo viven en la Región del Kurdistán de Irak, pero son originarios de Shengal, por lo que la comunidad no se opone a que visiten Shengal a título personal. Las objeciones surgen en relación con los intentos de estar presentes en calidad oficial).

La visita de Saydo no se anunció con antelación, pero es difícil mantener en secreto una «acción oficial», y los líderes locales de Shengal se enteraron de lo que estaba sucediendo. Durante su única jornada en Shengal, Saydo también visitó a algunas familias yazidíes, lo que pudo haber alimentado las especulaciones sobre el propósito de su presencia. Tras sus visitas sociales, algunos líderes se reunieron con Saydo y le transmitieron el siguiente mensaje: «Tú eres yazidí. No puedes venir a imponernos de nuevo al PDK. No seas la causa de caos en Shengal. Puedes volver y decirles a tus autoridades: “El pueblo no me deja volver”».

Supuestas intenciones de restablecer el aparato político del KDP en Shengal

Tras la serie de reuniones con figuras del KDP y el «regreso» de un día de Nayif Saydo en su calidad de qaʾimmaqam en funciones, las figuras del KDP comenzaron a afirmar que el partido planeaba un regreso inminente (o que debía regresar sin demora), no mediante una presencia formal de los Peshmerga, sino a través del restablecimiento de su sistema de oficinas del partido, es decir, el Laq y su red de oficinas subsidiarias repartidas por las localidades de la región de Shengal. (Los centros del KDP van inevitablemente acompañados de Asayish, fuerzas de policía secreta que se convierten en un precursor de la introducción de las milicias Peshmerga —y que a menudo son indistinguibles de ellas—).

Estas afirmaciones fueron realizadas por Mahama Khalil y Majid Khalaf, un kurdo musulmán de Shengal y antiguo diputado del KDP (cuyo hermano ha sido acusado por los yazidíes de ser miembro de ISIS; ejemplos aquí y aquí), y rápidamente fueron repetidas por otras personas vinculadas al KDP. En mis entrevistas con ellos, los líderes de la Alianza también informaron de que sus fuentes dentro del KDP les habían comunicado que la breve visita de Nayif Saydo se estaba llevando a cabo a modo de prueba, y que, si la población de Shengal no se oponía enérgicamente, la dirección del KDP tenía previsto orquestar un regreso completo de la cúpula del partido.

La serie de reuniones, las afirmaciones realizadas por figuras del KDP en las redes sociales y las advertencias intercambiadas en privado provocaron un aumento de los temores entre los yazidíes ante un inminente intento de regreso. Esto dio lugar a una avalancha de publicaciones en las redes sociales y declaraciones de diversas entidades yazidíes rechazando cualquier plan de regreso.

Por supuesto, el regreso del personal administrativo del KDP no puede producirse sin que las fuerzas militares iraquíes en la región de Shengal adopten una postura permisiva. Los yazidíes, sin embargo, que llevaban mucho tiempo temiendo que Shengal pudiera utilizarse como moneda de cambio entre Bagdad y Erbil, observaban una mayor implicación del PDK con el nuevo primer ministro iraquí (Ali al-Zaidi) y temían que el PDK pudiera ofrecer su apoyo al primer ministro a cambio de que este permitiera el regreso de la administración del PDK o incluso de los Peshmerga. Por esas mismas fechas, los medios de comunicación iraquíes informaban de que Masoud Barzani se había reunido con al-Zaidi y le había pedido que aplicara el Acuerdo de Sinjar de 2020. El panorama general, por lo tanto, justificaba de manera creíble el aumento de los temores.

(Como breve inciso: Mahama Khalil había participado en un intento anterior de regreso del PDK en octubre de 2018. Un convoy del KDP intentó entrar en la ciudad de Shengal para tomar la sede administrativa, pero fue bloqueado por civiles. La respuesta de Khalil a la resistencia local fue repetir una afirmación habitual del KDP: que quienes se oponían al regreso eran extranjeros, no habitantes de Shengal. La organización Yazda emitió una enérgica condena del intento de regreso militarizado, que, según se entendió, había sido precipitado por negociaciones a puerta cerrada entre Bagdad y el KDP:

– Yazda se opone al restablecimiento del gobierno local sin reformas estructurales sustanciales, incluidos cambios en el personal. Los funcionarios que actualmente ocupan cargos no fueron elegidos por la población de Sinjar y, por lo tanto, carecen de mandato democrático. Se trata de cargos políticos designados que, en nuestra opinión, incumplieron sus responsabilidades para con la población de Sinjar tras el ataque de Daesh a la región en agosto de 2014, incluido el período posterior a la expulsión de Daesh.

