Nuevos equilibrios estratégicos en el Mar Rojo: la alianza Israel-Somalilandia

Medya Haber – 30 diciembre 2025 – Editado por Rojava Azadi Madrid
A finales de 2025, el Mar Rojo se ha transformado en un gigantesco tablero de ajedrez donde las potencias globales intentan darse jaque mate. La decisión de Israel de reconocer a Somalilandia1 como un Estado independiente ha sacudido profundamente las ecuaciones geopolíticas de la región. Con este movimiento, la vía marítima estratégica se ha dividido en dos campos rivales: por un lado, Israel, Etiopía y Somalilandia; por el otro, el eje formado por Turquía, Egipto y Somalia, que defiende la integridad territorial de esta última.2
Somalilandia se unirá a los Acuerdos de Abraham3
Esta decisión de reconocimiento, calificada por el primer ministro israelí Netanyahu como una «victoria estratégica ganada en el Cuerno de África», se percibe como el manto político de una amplia cooperación en materia de seguridad. Este paso, oficializado el 26 de diciembre de 2025, ha permitido la integración de Somalilandia en el modelo de los «Acuerdos de Abraham».
El pilar más concreto de la alianza es el proyecto de una base que hará permanente la presencia militar de Israel en la región. El puerto de Berbera, que destaca por sus capacidades logísticas, y la ciudad de Zeila, el punto más cercano al estrecho de Bab el-Mandeb, han sido fijados como los centros neurálgicos de esta nueva estrategia. Más allá de la cooperación en seguridad, los proyectos de riego por goteo y desalinización por parte de empresas israelíes representan un salvavidas económico para una Somalilandia que lucha contra la sequía.
Ajedrez en Bab El-Mandeb: ¿Quién tendrá la llave del Mar rojo?
Detrás de este movimiento estratégico de Israel subyacen tres objetivos operativos fundamentales:
- Alerta Temprana: Desplegar sistemas de radar en la región para monitorear in situ las amenazas de misiles y drones provenientes de Yemen.
- Base Operativa: Crear un punto de lanzamiento para operaciones especiales dirigidas contra los hutíes y otros actores enemigos.
- Contención de Irán: Restringir el dominio de Irán interrumpiendo sus líneas de suministro naval en el Mar Rojo.
No obstante, este movimiento es una respuesta directa a los planes a largo plazo de Turquía en Somalia. Ankara, mediante el «Acuerdo Marco de Cooperación Económica y de Defensa» firmado en 2024, asumió la protección de las aguas territoriales somalíes y estableció una estación de control permanente en la entrada de Bab el-Mandeb. La maniobra de Israel en Somalilandia busca crear un «contrapeso» desde el sur contra esta presencia turca.
Reacciones regionales y malestar de Ankara4
El reconocimiento de Somalilandia ha sido recibido con duras reacciones en las capitales de la región. Mientras el gobierno de Somalia condenó el acto como una «violación de su soberanía», Egipto advirtió sobre el riesgo de un «cerco desde el sur» que pone en peligro la seguridad del Canal de Suez. Arabia Saudita, por su parte, se posicionó a favor de la integridad territorial de Somalia, oponiéndose a las medidas unilaterales.
En el frente turco, la posibilidad de que se establezca una presencia militar israelí a solo cien kilómetros de su mayor base militar en Mogadiscio se evalúa como una seria preocupación de seguridad5. Estados Unidos, a pesar del interés de la administración Trump en Somalilandia, mantiene por ahora una cautelosa política de «esperar y ver» respecto al reconocimiento oficial.
La imagen general: la ruta comercial del Mar Rojo
En el núcleo de la crisis reside el control de las rutas comerciales globales. En la línea que se extiende desde la India6 hasta el Mediterráneo, Turquía ha obtenido un derecho de «veto estratégico» a través de Somalia, utilizando la seguridad como una baza frente a las rutas comerciales que la excluyen. En respuesta, el bloque de Israel, Etiopía y los Emiratos Árabes Unidos intenta puentear este papel «clave» de Turquía construyendo una nueva línea de seguridad y portuaria a través de Somalilandia.
El movimiento de Ankara en el Mar Rojo y la respuesta de Tel Aviv
A la comunicación de Ankara de que «ningún corredor comercial del que se me excluya puede resultar seguro», Tel Aviv ha respondido con la carta de Somalilandia. Mientras Turquía lleva la seguridad energética a una dimensión transcontinental con su armada7, Israel busca con este movimiento rodear el área de influencia turca y establecer un mecanismo de control permanente en la salida sur del Mar Rojo.
¿Qué quiere cada quién?
Los objetivos de los actores en la región se resumen de la siguiente manera:
- Turquía: Quiere convertirse en una potencia dominante en el Mar Rojo, tener voz en las rutas comerciales con su armada y ganar profundidad estratégica a través de Somalia.
- Israel: Aspira a romper la influencia de Turquía en el Cuerno de África, cercar a los hutíes en su origen y mostrar una presencia militar y de inteligencia permanente en el Mar Rojo.
- Etiopía: Considera vital la cooperación con Somalilandia para obtener salida al mar y convertirse en una potencia regional.
- Somalia: Desea proteger su integridad territorial y continuar su desarrollo económico con el apoyo de Turquía.
En resumen: el Mar Rojo ya no es solo una ruta de tránsito; es el nuevo escenario de la «guerra fría» entre el eje Turquía-Egipto-Somalia y el bloque Israel-Somalilandia-Etiopía. Estas alianzas corren el riesgo de arrastrar al Cuerno de África hacia una rápida militarización y una polarización aguda.
1 https://www.youtube.com/watch?v=vqVe9aGsleQ
2 https://www.youtube.com/watch?v=QXFV0yS5QnQ
3 https://www.youtube.com/watch?v=8pDW-iiy5w8
4 https://www.youtube.com/watch?v=FkkK068DcqA
5 https://www.youtube.com/watch?v=dB-Xk82a7to