Violencia de género en Turquía: «Los asesinatos de mujeres no son estadísticas»

Esra Çiçek Mercan afirma que los feminicidios están siendo normalizados y reducidos a datos, y subraya que el derecho a la vida es la principal responsabilidad del Estado.
ANF – 26 febrero 2026 – Traducido y editado por Rojava Azadi Madrid
Según datos de la Plataforma Detendremos los Feminicidios (KCDP), al menos 294 mujeres fueron asesinadas por hombres en 2025, mientras que 297 murieron en circunstancias sospechosas. Alrededor del 85 % fueron asesinadas por hombres de su entorno cercano y el 61 % murió en sus propios hogares.
Desde enero, 56 mujeres han sido asesinadas por hombres y solo en los últimos dos días seis mujeres fueron asesinadas. Diversas mujeres señalaron que la sacralización de la familia y la invisibilización de la vida de las mujeres han contribuido a esta violencia, subrayando que tanto las políticas estatales como el creciente patrón de impunidad han provocado un aumento de estos crímenes.
Esra Çiçek Mercan, integrante de la Plataforma de Mujeres Dicle Amed (DAKAP) y miembro de la junta de la Asociación de Mujeres Rosa, afirmó que los feminicidios no pueden reducirse a simples cifras y señaló que las políticas anunciadas hasta ahora han sido insuficientes para proteger el derecho a la vida de las mujeres.
Mercan afirmó que, tras la declaración de 2025 como «Año de la Familia», han aumentado especialmente los delitos dirigidos contra mujeres y menores, y subrayó que la reacción pública debe crecer mediante una acción colectiva organizada.
Mercan afirmó: «Después de que 2025 fuera declarado el «Año de la Familia», el proceso se presentó a la opinión pública como el inicio de un nuevo periodo marcado por políticas centradas en la familia. Sin embargo, los feminicidios y los casos de violencia contra las mujeres vividos durante este periodo plantean la pregunta de si las políticas anunciadas son suficientes para proteger el derecho a la vida de las mujeres».
«Las mujeres no están siendo protegidas»
Esra Mercan afirmó que las mujeres siguen siendo asesinadas a pesar de contar con órdenes de protección. Señaló que la muerte de muchas mujeres que tenían medidas de protección y cuya situación de riesgo era conocida por las autoridades competentes plantea serias dudas sobre la eficacia de los mecanismos preventivos y de protección. Añadió que esta situación ha hecho más visibles los problemas de impunidad y disuasión. Mercan afirmó: «Para las mujeres, el panorama general ha llegado a un punto que socava la sensación de seguridad y aumenta la ansiedad social. Debe cuestionarse sobre qué realidad social se está construyendo el discurso del «Año de la Familia»».
«Deben aumentarse las actividades de sensibilización»
Esra Mercan afirmó que es un problema grave que las políticas familiares se aborden dentro de un marco que empuja a las mujeres fuera del espacio público y limita su participación en la vida económica y social. Señaló que los derechos de ciudadanía en igualdad de las mujeres deben fortalecerse en muchos ámbitos, desde el mundo laboral hasta las políticas sociales. Mercan afirmó: «Realizamos actividades de sensibilización reuniéndonos con mujeres sobre los tipos de violencia, las formas de protección y los mecanismos de solidaridad. Generar conciencia incluso en una sola persona es extremadamente valioso para la transformación social».
«Los mecanismos no se están aplicando»
Esra Mercan afirmó que la violencia contra las mujeres no puede tratarse como hechos aislados: «Esta cuestión no se limita al ámbito privado; es un problema público y estructural. Es fundamental no solo que quienes sufren violencia puedan acceder a mecanismos de denuncia y recurso, sino también que quienes presencian estos actos asuman responsabilidad. Las amenazas armadas y los ataques que recientemente han salido a la luz muestran claramente la magnitud del peligro».
También llamó la atención sobre la legislación vigente y añadió: «La Ley nº 6284 debe aplicarse de manera efectiva. Las órdenes de protección deben supervisarse meticulosamente y deben reforzarse las sanciones disuasorias. Las demandas para que Turquía vuelva a ser parte del Convenio de Estambul también se escuchan con fuerza en el espacio público. Las sanciones sociales y los mecanismos de respuesta colectiva desempeñan un papel importante para evitar la normalización de la violencia».
«El asesinato de mujeres no es solo un conjunto de datos»
Mercan criticó además que los feminicidios se reduzcan a cifras estadísticas y afirmó: «La pérdida de la vida de cientos de mujeres en el transcurso de un año no es un dato ordinario. Cada una representa una vida y una historia distinta. La normalización de estas pérdidas debilita la sensibilidad social. El derecho a la vida es el derecho humano más fundamental y protegerlo es la principal obligación del Estado. Combatir la violencia contra las mujeres requiere tanto el fortalecimiento de las políticas públicas como el aumento de la conciencia social. De lo contrario, seguiremos enfrentándonos a una realidad en la que la vida de las mujeres no está adecuadamente protegida».