– Yazda se opone a cualquier acuerdo o arreglo político o de seguridad entre Bagdad y Erbil relativo a Sinjar y otras zonas en las que residen yazidíes, siempre que dichos acuerdos o arreglos se hayan alcanzado sin consultar a la comunidad yazidí ni contar con su participación. Los lamentables fracasos del pasado de quienes pretenden gobernar a la hora de escuchar las preocupaciones legítimas del pueblo yazidí han contribuido a provocar consecuencias catastróficas. Esto incluye el debilitamiento de la capacidad de los órganos de gobierno y de las fuerzas de seguridad para proteger a los yazidíes y a otras minorías religiosas —todos ellos ciudadanos de Irak en igualdad de condiciones— frente a cualquier daño y, en algunos casos, frente a la violencia exterminadora…

Ni Yazda ni ninguna otra organización internacional yazidí emitió un comunicado durante el reciente intento de retorno de mayo de 2026).

La respuesta de la Alianza

Mientras estos acontecimientos aún se desarrollaban, la Alianza por la Causa Yazidí emitió un segundo y extenso comunicado el 6 de mayo, en el que rechazaba cualquier intento actual o futuro del KDP de volver. La declaración es probablemente la expresión pública más contundente de esta postura por parte de los yazidíes desde que comenzó el genocidio en 2014. También aborda aspectos del legado del control del KDP que comenzó en 2003. A continuación se ofrece una traducción de la mayor parte de la declaración, con algunos párrafos omitidos por motivos de extensión:

Sobre el regreso del Partido Democrático de Kurdistán al distrito de Sinjar

Al pueblo yazidí,
A los hijos e hijas del distrito de Sinjar, tanto en el país como en el extranjero,
Al Gobierno central iraquí y a la provincia de Nínive,
A las misiones diplomáticas y entidades internacionales implicadas en el asunto de Sinjar y el genocidio yazidí:

La Alianza por la Causa Yazidí declara su postura clara, decisiva y definitiva ante cualquier intento de que el Partido Democrático del Kurdistán y sus aparatos represivos, tanto partidistas como de seguridad, regresen a Sinjar.

Lo decimos sin ambigüedades y sin suavizar el tono por cortesía: el regreso del Partido Democrático del Kurdistán a Sinjar se rechaza categóricamente. Cualquier intento de devolver a Sinjar a la situación anterior al genocidio del 3 de agosto de 2014 constituye un intento de asestar un golpe mortal a la seguridad de Sinjar, a la dignidad de su pueblo y a la memoria de sus víctimas.

El regreso del Partido Democrático del Kurdistán no es un regreso político o administrativo normal. Es una señal de alerta temprana del retorno de la violencia, las detenciones arbitrarias, el silenciamiento de voces, los asesinatos, la intimidación y la imposición de la voluntad del partido por la fuerza, tal y como ocurrió anteriormente. Se trata de un peligroso intento de reproducir la fase de control partidista que precedió al genocidio, una fase por la que los yazidíes pagaron con sangre, cautiverio, desplazamiento, fosas comunes y destrucción total.

La Alianza por la Causa Yazidí, representante legítimo del componente yazidí tras ganarse la confianza de la mayoría del pueblo yazidí en las elecciones al Parlamento iraquí, considera al Partido Democrático del Kurdistán responsable —política, de seguridad, moral e históricamente— de las políticas que allanaron el camino para el genocidio del pueblo de Sinjar. Esto comenzó con su control sobre el distrito a partir de 2003, bajo el pretexto del artículo 140, el despliegue de Peshmergas, Asayish, Parastin y oficinas del partido, y la transformación de Sinjar en una zona cerrada controlada por el partido. Entre sus objetivos figuraban la «kurdización» de la región, el desmantelamiento de la identidad nacional, religiosa, lingüística y geográfica de los yazidíes, la compra de lealtades mediante salarios y cargos, el reclutamiento de jóvenes yazidíes en sus filas, la captación de figuras sociales y la apertura de centros que aparentaban ser culturales pero que, en esencia, eran partidistas…

Afirmamos asimismo que el Partido Democrático de Kurdistán no se detuvo ahí. Se centró en la cultura y el folclore yazidíes, intentó imponer desviaciones ajenas a la sociedad, interfirió en la vestimenta tradicional, las celebraciones, las canciones populares y los dichos y versos religiosos, y persiguió a cualquiera que se negara a afiliarse [al partido] o se opusiera a sus políticas mediante detenciones, intimidaciones y medidas de silenciamiento.

Consideramos que el uso por parte del Partido de las zonas yazidíes y los santuarios religiosos como cuarteles generales del partido y del ejército (desde Sinjar hasta el mayor templo yazidí, el templo de Lalish, en el distrito de Shekhan), así como sus intentos de controlar las declaraciones religiosas y sociales de quienes se encuentran en su interior [es decir, los líderes religiosos], constituyen un ataque directo a la santidad de la religión yazidí y una peligrosa violación de la independencia de la comunidad yazidí y de su autoridad espiritual. …

