Carta abierta al Comité de Ministros del Consejo de Europa: «Derecho a la Esperanza» para Abdullah Öcalan

OCALAN VIGIL – 14 mayo 2026 – Traducido y editado por Rojava Azadi Madrid
Más de 250 cargos electos, académicos, sindicatos, organizaciones de la sociedad civil, abogados y otras figuras destacadas han firmado una carta dirigida al próximo presidente del Comité de Ministros, en la que instan al Comité a adoptar medidas urgentes y decisivas en relación con el caso Öcalan contra Turquía (n.º 2).
En la carta, los firmantes instan al Comité de Ministros del Consejo de Europa a garantizar la aplicación de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de 2014 en el caso del Sr. Öcalan y a defender el «derecho a la esperanza». Armonizar el régimen de ejecución de penas de Turquía con sus obligaciones en materia de derechos humanos no solo repercutiría en el caso del Sr. Öcalan, sino que también constituiría un paso importante hacia la democratización y el Estado de derecho, con implicaciones para miles de presos recluidos bajo el mismo marco jurídico. En el contexto del proceso de paz en curso en Turquía —en el que el Sr. Öcalan sigue desempeñando un papel clave como interlocutor—, tal paso es esencial para el éxito del propio proceso.
En representación de 20 países, entre los que se incluyen más de cincuenta cargos electos de todos los niveles de gobierno, 20 sindicatos y una amplia gama de actores de la sociedad civil, esta última petición se suma a muchas otras presentadas en los últimos años: desde la carta enviada el verano pasado por 88 galardonados con el Premio Nobel a la Presidencia del Comité de Ministros, hasta los cientos de abogados que han solicitado visitar al Sr. Öcalan.
Hoy, según la carta, el proceso de paz en curso presenta una oportunidad única y sin precedentes para la paz y la democratización a través de la resolución de la cuestión kurda en Turquía. Para que esta oportunidad tenga éxito, el Sr. Öcalan debe ser libre para desempeñar su papel como representante clave del pueblo kurdo, y deben respetarse sus derechos fundamentales.