“Turquía: Alto al aislamiento, el fascismo y la ocupación. Es hora de alcanzar la libertad”

Expansionismo y ocupación turcos

Entre los actores regionales, el Estado turco desempeña un papel clave por su apuesta básica de asegurar sus intereses estratégicos. El actual Estado turco cree que puede reconstruirse sobre la base de los antiguos territorios del Imperio otomano. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha dejado claro en los últimos años su sueño de crear una Gran Turquía, según lo previsto por el Misak-ı Millî (Pacto Nacional o Juramento Nacional) de 1921. Este Pacto Nacional reclama dos antiguas provincias otomanas como patrimonio de Turquía: Alepo (Rojava / NE de Siria) y Mosul (KRG, Irak). Paralelamente a esto, el Estado turco sigue actualmente su estrategia de imperialismo y ocupación en toda las regiones árabes en Oriente Medio, pero particularmente en el norte de África, aunque también en muchos otros países de África y Asia. En Oriente Medio, el Estado turco cuestiona ahora las fronteras impuestas en la década de 1920, por lo que la soberanía de otros países es violada sistemática y repetidamente.

El sueño de la Gran Turquía: Misak-ı Millî, antes llamado Ahd-ı Millî Beyannamesi / Pacto Nacional

Erdogan, el nuevo sultán

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, actualmente conocido en los círculos diplomáticos como “el Sultán”, es una amenaza para Europa. Ha llevado a Turquía a la ruina económica y ahora no le queda más remedio que seguir el rumbo nacionalista, instando a la restauración de la gloria del Imperio otomano, con el fin de desviar la atención de la población de los crecientes problemas económicos. Erdogan busca militarizar el Mediterráneo oriental; incumplió las obligaciones de la OTAN al comprar misiles rusos; ha encarcelado a cientos de periodistas y opositores políticos; está obsesionado con el islamismo, promoviendo el Islam en Europa y convirtiendo dos de las principales catedrales cristianas bizantinas de Estambul en mezquitas; interfiere flagrantemente en la política de los países europeos -incluidos Francia y Alemania-, organizando grandes mítines políticos e insistiendo en que los ciudadanos turcos que viven en la UE solo deben lealtad a Turquía; su aventurerismo en Siria y su guerra contra los kurdos son un peligro; su alianza con Libia fue, de hecho, un acto de agresión.

La resistencia kurda impide la estrategia ocupacionista de la Gran Turquía

El Estado turco considera a los kurdos como su enemigo número uno. Las fronteras geopolíticas de Kurdistán colindan con la vecina Turquía por tres aristas. La expansión turca hacia Siria da como resultado dos tipos de resistencia: la primera, de la población kurda en Turquía, y la
segunda, de la población kurda al otro lado de la frontera, en Rojava (Kurdistán oeste / NE de Siria). La expansión turca hacia Bashur (Kurdistán del Sur / Irak) también da como resultado la resistencia en ambos lados de la frontera. Se puede decir que en la ubicación estratégica de Kurdistán, las bases de la organización de la resistencia kurda actúan como un muro contra el expansionismo turco y sus planes de crear una Gran Turquía para el año 2023, el centenario del Tratado de Lausana. La resistencia está ganando importancia regional y mundial contra el expansionismo turco en Oriente Medio, África, Asia y el mar Mediterráneo.

La estrategia de eliminar el “obstáculo kurdo” se convierte en fascismo

En las cuatro partes de Kurdistán, así como en la diáspora, el Estado turco está implementando una política de genocidio político y cultural (politicidio y etnocidio), que tiene como objetivo destruir a los líderes sociales de la resistencia kurda y aniquilar la identidad cultural kurda. Esto está siendo
llevadoa cabo en el exterior por la violencia militar, paramilitar, yihadista y policial; y sus métodos incluyen la violación de mujeres kurdas, detenciones, prohibición de las organizaciones de la sociedad civil kurda, disolución de municipios con gobiernos kurdos y mucho más. La represión y el embate contra la población kurda por el régimen turco, ya sea dentro de las fronteras turcas actuales o en Siria e Irak, son actos genocidas que se han producido de forma sistemática y durante un largo período de tiempo.

