El recorrido de Sipan Hamo desde las montañas del Zagros hasta Damasco

The Amargi – Roj Moussa – 17 marzo 2026 – Traducido y editado por Rojava Azadi Madrid
En enero de 2015, un hombre de rostro sereno vestido con uniforme de combate presidió un desfile militar en Afrin, una zona controlada por los kurdos al noroeste de Siria. Yo asistía como periodista y reconocí al comandante Sipan Hamo, pero la mayoría de la multitud apenas le prestó atención.
En aquel momento, Hamo era una de las figuras militares kurdas más influyentes y menos visibles del norte de Siria. Esta contradicción no era casual. Refleja el estilo de trabajo deliberado de un hombre que prefiere mantenerse alejado del ojo público.
Hoy, tras más de quince años trabajando diligentemente entre bastidores, Hamo ha sido nombrado por el Gobierno de Transición Sirio (STG) viceministro de Defensa para la región oriental de Siria.
Esta elección pone de manifiesto tanto la excepcional trayectoria personal de Hamo como la complejidad de la reconstrucción de las instituciones militares sirias.
Orígenes y años de formación
Nacido como Samir Osso en la década de 1970 en la localidad de Bilbil, en Afrin, se trasladó a Alepo a una edad temprana. Allí, su conciencia política se forjó en el seno de una comunidad kurda que vivía al margen de la política oficial, inmersa en debates sobre identidad y derechos, pero excluida de cualquier reconocimiento cultural o político bajo el mandato del entonces presidente sirio Hafez al-Assad y el Partido Baaz en el poder.
En la década de los noventa, a medida que los movimientos políticos kurdos cobraban impulso en toda Siria, el Estado baasista respondió con una represión cada vez mayor. Muchos jóvenes kurdos se unieron voluntariamente a organizaciones armadas, entre ellos Hamo, quien se alistó en el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y comenzó a entrenarse en las montañas de Qandil, en Irak. Estas primeras experiencias dejaron una huella duradera, moldeando su personalidad disciplinada, cautelosa y en cierto modo institucionalizada.
El regreso a Siria y la creación de las YPG
Hamo y su grupo de colaboradores fundaron las Unidades de Protección Popular (YPG). En aquellos primeros tiempos, se esforzó por diferenciar a las YPG de cualquier vínculo oficial con el PKK.
Cuando estallaron las protestas en toda Siria en 2011, durante la llamada Primavera Árabe, Hamo regresó como parte de un grupo de comandantes kurdos, entre los que se encontraban Mazloum Abdi y Rojhilat Afrin, que habían acumulado experiencia de combate en el extranjero.

Hamo y su grupo fundaron las Unidades de Autodefensa de Kurdistán (YXK), que al año siguiente pasaron a denominarse Unidades de Protección Popular (YPG). En aquellos primeros tiempos, se cuidó mucho de diferenciar a las YPG de cualquier vínculo formal con el PKK.
En 2014, realicé una entrevista con Hamo, quien afirmó claramente que las YPG no tenían vínculos organizativos con el PKK, sino solo una afinidad ideológica arraigada en la filosofía política del líder del PKK encarcelado Abdullah Öcalan. Intentó discretamente tranquilizar a Ankara respecto a esta distinción a través de facciones sirias respaldadas por Turquía, pero sus esfuerzos fracasaron, con consecuencias duraderas.
El foco mundial sobre las operaciones contra ISIS
Hamo y las fuerzas de las YPG bajo su mando ganaron una notable credibilidad militar internacional durante la guerra contra ISIS. La batalla de Kobane de 2014 fue un punto de inflexión crucial, en el que las fuerzas kurdas demostraron que podían mantener sus posiciones y derrotar al grupo extremista.

Las YPG se convirtieron en un pilar fundamental de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), liderando operaciones exitosas en Manbij, Raqqa y amplias zonas del norte y el este de Siria. A medida que se ampliaban esos frentes, también lo hacía el abanico de asuntos que gestionaba Hamo, desplazándose entre el campo de batalla y las salas de coordinación con la Coalición Global para Derrotar a Daesh (ISIS).
Papel como negociador
Trabajó para garantizar pactos de no agresión y alto el fuego, abrir corredores humanitarios y acordar intercambios de prisioneros y rehenes entre las partes beligerantes.
Hamo ha demostrado unas excepcionales habilidades de liderazgo discreto a lo largo de su carrera militar, una cualidad que sigue teniendo un peso significativo en la actualidad.
Entre 2011 y 2018, ampliamente conocido por su nombre de guerra Siwar, facilitó varias negociaciones delicadas en zonas rurales de la provincia de Alepo. Trabajó para garantizar pactos de no agresión y alto el fuego, abrir corredores humanitarios y acordar intercambios de prisioneros y rehenes entre las partes beligerantes, incluidas facciones del Ejército Sirio Libre (FSA) y el Frente Al-Nusra, precursor de Hayat Tahrir al-Sham (HTS).

La mayoría de los líderes del HTS que ahora ocupan puestos clave en el Gobierno de Transición de Siria —desde el presidente hasta los ministros de Defensa, Interior y Asuntos Exteriores— han mantenido contactos previos con Sipan Hamo.
Redes internacionales
Como parte de su estrategia diplomática, Hamo mantuvo relaciones simultáneamente con actores opuestos.