En 2014 se reveló toda la verdad. Aproximadamente 10.000 miembros de los Peshmerga se retiraron sin oponer resistencia alguna, llevándose sus armas y su equipamiento, junto con los aparatos de seguridad y del partido, sin avisar con antelación a la población civil. Así, Sinjar y su población indefensa fueron entregados en bandeja de plata al Daesh [Estado Islámico/ISIS], que cometió crímenes como el asesinato de hombres y jóvenes, la esclavitud de mujeres y niños, violaciones y agresiones atroces, el desplazamiento de aproximadamente 400 000 yazidíes, el asedio de miles de civiles en el monte Sinjar y el asedio de 12 días de la aldea de Kocho, una tragedia que culminó en crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio. …

Tras el genocidio, en lugar de reconocer su responsabilidad o rendir cuentas, el Partido recurrió a la intimidación y a las amenazas contra cualquiera que afirmara que el Partido había traicionado a Sinjar. Encarceló a quienes decían la verdad para silenciarlos y proporcionó apoyo financiero a algunos grupos yazidíes que lucharon contra Daesh, con el fin de atribuir sus esfuerzos a los Peshmerga y afirmar que no había abandonado Sinjar.

En base a lo anterior, la Alianza por la Causa Yazidí declara lo siguiente:

Primero: Rechazamos de forma absoluta y categórica el regreso del Partido Democrático del Kurdistán a Sinjar —ya sea en el ámbito político, de seguridad, administrativo, de inteligencia o partidista— bajo cualquier pretexto o excusa. Consideramos que cualquier paso en esta dirección constituye una provocación directa contra las familias de las víctimas, los supervivientes, los desplazados, los desaparecidos y todo el pueblo de Sinjar.

Segundo: Advertimos claramente de que el regreso del Partido abrirá la puerta al retorno de las detenciones arbitrarias, las persecuciones, las amenazas, los asesinatos, los ajustes de cuentas políticos y sociales, y al silenciamiento de las voces yazidíes independientes que han sacado a la luz la verdad de lo ocurrido en Sinjar.

Tercero: Cualquier partido que intente o planee acoger el regreso del Partido Democrático del Kurdistán a Sinjar, lo promueva, lo justifique o le proporcione cobertura política, tribal, social o mediática asumirá todas las graves consecuencias de desestabilizar la seguridad y la estabilidad de la región. La Alianza se enfrentará al Partido Democrático del Kurdistán y a sus aparatos represivos en los ámbitos político, jurídico, popular y mediático, utilizando todos los medios legítimos que preserven la dignidad de Sinjar y los derechos de las víctimas. No hay inmunidad para quienes comercian con la sangre de las víctimas, ni lugar para quienes intentan devolver al verdugo al hogar de la víctima.

Cuarto: La Alianza por la Causa Yazidí insta a todos los poderes del Estado iraquí, tanto políticos como de seguridad, en particular al Sr. Ali Falih Kazim al-Zaidi, encargado de formar el nuevo Gobierno iraquí, así como a las misiones diplomáticas y a las entidades internacionales, a que asuman sus responsabilidades morales para con la comunidad yazidí y los residentes del distrito de Sinjar, a que respeten su voluntad nacional y a que pongan fin a las ambiciones del Partido Democrático del Kurdistán de reimponer el control militar sobre el distrito de Sinjar.

Quinto: Exigimos que se abran los expedientes anteriores y posteriores al genocidio y que se exijan responsabilidades a todas las entidades políticas, de seguridad o partidistas que contribuyeron a la entrega de Sinjar, al abandono de su población, a impedir su huida o a silenciar las voces que exigían la verdad. La justicia no empieza solo hoy; empieza en 2003, con los atentados de 2007 y 2009, y desde la madrugada del 3 de agosto de 2014. …

Séptimo: Exigimos la estabilización de la administración local y la prevención de la dualidad administrativa, la apertura de oficinas oficiales de la provincia en el centro del distrito y su rehabilitación, el funcionamiento de los servicios básicos y los departamentos jurídicos, la aceleración de las indemnizaciones, y la reconstrucción y rehabilitación de las carreteras, el agua, la electricidad, la sanidad y la educación, con el objetivo de devolver la vida al distrito de Sinjar y al subdistrito de Qahtaniya, en lugar de revivir un sistema partidista que fue la causa de la destrucción.

Sinjar no es un escenario para ajustes de cuentas entre partidos, ni un premio electoral, ni una moneda de cambio entre fuerzas políticas. Sinjar es una tierra de genocidio, memoria y sangre. Quien quiera entrar en ella debe hacerlo por la puerta de la justicia, el reconocimiento y la rendición de cuentas, no por la puerta de los aparatos armados, partidistas y represivos.

En consecuencia, la Alianza por la Causa Yazidí declara que cualquier intento de devolver al Partido Democrático de Kurdistán a Sinjar se enfrentará a una firme resistencia política, popular, jurídica y mediática, utilizando todos los medios legítimos que preserven la dignidad de la comunidad yazidí e impidan que se repita la situación anterior al 3 de agosto de 2014.

No permitiremos el regreso de quienes convirtieron Sinjar en una trampa.
No permitiremos el regreso de quienes abandonaron a nuestro pueblo ante el Daesh.
No permitiremos el regreso de quienes quisieron enterrar la verdad bajo los escombros del genocidio.
No permitiremos que se aseste de nuevo un golpe de gracia contra Sinjar.
Sinjar no volverá a la época anterior al genocidio.