Guerra contra los kurdos

Paralelamente a los acontecimientos en Oriente Medio, particularmente a causa de la agitación en Siria desde 2011, el Estado turco ha transferido su guerra contra la población kurda en Rojava/NE de Siria y en Bashur/Kurdistán del Sur. Desde entonces, Turquía ha estado tratando de ocupar Rojava/NE de Siria insistiendo en el establecimiento de la denominada “zona segura”. A partir de 2011, los kurdos de Rojava/NE de Siria derrotaron al Estado Islámico (EI) y han desarrollado una democracia basada en una administración autónoma, construida sobre la coexistencia de todos los grupos étnicos y religiosos. En 2014, las fuerzas kurdas de las Unidades de Protección Popular (YPG) y las Unidades de Defensa de la Mujer (YPJ) lideraron una heroica resistencia contra el EI, lo que hizo que formaran una alianza militar con la Coalición Internacional.

El Informe de 1925 para la reforma en el Este y el Plan de Destrucción de 2014

Turquía estaba inquieta por la implementación kurda de su sistema alternativo, así como por la bienvenida internacional a los éxitos kurdos contra el EI. En septiembre de 2014, el Estado turco sacó viejos planes de masacre del cajón y los actualizó bajo el título de “Çöktürme Plani ”o“ Plan de destrucción” contra los kurdos. En la raíz de este esfuerzo podemos ver el “Informe para la reforma del Este” (en turco: Şark İslahat Raporu), por el cual, en septiembre de 1925, el ejército turco reprimió la resistencia kurda de Sheik Said.

Los kurdos bajo Sheik Said buscaban aprovechar el colapso del Imperio otomano y la fundación de la nueva República turca como una oportunidad para lograr su libertad.

Implementación de la reforma del informe en el Este / Şark İslahat Raporu en 1925

Este “Plan de Destrucción” confidencial fue elaborado por la Subsecretaría de Orden Público y Seguridad para la Subdivisión de Estrategia del Departamento de Planificación Estratégica del Estado Mayor, y fue presentada a la Comandancia del Estado Mayor en septiembre de 2014. Entre sus
reclamaciones estaba el objetivo de una simulación de guerra a implementar contra los kurdos y particularmente contra el PKK. El 31 de octubre de 2014, el plan fue adoptado por la Reunión de Seguridad Nacional. Este plan, que todavía existe, busca la eliminación total de la resistencia kurda.

Implementación del “Plan de Destrucción” 2015 en Kurdistán del Norte (Turquía)

Aislamiento, ausencia de ley y políticas fascistas

Después de que Erdogan volcara la mesa de negociaciones entre el Estado y el lider del pueblo kurdo, Abdullah Ocalan, y el PKK en abril de 2015, el Estado turco prácticamente declaró la guerra contra los kurdos, comenzando con un ataque generalizado el 24 de julio de 2015. Se inició entonces una estrategia de aislamiento total contra Ocalan que continúa hasta hoy. Esta estrategia de opresión ha sido ampliada para incluir a todos los kurdos. El colapso del proceso de negociación tuvo efectos catastróficos en los kurdos y en el conjunto deTurquía. El Estado turco recurrió a formas feroces de
violencia, mientras que el período de negociación de 2013-2015 había ofrecido alternativas y compromisos por parte de Ocalan, y fue un período en el que la gente en Turquía y Kurdistán, así como la economía turca, empezaron a respirar.

El poder ha llevado al fascismo. Abdullah Öcalan: “No se trata de mí

Con respecto a la política de aislamiento turca contra él, Abdullah Ocalan declaró:

“No es sobre mí. El Estado turco dio a luz a la cuestión kurda, y en consecuencia, a la cuestión de la democracia. No acepta al pueblo kurdo, a la sociedad kurda. Se opone a las fuerzas democráticas que querían solucionar los problemas. Si estos problemasse resuelven, se eliminará el aislamiento. Desde que mostré mi interés por resolver estos problemas, el aislamiento se ha reforzado. La implementación del fascismo turco en Bakur (Kurdistán ocupado por Turquía) sistemáticamente evoca sentimientos nacionalistas y racistas usando el lema “una nación, una bandera, un Estado, una patria”.

