El nacimiento de otra «Deniz»

CPT – 6 febrero 2026 – Traducido y editado por Rojava Azadi Madrid
Rangin Muhammad dio a luz mientras estaba desplazada, lejos de su hogar, tras huir de unos ataques que le impedían incluso llegar a un hospital. Su hija nació solo unas horas después de que la familia llegara a Qamishli, llevando consigo las marcas de un viaje marcado por el miedo, las heridas y la huida forzosa. No fue un parto planificado ni seguro, sino un parto que tuvo lugar en medio del agotamiento, la incertidumbre y el desplazamiento. La niña vino al mundo sin estabilidad, rodeada por la necesidad de sobrevivir.
La recién nacida recibió el nombre de Deniz. Este nombre fue elegido deliberadamente, en memoria de su homónima, una combatiente de Sheikh Maqsoud que fue asesinada por militantes de Hayat Tahrir al-Sham. Su cuerpo fue arrojado desde un edificio en un intento de humillar y aterrorizar a la comunidad. Deniz representaba el coraje, la resistencia y la negativa a someterse a la violencia. Su muerte tenía como objetivo silenciarla, pero su nombre sigue siendo pronunciado.
Al llamar a su hija Deniz, Rangin y su familia hicieron una poderosa declaración: que incluso en las condiciones más oscuras, la vida no se borrará. Deniz nació en el desplazamiento, pero también en la memoria y el significado. Así es como nacen los Deniz en esta tierra: la gente se niega a dejar que la brutalidad sea la última palabra.
Lo que le sucedió a esta familia refleja la realidad más amplia de miles de personas de Rojava. Los civiles son atacados, desplazados y empujados a condiciones inseguras simplemente por ser quienes son. Las familias se ven obligadas a huir de sus pueblos en pleno invierno, viviendo en refugios superpoblados, sin atención médica, calefacción ni necesidades básicas. Viven con el temor constante de que la violencia vuelva a alcanzarlos.
Y, sin embargo, la vida continúa. Nació una niña. Un nombre sobrevivió. La oscuridad no logró detener la existencia.
Rezamos por Deniz, nacida en el desplazamiento, para que su vida esté llena de seguridad y dignidad.
Rezamos por Rangin y su familia, por su curación y protección.
Rezamos por el coraje de Deniz, la luchadora, y por todas las mujeres que resistieron hasta su último aliento.
Y rezamos por las miles de personas de Rojava que han huido de sus hogares y ahora se enfrentan al frío invierno sin seguridad ni refugio. Que encuentren calor, protección y el derecho a volver a casa.