Alianza por la Causa Yazidí
6 de mayo de 2026

Las manifestaciones y la respuesta de la provincia de Nínive

Nayif Saydo había indicado que, una vez normalizado el regreso, la administración reconstituida funcionaría dos días a la semana, alternando entre la ciudad de Shengal y Snune (los domingos y los miércoles). Por lo tanto, la Alianza programó manifestaciones en Snune para el miércoles 13 de mayo, fecha en la que se esperaba que Saydo intentara por primera vez regresar de forma pública y oficial a Snune en calidad de administrador.

Tras la declaración de la Alianza del 6 de mayo y la intervención privada de los líderes yazidíes, Saydo no intentó regresar a la ciudad de Shengal el domingo 10, sino que visitó la sede de la gobernación de Nínive en Mosul para solicitar protección militar y que se garantizara su toma de posesión prevista para el día 13 como jefe de subdistrito en Snune. Los líderes de la Alianza creen que, tras la presión ejercida por los yazidíes, Saydo prefirió personalmente suspender el intento de regreso, pero el PDK le ordenó que persistiera. En la sede de la provincia, Saydo se reunió con el vicegobernador Ghazwan al-Dawudi, miembro del KDP, ya que el propio gobernador se encontraba de visita oficial en EE. UU. Como resultado de la reunión, al-Dawudi ordenó al mando militar del Comando de Operaciones del Oeste de Nínive que facilitara la toma de posesión militarizada de Saydo.

Sin embargo, tras la convocatoria de manifestaciones por parte de la Alianza, actores desconocidos en Bagdad intervinieron y ordenaron a la gobernación que detuviera el intento de retorno, supuestamente con instrucciones de que se evitaran disturbios en Shengal. La Alianza anunció entonces que el intento de retorno de la administración del KDP había sido suspendido, en respuesta a la resistencia pacífica y pública. La población en general aún intentaba asimilar estos acontecimientos y el miedo aún no había remitido; por lo tanto, las manifestaciones ya programadas se llevaron a cabo en Snune el día 13, donde tuvo lugar una lectura pública de una versión abreviada de la declaración del 6 de mayo. Los medios de comunicación y las entidades de la sociedad civil asociadas a las YBS estuvieron presentes en las manifestaciones, y el Consejo Popular de Shengal, afiliado a las YBS, también emitió un comunicado. El 30 de mayo, la diáspora yazidí organizó en Düsseldorf (Alemania) nuevas manifestaciones en las que se rechazaban cualquier futura aspiración del KDP de regresar.

Líderes religiosos, tribales y políticos se dirigen a la multitud durante las manifestaciones celebradas en Snune el 13 de mayo de 2026.

Perspectivas de los dirigentes de la Alianza: importancia de la declaración del 6 de mayo

Tras su fundación, la Alianza por la Causa Yazidí reunió a cuatro partidos o entidades locales en una coalición: el Movimiento Yazidí por la Reforma y el Progreso, el Partido Yazidí por el Progreso, el Equipo de Defensa de Sinjar y Khal ʿAli. 3Como comandante de las fuerzas yazidíes de Hashd al-Shaʿbi, Khal ʿAli goza de una considerable influencia social, aunque se unió a la Alianza a título personal y no en representación de las fuerzas yazidíes de Hashd al-Shaʿbi. La Alianza cuenta con un órgano directivo de unas treinta personas, entre las que se incluyen sus miembros fundadores y personas con diversos antecedentes organizativos o activistas no afiliadas a las cuatro facciones fundadoras. Para obtener una perspectiva sobre los acontecimientos recientes y las motivaciones que subyacen a la declaración del 6 de mayo, realicé entrevistas por separado con figuras clave de la dirección de la Alianza. Dado que ya se había incluido una extensa entrevista con Khal ʿAli en otro artículo reciente, en esta ocasión hablé con otros cuatro fundadores de la Alianza: Saʿid Batush (presidente del Partido del Progreso Yazidí y vicepresidente de la Alianza), Khairy Ibrahim (director de la Organización Petrichor para los Derechos Humanos y miembro fundador del Equipo de Defensa de Sinjar), Samiya Qasim Melhim (responsable del comité de mujeres de la Alianza) y Saeed Shamo Hussein (miembro de la dirección de la Alianza). Los siguientes extractos de cada entrevista se presentan con ligeras modificaciones para mejorar la fluidez y la claridad.