La homogeneización de la diversidad en la Gran Turquía es el fascismo turco actual. Hoy en Turquía, los kurdos son la única fuerza organizada significativa de resistencia contra el nacionalismo, el fascismo y el expansionismo. Desafortunadamente, la principal oposición turca es incapaz de liberarse de este nacionalismo, que prolonga la vida del régimen. Turquía tiene que convertirse en una prisión para todos los que no estén de acuerdo con el poder de Erdogan. La mayor proporción de presos son kurdos. La ley turca se ha politizado. Con el encarcelamiento de miles de políticos,
parlamentarios, periodistas y activistas, la guerra continúa. Y en una política sistemática de violación y violencia por parte del ejército turco, la represión contra las mujeres kurdas sigue en aumento. Está destinada a intimidar a las mujeres kurdas, porque las mujeres kurdas son la
fuente y fuerza principal de la democracia y de la resistencia kurdas. En áreas kurdas, los civiles son asesinados por drones, los bosques se incendian deliberadamente y la gente es obligada a irse debido a la desventaja económica colonial. Hoy, en todas las zonas kurdas, el Estado turco está
controlando y observando a los kurdos mediante cámaras de vigilancia. Los kurdos se enfrentan a una política genocida que puede seguir aumentando hasta 2023, cuando el Tratado de Lausana cumpla 100 años. En 2023, si Erdogan ha logrado su objetivo de limpieza étnica de los kurdos, se llevarán a cabo elecciones presidenciales.

El aumento de los crímenes turcos finalmente obliga a la ONU a hablar

La Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre la República Árabe Siria publicó el 14 de agosto un informe de 25 páginas que presenta los hallazgos de las investigaciones realizadas entre el 11 de enero y el 1 de julio de 2020. El informe documenta cómo en Afrin y sus alrededores, el Ejército Nacional Sirio, respaldado por Turquía, puede haber cometido crímenes de guerra con la toma de rehenes, detenciones crueles caracterizadas por la tortura y la violación sistematica. En la misma región, decenas de civiles resultaron muertos y mutilados por grandes
artefactos explosivos improvisados, así como durante bombardeos y ataques con cohetes. Las fuerzas conocidas como ‘Ejército Nacional Sirio’ están compuestas por mercenarios de ISIS y al-Nusra.

En particular, el informe señala que desde 2019, las mujeres kurdas de Afrin y Ra’s al-Ayn sufren especialmente:

“Y en las regiones de [Serêkaniyê] han sufrido actos de intimidación por parte de miembros de la brigada del Ejército Nacional Sirio, engendrando un clima de miedo generalizado que, en efecto, las confinó a sus hogares. Las mujeres y las niñas también han sido detenidas por combatientes del Ejército Nacional Sirio y sometido a violación y violencia sexual, lo que causa graves daños físicos y psicológicos tanto a nivel individual como comunitario, debido al estigma y normas culturales relacionadas con las ideas de “honor femenino”.

Durante el período objeto de examen, se documentaron casos de violencia sexual contra mujeres y hombres en un centro de detención en Afrin.

La invasión y ocupación turca del norte de Siria es claramente contraria al derecho internacional. Nadie apoya abiertamente la invasión, pero la falta de una condena seria y legal fortalece la capacidad del Estado turco para continuarla.

El presidente turco Erdogan sostiene un mapa del norte y este de Siria mientras habla durante la 74a
sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas el 24 de septiembre de 2019. Las áreas que
muestra son las áreas que Turquía intenta ocupar.

Región de Kurdistán de Irak / Kurdistán del Sur (Bashur)

En junio de 2020, el ejército turco lanzó operaciones denominadas “Garra de tigre” y “Garra de águila” en el área de Heftanin, en la provincia norteña de Duhok en el Gobierno Regional de Kurdistán (KRG, por sus siglas en inglés), al norte de Irak. Estas operaciones son continuación de su anterior operación militar, denominada “Manantial de Paz”, llevada a cabo en octubre de 2019. La guerra desarrollada con ataques aéreos, drones y otras operaciones militares es la más agresiva y de mayor envergadura de las operaciones llevadas a cabo por el Estado turco en los últimos cinco años. El Proyecto de Datos de Localización y Sucesos de Conflictos Armados (ACLED), con sede en EE. UU, declaró que desde mayo de 2020, el 77% de las acciones militares turcas han tenido lugar en el KRG. Mientras que el Estado turco utiliza la presencia del PKK en la región como pretexto para agresiones militares, lo cierto es que Turquía busca desestabilizar y ocupar el KRG y aplastar las aspiraciones del pueblo kurdo en esa región. Además, la potencial ocupación del KRG, que es el objetivo último de los asaltos a Heftanin y otras regiones, no es sólo un problema para el PKK o los kurdos, sino que tiene ramificaciones extensas y peligrosas para el conjunto de la región. El Estado turco sabe muy bien que mientras el PKK, una fuerza líder del Movimiento de Libertad kurdo, no quede aplastado, la ocupación y el genocidio podrán completarse en Kurdistán. Hoy, Turquía tiene más de 30 bases militares en el KRG.

