[KCDK-E] No a la guerra, no a la carrera armamentística: juntas por la paz, la libertad y una vida digna
Comunicado del Congreso de comunidades democráticas de Kurdistán en Europa con ocasión del 1º de mayo de 2026
No a la guerra, no a la carrera armamentística: juntas por la paz, la libertad y una vida digna
Vivimos en una época en la que quienes ostentan el poder imponen sus propias leyes en todos los ámbitos de la sociedad. En su afán por obtener el máximo beneficio, la modernidad capitalista ha destruido los valores de la humanidad, ha agravado el individualismo y el egoísmo, y ha llevado la vida al borde del abismo mediante la devastación ecológica. Ni la sociedad ni la naturaleza pueden soportar ya este sistema de explotación. Por lo tanto, es necesario construir un modo de vida democrático, comunitario, igualitario, libre y ecológico. El camino hacia este objetivo reside en la unidad y la solidaridad en el espíritu del 1º de Mayo, así como en la organización colectiva de la lucha de los trabajadores, las mujeres y los pueblos.
Las cuestiones kurda y palestina no son problemas aleatorios, sino más bien un producto y un instrumento de dominación de la modernidad capitalista. Tras la Primera Guerra Mundial, fueron creadas por las potencias occidentales para ejercer control sobre los Estados clave de Turquía, Irán, Irak y Siria. Hoy, más de un siglo después, estos Estados nación se hunden cada vez más en la crisis. Su aferramiento a la dictadura, la autocracia y la teocracia los ha llevado a un profundo callejón sin salida. A pesar de décadas de privación de derechos, negación y opresión, no han logrado silenciar al pueblo kurdo. La lucha de 47 años del pueblo kurdo por la libertad ha demostrado que un pueblo puede afirmarse incluso sin la ayuda de los Estados.
Los kurdos de todas las partes del Kurdistán luchan por una solución democrática y pacífica. El reconocimiento de la realidad kurda puede allanar el camino hacia la democratización y la estabilidad interna en Turquía, Irán, Irak y Siria, socavando así simultáneamente los motivos para la intervención externa. Y es que la cuestión kurda sin resolver se encuentra en el centro de la crisis política y social de estos Estados.
Especialmente en un momento en que estos Estados se están sumiendo en una loca carrera armamentística, Abdullah Öcalan, junto con el Movimiento de Liberación Kurdo, ha puesto fin a la lucha armada y ha situado la estrategia de la política democrática en primer plano. Durante el último año, ha asumido una gran responsabilidad histórica para abrir el camino hacia una paz justa a través del diálogo con el Estado turco. La paz entre el pueblo kurdo y el Estado turco puede dar nuevas esperanzas a todo Oriente Medio. El éxito de estos esfuerzos de paz tendría también un efecto dominó en Irán, Irak y Siria. Kurdistán tiene el potencial de cambiar el rumbo destructivo en Oriente Medio.
La lucha de los trabajadores es también una lucha contra la opresión de las mujeres, la destrucción del medio ambiente, la hostilidad hacia los refugiados, la explotación de los pueblos y la represión de las creencias, las culturas y las identidades. La lucha por el socialismo democrático, con la libertad de las mujeres en su núcleo, constituye la continuación viva del legado del 1º de mayo.
Por eso debemos unirnos hoy con más fuerza, actuar juntos y construir una alianza internacional de los oprimidos contra la modernidad capitalista. La lucha común por la paz, la libertad y una vida digna es el camino fundamental de nuestro tiempo.
KCDK-E
1º de mayo de 2026