La Alianza se centra actualmente en las elecciones al Consejo de la Provincia de Nínive (NGC), que tendrán lugar a finales del próximo año. En el pasado, el PDK ha podido ejercer gran parte de su control sobre Shengal a través de su dominio del NGC. Las elecciones de noviembre de 2025 fueron significativas, ya que la Alianza consiguió un escaño en el Parlamento sin ocupar ni un solo escaño en el NGC. Cuando se le preguntó si creía que la Alianza cuenta actualmente con la legitimidad necesaria para representar a la mayoría de los shengalíes, Saeed Shamo respondió:

«Sin duda alguna. La legitimidad [ha quedado demostrada] mediante el proceso democrático. La Alianza obtuvo unos 50.000 votos, a pesar de que no ocupamos ningún escaño en el Consejo Provincial. Recibimos más votos yazidíes que todos los demás partidos juntos, incluido el PDK. Además, la población yazidí en general considera a la Alianza como su representante. Muchos otros partidos y organismos que antes eran nuestros competidores ahora nos ven como la representación legítima de los yazidíes. Todos ellos ven cómo reclamamos los derechos y la justicia de nuestro pueblo y defendemos esas reivindicaciones.

Uno de nuestros objetivos al crear la Alianza era unificar a los yazidíes, y lo hemos conseguido a nivel comunitario. El hecho de que unos 50 000 yazidíes votaran por nosotros significa que creen en nuestro proyecto de unificación».

Sin embargo, el hecho de que el propio representante electo de la Alianza rechace las políticas de la coalición ha complicado la agenda de unidad. Cuando se le preguntó si la dirección seguía considerando a Murad Ismael parte de la Alianza, Saʿid Batush respondió: «No, la dirección no lo considera parte de la Alianza. Pero, dado que entró en el Parlamento como representante de la Alianza, no podemos anularlo todo de golpe. En seis meses, el papel de Murad [su implicación en la Alianza] ha pasado del 100 % a alrededor del 20 %». Aunque la dirección de la Alianza considera que Ismael se ha rebelado, oficialmente sigue siendo su representante, tal y como señaló Khairy Ibrahim: «Hasta que declaremos que no forma parte de la Alianza, seguirá formando parte de ella». Explicó con más detalle la tensión existente:

KI: En nuestra última reunión con Murad, hicimos muchas concesiones y llegamos a la conclusión de que podemos resolver cualquier otro problema que pueda surgir entre nosotros, pero la única cuestión irreconciliable es la relativa a las relaciones con el PDK.

MTB: ¿Por qué insiste en tratar con el KDP?

KI: Él tiene sus propias justificaciones. Y le hemos dicho a Murad que hay algunas cuestiones relacionadas con los yazidíes que, si el KDP las llevara a cabo, tampoco nos importaría sentarnos con ellos [a negociar], al igual que con cualquier otro actor político. Pero nuestra opinión es que los responsables de la caída de Shengal deben rendir cuentas. Además, deben dejar de interferir en los asuntos religiosos yazidíes a través de su control de Lalish y del cargo de mir.4Mir el título que recibe el líder supremo temporal y espiritual del pueblo yazidí. En kurdo, significa «príncipe». El Mir actúa como el jefe de la comunidad encargada de resolver disputas, liderar políticamente y mantener la unidad de esta minoría religiosa. Su figura es considerada sagrada y todos los yazidíes le deben lealtad espiritual. Aunque el Mir es la máxima autoridad civil y un símbolo de unidad, el liderazgo estrictamente religioso recae en el Baba Sheij («Padre Jeque»). El Mir trabaja en conjunto con el Consejo Espiritual Yazidí. 5

Nosotros, y el 90 % de los yazidíes, por cierto, tenemos muchas condiciones sobre lo que el KDP debe cambiar antes de que podamos tratar con ellos. El KDP debe dejarnos decidir nuestro destino por nosotros mismos y no oponerse a ello.

Más allá de este enfrentamiento sobre cómo tratar con los presuntos cómplices, la preferencia de Ismael por el KDP frente a otros bloques políticos también tiene consecuencias para la capacidad de la Alianza de relacionarse con las fuerzas relevantes en Irak, en particular con figuras chiítas a las que Estados Unidos ve con malos ojos. Batush relató una conversación reciente con Ismael en la que se sugirió que la Alianza intentara concertar reuniones con Hadi al-ʿAmiri, Nuri al-Maliki y otros. Ismael afirmó que nunca se reuniría con al-ʿAmiri, y la dirección de la Alianza aceptó su objeción y pasó a otro tema. Batush continuó:

«Pero ahora hay un grupo que ha formado el Gobierno, liderado por Qais al-Khazʿali, al-Halbusi, Ammar Al-Hakim, al-Sudani y Rayan al-Kildani. [Se refiere a lo que se conoce informalmente como Isnād al-Dawla, una amplia coalición “interconfesional” de la que Bafel Talabani también es una figura destacada.] Estamos en contacto con ellos, y también nos invitaron a formar parte de su coalición, a trabajar juntos y a lograr avances para los yazidíes. Pero Murad dijo: “Nunca podré tratar con Qais al-Khazʿali porque temo que Estados Unidos pueda revocar mi ciudadanía y deportarme del país”.