Algunas de las bases militares de Turquía en la región de Kurdistán del Sur / Irak

Turquía incorpora a Irán

La pérdida, por parte de Turquía, de buenas relaciones con el mundo árabe, ha llevado a Ankara a fortalecer sus relaciones con Irán. Como Turquía no puede lograr que el mundo árabe actúe contra los kurdos, tiene la intención de actuar con Irán en una estrategia anti-kurda. Desde que los kurdos se
convirtieron en una potencia visible en Oriente Medio, y particularmente con la propagación del concepto de autonomía democrática dentro de los fronteras de Siria, muchos países árabes han llegado a ver la solución kurda como aceptable. La invasión de Turquía ha demostrado que es la propiaTurquía quien tiene la intención de cambiar las fronteras, y no los kurdos. Aislada internacionalmente, Turquía ha optado por firmar una alianza con Irán. Ésta es un alianza táctica, ya que ambos Estados son rivales políticos de Oriente Medio. Turquía aspira a ser el líder de la comunidad internacional musulmana sunita, pero coopera con el Irán shiita, el enemigo de los sunitas. Superando esta política contradictoria, Turquía e Irán han decidido unirse en una estrategia anti-kurda. Desde principios de este año, los ataques aéreos turcos se han dirigido a los combatientes por la libertad kurdos en la frontera entre Irak e Irán. Al mismo tiempo, Irán también ha aumentado los ataques contra combatientes kurdos en Irak. En Irán hay probablemente alrededor de 15 millones de kurdos. La mayoría de éstos son miembros del Partido Para La Vida Libre de Kurdistán (PJAK). Turquía ahora está atacando al PJAK en nombre de Irán. El régimen iraní no puede declarar una guerra directa contra los kurdos, ya que Teherán está involucrada en muchos otros conflictos. Una guerra con los kurdos es el mayor temor de Irán, porque los kurdos tienen más opciones diplomáticas y políticas que el Estado iraní. Además, las fuerzas kurdas lanzarían acciones defensivas dentro de Irán, lo que fomentaría la agitación radical.

Turquía como potencia ocupante y actor agresivo en Oriente Medio y el norte de África

Si bien Turquía utiliza la presencia del PKK como excusa para invadir y ocupar el norte y este de Siria e Irak, no hay PKK en Libia, en el sur de Yemen o en Mali, paises que Turquía también está tratando de ocupar. Aprovechando los conflictos internos y el desafío a la gobernanza, el Estado turco ha
expandido su estrategia de ocupación más allá de Kurdistán, a otros lugares en Oriente Medio y en el norte de África. Al hacer esto, el Estado turco ignora las reglas internacionales sobre la soberanía de los Estados. En contra de las resoluciones de la ONU, el régimen turco continúa reclutando,
capacitando y haciendo uso de yihadistas mercenarios. Hoy, en septiembre de 2020, los conflictos declarados y no declarados provocados por Turquía abarcan más de 30 Estados y regiones. En estos conflictos, el régimen turco utiliza unidades armadas para ejercitar su poder, la mayoría de las cuales
están dirigidas por el Servicio Nacional de Inteligencia, MIT. La estrategia de expansión del Estado turco tiene como objetivo crear un pan-turquismo y un pan-islamismo, con Turquía en el centro.

La ideología de la Hermandad Musulmana se utiliza para intensificar el conflicto religioso en diferentes países islámicos y también en países con alta proporción de musulmanes. Turquía apoya a los Hermanos Musulmanes en Oriente Medio y norte de África, lo que ha llevado al enfrentamiento
con Arabia Saudita, Egipto y Emiratos Árabes Unidos.

A continuación se muestran algunos de estos conflictos:

Estrategia de dominio marítimo: conflicto turco con el East Med Gas Forum

El establecimiento del East Med Gas Forum (EMGF) a principios de 2019 por Egipto, Grecia, Chipre, Israel, Italia, Jordania y la Autoridad Palestina (AP) aumentó la sesación de inseguridad de Turquía, ya que fue excluida de este acuerdo regional para transformar el Mediterráneo Oriental en un importante centro energético.

