WDR: «Queremos debatir cómo nos unimos y cómo convivimos»
Actualización diaria de la situación en Rojava/NES enviada por Women Defend Rojava, correspondiente al día 27 de febrero de 2026.

Querid@s amig@s:
Les escribimos el 27 de febrero desde Rojava, el corazón de la revolución de las mujeres, donde en este mismo momento se está defendiendo la vida.
Hoy es un día histórico para el movimiento kurdo y todos los movimientos del mundo que luchan por una vida democrática y ecológica, por la liberación de género y por la paz.
Hoy se cumple el primer aniversario del «Llamamiento por la paz y una sociedad democrática». Tras años de aislamiento, tras años en los que no había señales de vida, Abdullah Öcalan se dirigió hace un año a las sociedades del Kurdistán y del mundo, dando paso a una nueva era.
Como precursor de la paz, pidió la disolución de las estructuras organizativas del PKK y el fin de la lucha armada. El partido accedió y la guerrilla también tomó las medidas correspondientes.
Se creó una comisión en el Parlamento turco para desarrollar soluciones a la cuestión kurda y al futuro de la República de Turquía.
Este proceso se encuentra hoy en un punto de inflexión crítico. La guerra de agresión contra Rojava desde principios de año es claramente un intento de bloquear este proceso. Sin embargo, no ha logrado destruir la Revolución de Rojava, aunque la ha dañado gravemente. Mientras el proceso de integración sigue desarrollándose en Siria, la comisión parlamentaria de Turquía presentó su propuesta hace unos días. Aun insuficiente, es un comienzo, un paso más en el camino hacia una solución.
La Coordinación de la Comunidad de Mujeres del Kurdistán (KJK) escribe en su comunicado de hoy:
«Ha pasado un año desde el llamamiento de Abdullah Öcalan del 27 de febrero por la «paz y una sociedad democrática». El llamamiento tiene el nivel de un manifiesto. Con el poder de su política democrática, Öcalan evaluó hábilmente el proceso en nuestra región y, en nombre del pueblo, las clases oprimidas y las mujeres, dio un paso histórico. Este paso no es solo una intervención en el proceso actual, sino una intervención en los siglos venideros y tiene el potencial de iluminar épocas enteras. Nos encontramos en una encrucijada crítica. El curso futuro del proceso depende de que el Estado y sus representantes políticos se tomen en serio la cuestión y la resuelvan. Un requisito previo fundamental para ello es que Öcalan tenga los medios para trabajar libremente y dedicarse a la política».
También dejan claro que las leyes por sí solas no bastan para crear la paz. La verdadera paz solo puede existir si es paz social. Escriben:
«Por esta razón, es de gran importancia que el pueblo, los trabajadores, los revolucionarios, los demócratas, los intelectuales, las madres y las mujeres de Turquía acojan el llamamiento a la paz y a una sociedad democrática y, sobre esta base, superen los prejuicios y las diferencias para convertirse en hermanas y hermanos unos de otros».
Pero esta no es la única declaración de hoy. Abdullah Öcalan también ha emitido una declaración, otro llamamiento.
Desde los muros de la prisión de Imrali, declara que la fase de conflicto armado debe quedar definitivamente atrás y ser sustituida por una «fase de desarrollo positivo» de la política democrática.
Él dice: «El llamamiento del 27 de febrero de 2025 fue una declaración de que las armas pierden sentido cuando se implementa la política democrática, y una clara decisión a favor de la política. […] En lugar de reconocer la profundidad histórica, la gravedad y los riesgos de la cuestión, nos debilita a todos que nuestros actos se guíen por intereses políticos estrechos y cortoplacistas. Continuar con la negación y la insurrección es intentar convertir la mayor irregularidad en la norma. Nuestro llamamiento no solo se dirige a Turquía, sino a resolver la cuestión de la coexistencia y las crisis resultantes en todo Oriente Medio. Defendemos el derecho de todos los marginados a existir y a expresarse libremente. Las mujeres se encuentran entre las fuerzas sociales sin las cuales ninguna sociedad o Estado puede sostenerse. La violencia doméstica, el feminicidio, la opresión patriarcal: todas estas son manifestaciones actuales de un ataque histórico que comenzó con la esclavitud de las mujeres. Por eso las mujeres son el elemento más libertario y la fuerza motriz.
Me gustaría destacar una frase en particular como llamada a la acción:
«Queremos debatir cómo nos unimos y cómo convivimos».
¡Tómate esto en serio, debate con tus amigos, compañeros y vecinos qué significa la paz en estos tiempos de guerra! Porque mientras hablamos de paz, la situación en Iraq e Irán se está agravando y todo apunta a que pronto habrá otra guerra en Oriente Medio.
La Tercera Guerra Mundial está en pleno apogeo, y solo puede detenerse mediante una resolución profunda de las contradicciones que la crean: las contradicciones entre los sexos y las contradicciones entre el Estado y la comunidad, entre el poder centralizado y homogéneo y las sociedades diversas.
Rojava, Kurdistán, Oriente Medio y toda la humanidad necesitan la paz, y esto solo puede lograrse mediante una sociedad democrática.
Con saludos revolucionarios desde Rojava.