A continuación, solicitó que [solo] se relacionara con figuras que no formaran parte del Hashd al-Shaʿbi ni de las milicias, a lo que yo respondí: «No puedes encontrar ningún partido en Irak que no tenga milicias o que no esté afiliado al Hashd. ¡Así que tendremos que salir de Irak para cumplir esa condición!».

El diario Amargi se puso en contacto con Murad Ismael para recabar una respuesta a las críticas de figuras de la Alianza por la Causa Yazidí, pero no recibió ninguna respuesta.

Según la legislación estadounidense, no es delito comunicarse o entablar un diálogo político con personas sujetas a sanciones o incluidas en la lista de organizaciones terroristas de EE. UU. (siempre que la comunicación no constituya una forma de formación o asesoramiento profesional, lo que equivaldría a la prestación de ayuda material). La protección constitucional de la libertad de expresión en tales contextos fue recientemente reafirmada en una sentencia de 2024. Si existe alguna preocupación que prevalezca sobre estas protecciones, se plantea la cuestión de si es apropiado que una persona con doble nacionalidad ocupe un cargo en su país si no puede interactuar adecuadamente con funcionarios y políticos en nombre de su circunscripción.

A pesar de estos retos, la Alianza se mantiene optimista respecto a las perspectivas de las elecciones al NGC. Batush señaló que el PDK ocupaba anteriormente quince escaños en el NGC, pero ahora solo cuenta con cuatro. Él interpreta esto como una trayectoria de declive de la influencia del PDK en toda Nínive y cree que el PDK es consciente de que sus días de control dentro de la sociedad yazidí están contados.

Saeed Shamo se hizo eco de esta misma opinión, ya que cree que la Alianza crecerá hasta incluir a más facciones yazidíes que aún no se han unido: «En cuanto a los demás bloques, sin duda tenemos la intención de incluir a todas las facciones yazidíes en esta Alianza. Y lo hemos discutido con todas ellas, tanto antes como después de la formación de la Alianza. Esperamos que todas, o al menos la mayoría de estas facciones, formen parte de la Alianza antes de las elecciones al Consejo Provincial».

Ya hay ejemplos de que esto se está produciendo. Aunque las filiales políticas de las YBS no se encuentran entre las cuatro facciones fundadoras de la Alianza, Samiya Qasim señaló que muchas personas que se identifican con el «bloque» de las YBS votaron a favor de la Alianza en las elecciones de noviembre. Aun así, Batush prevé oposición, ya que el KDP sabe que la Alianza es ahora su principal amenaza política en las zonas yazidíes fuera de la Región del Kurdistán. Ibrahim, sin embargo, se mostró confiado en que se resolverán los obstáculos, incluido el enfrentamiento con Ismael: «Es un obstáculo sencillo y lo superaremos mucho antes de las elecciones; además, reorganizaremos nuestra situación para presentarnos a esas elecciones aún más fuertes».

En cuanto al impacto de la declaración del 6 de mayo, Qasim afirmó que, sin dicha declaración y las manifestaciones, la administración del KDP habría permanecido en Shengal, iniciando un proceso para imponer por la fuerza el Acuerdo de Sinjar. Aunque la Alianza rechaza el Acuerdo de Sinjar y los habitantes de Shengal lo consideran «muerto» desde hace tiempo, muchos responsables occidentales han seguido instando a su aplicación. Ibrahim atribuyó el resurgimiento de esta agenda en este momento concreto a las recientes pérdidas de los afiliados al PKK en Siria, que han dado lugar a una cierta reducción de las tensiones entre el PKK y el KDP, debido al apoyo del Gobierno Regional de Kurdistán a Rojava durante esa situación. Cree que el KDP intentó aprovechar su ventaja tras los acontecimientos:

«Ellos [el KDP] habían considerado a los grupos afiliados a ellos [el PKK] como uno de los mayores obstáculos para su regreso. Así que, cuando esa tensión disminuyó, intentaron aprovecharlo para volver, y si hubieran podido, lo habrían hecho. Pero después de que nuestro pueblo se opusiera a ellos, se retiraron. Hay quien sostiene que el KDP tiene derecho a abrir legalmente oficinas políticas en cualquier lugar, ya sea en Shengal, Anbar o Basora. Pero entonces, ¿por qué no permiten que al-Haraka al-Ezidiyya abra oficinas en Duhok, Khanke o Sharʿya, por ejemplo? ¿O por qué la Alianza no puede abrir algunas oficinas en zonas [del KDP]? Así pues, estas cuestiones no tienen que ver con la ley; simplemente quieren aplastar la voluntad de nuestro pueblo. … La razón por la que he mencionado esto es para responder a quienes esgrimen la apertura de oficinas como un derecho legal. El hecho es que son los cómplices que participaron en el genocidio yazidí. Esta es la razón principal por la que nuestro pueblo rechaza su regreso. Además, la gente recuerda lo que hicieron incluso antes del genocidio».