La Unión Europea (UE) se vio obligada a prevenir la provocadora intervención de Turquía. “Mavi Vatan” o “Patria Azul” es una estrategia marítima para la expansión turca en el Mediterráneo oriental. La estrategia de Patria Azul está relacionada con la ocupación turca de Libia. En diciembre de 2019, el gobierno turco firmó un acuerdo con representantes del Gobierno de Trípoli, respaldado por Turquía. El acuerdo se basa en un marco marítimo mutuamente expansivo.

Frontera entre los dos Estados

El 17 de septiembre, los miembros del Parlamento Europeo condenaron las acciones de Turquía en la zona económica exclusiva griega y chipriota y expresó plena solidaridad con los dos Estados miembros.

El conflicto entre Armenia y Azerbaiyán

En julio, tras los enfrentamientos entre Azerbaiyán y Armenia en Nagorno-Karabaj, Ankara lanzó ejercicios militares con el ejército de Azerbaiyán, dejando claro que apoyaba a su aliado. Azerbaiyán, respaldado por Turquía y recibiendo mercenarios yhaidistas, sigue amenazando a Armenia. Sin embargo, Rusia es una guardia militar de las fronteras armenias, por lo que con este conflicto, Turquía también amenaza la hegemonía rusa en esta región.

Conflictos con los Estados de la Liga Árabe

El 9 de septiembre, los Ministerios de Relaciones Exteriores de los Países Árabes celebraron una reunión en la que Turquía fue un punto central de la agenda. En su declaración escrita del 10 de septiembre, la Liga Árabe condena las intervenciones turcas en los países árabes (Siria, Libia e Irak), y pide a Turquía “no inmiscuirse en los asuntos internos de los países árabes y detener sus acciones de provocación, que sabotean la confianza y representan una amenaza para la seguridad y estabilidad de la región”. Además, La declaración de la Liga Árabe dice: “Estas decisiones carecen de contexto para tomarse en serio. Turquía concede la máxima importancia a la preservación de la integridad territorial y a la unidad política de los países árabes, así como la estabilidad regional, y realiza esfuerzos para su proteccion”.

Las diferencias ideológicas y políticas entre Turquía y países árabes como Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han provocado problemas durante años, no solo en Libia, Irak y Siria, también en otros países como Yemen, Sudán y Túnez …

Los países vecinos temen que la violencia en Libia pueda extenderse a sus países y facilitar el contrabando de armas y la infiltración de mercenarios respaldados por Turquía.

Libia

Según la jefa interina de la Misión de Apoyo de la ONU a Libia (UNSMIL), Stephanie Williams, los envíos de armas turcas fueron condenados por las Naciones Unidas como una “alarmante violación de la soberanía de Libia”, una flagrante violación “del embargo de armas, y una violación de compromisos asumidos por los líderes de 12 potencias mundiales y diferentes actores internacionales clave, que aceptaron una hoja de ruta de 55 puntos para la paz en Libia en una convención en Berlín el 19 de enero. Más alarmante que los propios envíos, dijo la ONU, es la presencia a gran escala de mercenarios y operativos, lo que complica aún más la dinámica del conflicto libio y pone en peligro un asentamiento futuro. Turquía ha enviado hasta ahora unos 17.420 mercenarios sirios a Libia, incluidos 350 menores de 18 años, según cifras publicadas por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Jordania

La Hermandad Musulmana, que está censurada en Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, ha recibido un apoyo popular generalizado en Jordania, donde la apoyan Turquía y Qatar. El Partido “Frente de Acción Islámica” jordano, que es un ala política del Partido de la Hermandad Musulmana en Jordania, ahora está causando problemas políticos y sociales en Jordania.

Somalia

En Somalia, Turquía estableció una gran base militar en la capital, Mogadiscio, lo que provocó conflictos políticos dentro de las comunidades musulmanas sunita y shiita del país. Turquía ayuda a combatir los grupos respaldados por Irán, como el grupo Al-Shabaab, pero también utiliza
su base militar para perseguir la expansión geopolítica y busca dominar en el área del Mar Rojo.

Omán

Turquía planea construir una base militar adicional en el Sultanato de Omán, cerca de Yemen. Una frontera para dominar la región del Golfo. Para lograr su objetivo, el Estado turco busca dañar las relaciones entre Omán y otros Estados dentro del Consejo de Cooperación del Golfo.

Níger

Muchos de los países vecinos de Libia se ven afectados por la frágil situación en esta zona de guerra, incluido Níger al sur. Turquía planea expandir primero los lazos económicos y luego relaciones militares con Níger.