Mientras coordinaba las operaciones de las YPG contra el Estado Islámico junto al general Mazloum Abdi, de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), y la Coalición Global multilateral liderada por Estados Unidos, Hamo mantuvo abiertos los canales de comunicación con Rusia y con funcionarios del régimen de Assad en lo relativo a los despliegues y la gestión del frente. También gestionó los contactos con líderes de Irán y con facciones alineadas con Irán en la zona.
Esta red excepcional le proporcionó un conocimiento directo de casi todos los principales actores del conflicto y una comprensión de sus presiones políticas. Esa experiencia, sin embargo, se puso a prueba durante la invasión turca de Afrin en 2018.
Moscú y Afrin
Semanas antes de que Turquía lanzara su ofensiva de 2018 contra Afrin, Hamo viajó a Moscú para reunirse con la inteligencia militar rusa y el jefe del Estado Mayor. El objetivo era explorar acuerdos que pudieran impedir o limitar la operación.
En declaraciones posteriores a los medios, Hamo afirmó que los funcionarios rusos habían «cambiado de postura de la noche a la mañana» y habían comenzado a referirse a «facciones moderadas» dentro de la oposición siria, así como al derecho de Turquía a proteger sus fronteras. También se le informó de que las fuerzas rusas se retirarían de Afrin a Tel Rifaat y que Moscú no intervendría en la operación turca.
Tras el inicio de los ataques aéreos, Hamo hizo pública una declaración contundente, acusando abiertamente a Rusia de facilitar la ofensiva. «Existe complicidad rusa con Turquía. Hay traición y connivencia por parte de Rusia», afirmó, un gesto inesperado por parte de un hombre conocido por su discreción.
Se cree que, durante ese mismo periodo, Turquía llevó a cabo múltiples intentos de asesinato, incluido uno en febrero de 2018, poco después de su regreso de Moscú. En 2019, tras el anuncio de Trump de la retirada estadounidense de Siria, Hamo regresó a Moscú para celebrar nuevas reuniones.
Acuerdo del 29 de enero
El nuevo papel de Hamo en el Gobierno sirio solo puede entenderse en su contexto. El acuerdo firmado entre las SDF y el STG el 29 de enero estableció un marco para la integración gradual de las estructuras militares y administrativas de las SDF en las instituciones estatales, después de que un alto el fuego negociado por Estados Unidos pusiera un frágil fin a semanas de enfrentamientos.
Hamo es ahora responsable de supervisar la integración de las fuerzas de las SDF en la región de Jazira, en el noreste de Siria, lo que probablemente sea su mayor prueba hasta la fecha.
El jefe de Inteligencia de las SDF, Jia (Ciya) Kobane, fue candidato a viceministro de Defensa de Siria, propuesto por las SDF como parte de las conversaciones de integración con el Gobierno de Damasco. Sin embargo, los actores regionales presionaron a Damasco para que no formalizara su nombramiento.

Se eligió a Hamo porque es un comandante militar con amplia experiencia y un negociador preciso y eficaz que conoce a fondo los antecedentes de las personas que actualmente dirigen el país. Además, su perfil personal goza de cierto grado de aceptación internacional.
Hamo es ahora responsable de supervisar la integración de las fuerzas de las SDF en la región de Jazira, en el noreste de Siria, lo que probablemente sea su mayor prueba hasta la fecha. Coordinará sus acciones con Awad al-Jasim Abu Qutaiba, comandante de la 60ª División que se está formando en la Región Oriental —la misma división que lideró las ofensivas contra las SDF en Sheikh Maqsoud, Deir Hafer, Raqqa y Deir ez-Zor a principios de este año—.
Se espera que tres brigadas de las SDF de la provincia de Hasaka se unan a la división, junto con brigadas de HTS y facciones del antiguo Ejército Nacional Sirio (SNA) respaldadas por Turquía, entre ellas el Frente del Levante, Jaysh al-Islam y Ahrar al-Sham.
El siguiente paso hacia Damasco
Las opiniones sobre Hamo varían mucho. En los círculos cercanos a las YPG y las SDF, se le describe como un comandante pragmático cuyo liderazgo destaca en tiempos de crisis. En Damasco y entre los movimientos kurdos rivales, se le considera un frío operador político, dispuesto a cambiar de lealtades para obtener beneficios a corto plazo. Turquía sigue viéndole como un adversario directo; su nombramiento desencadenó una ola de indignación turca, y algunos parlamentarios pidieron su asesinato.
El recorrido de Hamo desde una ciudad fronteriza marginada hasta convertirse en comandante de las YPG, pasando por salas de negociación a puerta cerrada y redes diplomáticas, y ahora hasta el cargo de viceministro de Defensa en Damasco, refleja la historia más amplia de las fuerzas armadas kurdas de Siria. Han pasado de una posición periférica al margen de las instituciones estatales a convertirse en un nodo dentro de esas mismas instituciones.
La tarea de Hamo ahora es ayudar a gestionar el difícil proceso de integrar los contingentes de las SDF en la estructura estatal y trabajar con actores que, hasta hace poco, estaban en bandos opuestos. La presión turca sigue siendo constante, y muchos problemas sin resolver se ciernen sobre el expediente de la integración. Hasta qué punto tendrá éxito sigue siendo incierto y dependerá tanto del curso general de la transición de Siria como del propio Hamo.
EL AUTOR: Roj Mousa es un periodista kurdo-sirio y asesor de medios especializado en asuntos sirios, kurdos y turcos. Ha sido cofundador de varios medios de comunicación sirios y lleva más de una década documentando violaciones de los derechos humanos. Sus artículos han aparecido en Financial Times, BBC, Al-Monitor y Washington Post, y escribe artículos de opinión para medios de comunicación árabes, kurdos y alemanes.