Saʿid Batush ofreció su valoración del enfoque de los funcionarios occidentales respecto a Shingal en el siguiente extracto de nuestra conversación. También habló de los esfuerzos de defensa de la Alianza y de cómo la declaración del 6 de mayo podría resultar útil:

MTB: ¿Crees que la declaración del 6 de mayo ha tenido algún efecto desde que se publicó?
SB: Por supuesto. La declaración volvió a centrar la atención en Shengal y en la cuestión yazidí. Demostró que los yazidíes no aceptan la represión, la tutela política ni la dependencia, y eso es lo más importante. Así pues, los yazidíes y Shengal han vuelto a ser el centro de atención, y no hay muchos países o embajadas aquí a los que no hayamos enviado esa declaración. De modo que todos los datos sobre el genocidio les llegaron de una sola vez.
MTB: ¿Te ha respondido alguno de esos funcionarios occidentales?
SB: Hemos hablado de esto dos veces con la embajada estadounidense. Nos preguntaron de qué se trataba, así que se lo explicamos. Incluso preguntaron: «¿Quién ha dicho que ellos [el KDP] van a volver?». Les respondí: «Yo he dicho que lo harán, y ustedes también saben que lo harán. Hay intentos de sacar adelante esto, y no queremos que nos traten basándose en eso». Me preguntaron: «¿Qué quiere decir?». Les respondí: «Cuando se plantea el tema del KDP y del KRG, siempre miran para otro lado y dan la espalda a los yazidíes. Luego, siempre les decís a los yazidíes lo que es bueno o malo para ellos. Pero no hacéis nada cuando se trata del regreso de los peshmerga. Existe un acuerdo que intenta traer de vuelta a los peshmerga y a su Laq para volver a dominar Shengal. Lo sabéis, así que ¿por qué siempre queréis que los yazidíes estén controlados por el KDP? No estáis a favor de la liberación de los yazidíes del dominio del KDP, para que puedan tener una voz independiente en Irak y vivir como parte de Irak con los mismos derechos que los shabak, los cristianos, los turcomanos, los suníes, los kurdos y los chiíes. Apoyáis a los yazidíes en todos los ámbitos, excepto cuando se trata del KDP; entonces les dais la espalda e incluso cerráis los ojos y los oídos, fingiendo que ni siquiera habéis oído hablar del asunto».
Tanto el Gobierno iraquí como Estados Unidos son plenamente conscientes de esta situación. Quieren que los yazidíes vuelvan a ser víctimas, atrapados entre dos agendas: la kurda y la chií. Quieren que formemos parte del plan kurdo, no del chií. Se lo he dicho a ellos, y también se lo he dicho a los funcionarios iraquíes. Hemos mantenido numerosas reuniones con el Gobierno iraquí anteriormente, con el fin de romper el control kurdo sobre la causa yazidí. Pero cuando la agenda chií [de control] prevaleció en nuestras zonas, se opusieron a ella y comenzaron a apoyar la agenda kurda. Así pues, tanto Estados Unidos como el Gobierno iraquí son plenamente conscientes de este asunto y forman parte de él. Hemos comunicado a ambos que esto es inaceptable. Les dijimos que deben apoyar la voluntad de nuestro pueblo, y no utilizarnos para luchar contra los chiítas en favor de los kurdos cuando las aspiraciones chiítas se vuelven dominantes en esta zona. Hace años que existe este problema relacionado con el PDK, pero los estadounidenses hacen la vista gorda. He abordado este tema en reuniones con ellos en varias ocasiones. Les preocupa más que los chiítas adquieran poder aquí, debido a Irán y a la «media luna chiíta».

En mi conversación con ella, le pedí a Samiya Qasim que me diera más detalles sobre la parte de Bagdad del «doble compromiso» al que Batush había aludido:

MTB: ¿Ha habido alguna reacción desde Bagdad ante la declaración del 6 de mayo?
SQ: Los organismos gubernamentales de Bagdad con los que nos reunimos tras la publicación de la declaración consideraron que nosotros [la Alianza] somos la representación auténtica e independiente del pueblo yazidí, y que somos capaces de garantizar nuestros derechos de la mejor manera posible. Por eso, no solo se han centrado en la declaración, sino en la Alianza en general.
Han constatado que la Alianza ha sido una experiencia muy satisfactoria, a pesar de la falta de apoyo material durante las elecciones. También han destacado que, a pesar de que muchos partidos se disputaban los votos en Shengal, la Alianza logró un éxito rotundo.
MTB: Tras esta declaración, ¿comprenderá mejor el Gobierno iraquí los problemas a los que se enfrenta el pueblo yazidí a causa del KDP?
SQ: Sí, es posible que cambien su visión de la situación de los yazidíes. Es difícil para cualquier partido político en ascenso, especialmente uno nuevo con un solo diputado electo, garantizar sus derechos si no se alía con un bloque nacional más poderoso e influyente. Por eso la Alianza ha dado algunos pasos para unirse a posibles aliados en el futuro, con el fin de reclamar y obtener mejor los derechos de su comunidad. En cuanto a la postura del Gobierno respecto al KDP, no puedo afirmar con certeza que vaya a cambiar, ya que también tienen intereses comunes. Así que quizá no pongan en riesgo esos intereses por nuestro bien.
Pero algo que podría cambiar toda esta ecuación es que, si la Alianza continúa por su camino actual y consigue, digamos, cuatro escaños en las elecciones al Consejo Provincial, esto obligará al Gobierno iraquí a tener más en cuenta a la Alianza. Esto se debe a que el actual sistema político iraquí se ve enormemente afectado por el número de escaños que tiene cada partido. Así pues, si se dispone de ese poder, se estará en mejores condiciones de reclamar los derechos que corresponden.

Conclusión

Los problemas relacionados con el vacío administrativo en Shengal se repiten de forma cíclica; los acontecimientos de mayo de 2026 constituyen el ejemplo más reciente. Esta inestabilidad persiste en gran medida debido a la incapacidad de los actores internacionales para involucrar adecuadamente a la comunidad yazidí de Shengal según sus propios términos. Los comentarios de Saʿid Batush citados anteriormente ofrecen una pequeña perspectiva de la profunda frustración que esto ha generado entre los defensores de los yazidíes.

La mayoría de los responsables occidentales se niegan a visitar Shengal directamente y, en su lugar, se basan en información procedente de muchos yazidíes no originarios de Shengal, incluidos muchos del entorno del PDK, lo que da lugar a un grave desequilibrio en la narrativa política e histórica, que sesga la percepción occidental de la experiencia yazidí. Esto se ve agravado por los temores profundamente arraigados a las represalias del PDK por decir la verdad, que siguen impidiendo que muchos shengalíes de la diáspora alcen la voz.

Más allá del impacto práctico que ha tenido la declaración del 6 de mayo, los líderes de la Alianza esperan que ayude a romper este silencio inducido por el miedo que ha reinado durante mucho tiempo en la comunidad. Khairy Ibrahim comentó:

«Antes, nuestra gente tenía miedo y dudaba a la hora de contar la verdad sobre el genocidio, incluso en reuniones, conferencias y charlas cotidianas. Esta es la primera vez que un organismo yazidí ha hecho pública la cruda verdad. Y de cara al futuro, esta declaración se convertirá en un documento histórico que tendrá un efecto poderoso. Esta [declaración] se ha convertido en un martillo con el que la gente puede romper la barrera del miedo y decir la verdad».

Ahora es un momento crucial para que el mundo se comprometa con las perspectivas yazidíes articuladas tanto en la declaración de la Alianza del 6 de mayo como en la petición yazidí para la creación de una Comisión Internacional, que ha sido firmada por la mayoría de los líderes clave y figuras de la sociedad civil de Shengal.

Un niño envuelto en una bandera iraquí se encuentra entre los manifestantes frente a la sede del subdistrito de Snune.
Unos hombres sostienen fotografías de sus seres queridos fallecidos en el genocidio yazidi durante una concentración celebrada el 30 de mayo en Düsseldorf, Alemania. (Foto de Basma Issa Abbas)
Los yazidíes residentes en Alemania se reúnen en Düsseldorf el 30 de mayo para protestar contra las aspiraciones del KDP de recuperar el control administrativo de Shengal, en Irak. (Foto de Basma Issa Abbas)
Los yazidíes residentes en Alemania se concentran en Düsseldorf el 30 de mayo para protestar contra las aspiraciones del KDP de recuperar el control administrativo de Shengal, en Irak. (Foto de Basma Issa Abbas)
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    Laq nº17 es la sede central del partido KDP, con sede en la ciudad de Shengal, que controló la economía, la administración y la seguridad de la región de Shengal desde 2003 hasta la retirada de los peshmerga en 2014. Actualmente opera desde el exilio en Simele, una aldea asiria cercana a Duhok, que Shesho visitó.
  • 2
    Un qaʾimmaqam (también escrito como qaimaqam) es un término histórico que designa a un gobernador de distrito o subgobernador en el Imperio Otomano y en otros Estados sucesores en Oriente Medio. Proviene del árabe, donde literalmente significa «aquel que sustituye» o «el que ocupa el lugar de otro» (haciendo alusión a un representante de la autoridad).
  • 3
    Como comandante de las fuerzas yazidíes de Hashd al-Shaʿbi, Khal ʿAli goza de una considerable influencia social, aunque se unió a la Alianza a título personal y no en representación de las fuerzas yazidíes de Hashd al-Shaʿbi.
  • 4
    Mir el título que recibe el líder supremo temporal y espiritual del pueblo yazidí. En kurdo, significa «príncipe». El Mir actúa como el jefe de la comunidad encargada de resolver disputas, liderar políticamente y mantener la unidad de esta minoría religiosa. Su figura es considerada sagrada y todos los yazidíes le deben lealtad espiritual. Aunque el Mir es la máxima autoridad civil y un símbolo de unidad, el liderazgo estrictamente religioso recae en el Baba Sheij («Padre Jeque»). El Mir trabaja en conjunto con el Consejo Espiritual Yazidí
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