India

El servicio de inteligencia indio acusa al gobierno turco de realizar esfuerzos para radicalizar a los musulmanes de la India y de reclutar a fundamentalistas. Dice que Turquía ha estado proporcionando becas y programas de intercambio para gente de Cachemira y otros estudiantes musulmanes para estudiar en Turquía a través de ONG patrocinadas por el Estado. Una larga lista de grupos y personas turcas, quienes patrocinan las becas, ha sido objeto de seguimiento por la inteligencia india. Entre ellas se incluyen: Turquía Fundación Juvenil (TUGVA), Presidencia de Turcos en el Extranjero y Comunidades Afines (YTB), Turkish Airlines, Yunnus Emre Institute (YEI), la Fundación Diyanet de Turquía (TDF) y Agencia de Cooperación y Coordinación de Turquía (TIKA). TUGVA está dirigido por el hijo del presidente turco Erdogan, Bilal Erdogan. En los últimos años, la organización de Bilal Erdogan ha desarrollado fuertes vínculos dentro de la India mediante el establecimiento de conexiones con grupos islámicos en la India.

Provocación de Santa Sofía

Con la conversión de Hagia Sophia (“Santa Sabiduría” en latín) en julio, un museo secular simbolo de interreligionismo historico ha sido transformado en una mezquita. Turquía creó problemas con los prelados tanto ortodoxo como católico. Erdogan eligió como fecha de apertura el 24 de julio, el aniversario del Tratado de Lausana de 1923, que estableció las fronteras actuales de Turquía. Éste es el tratado que Erdogan rechaza, invadiendo países vecinos en un intento por cambiar las fronteras. El mensaje de Erdogan con Hagia Sophia fué una imagen anticristiana destinada a complacer al mundo musulmán, porque se declaró a sí mismo como el líder más digno para estar a la cabeza de los musulmanes sunitas del mundo.

Conclusión

Alto al aislamiento, el fascismo y la ocupación: es hora de alcanzar la libertad

1. Romper el aislamiento:

Con el aislamiento del líder del pueblo kurdo, Abdullah Öcalan, se agrave aún más la política de guerra del dictador turco Erdogan y el gobierno fascista del AKP/MHP. Imrali se extiende efectivamente a todo el país y Oriente Medio. Las reuniones entre Öcalan y el Estado turco, entre 2013 y 2015, llevaron a un período de cese el fuego, la creación de un clima político para la discusión de una solución y una plataforma sociopolítica pluralista y tolerante. Todo esto se necesita con urgencia en Turquía. ¡Debe romperse el aislamiento de Abdullah Öcalan!

Pedimos a la comunidad internacional que levante la voz, y al Consejo de Europa y al Comité para la Prevención de la Tortura (CPT) que intervengan ante el gobierno de Turquía para exigir el fin del aislamiento de Abdullah Ocalan.

2. Detener el fascismo:

La aplicación del pan-turquismo y el pan-islamismo turco a través del nacionalismo, del racismo y del sexismo es el pilar principal del fascismo turco, ya que se aplica a los kurdos y a otras personas. En Turquía y en las áreas ocupadas en el norte y este de Siria, esto debe detenerse. La política de
homogeneización y limpieza étnica contra los kurdos y otros grupos étnicos y religiosos, así como los feminicidios contra las mujeres, deben ser reconocidos por la ONU como crímenes de lesa humanidad. El Consejo de Europa también debería tomar medidas legales.

Como primer paso crucial, el PKK, el principal partido político kurdo y el movimiento kurdo de masas en Turquía deben ser eliminados de la lista de organizaciones terroristas. Las organizaciones internacionales deben reconocer y apoyar el Movimiento de Libertad Kurdo como la principal
potencia política que puede derrotar al fascismo turco y conducir a la democratización de Turquía.

3. Detener la ocupación:

La expansión de Turquía ha llevado a la ocupación de muchas áreas kurdas y árabes en el norte y este de Siria. Ataques turcos en pos de la ocupación de la región de Kurdistán en Irak y de Libia continúan. Intervenciones políticas y militares para desestabilizar países de África, Asia y Oriente Medio representan un gran peligro para todos.

Pedimos la retirada inmediata de todos los militares, paramilitares y yihadistas turcos y fuerzas mercenarias de Siria, Irak y Libia. La ONU, la OTAN, el Consejo de Europa, la Liga de Estados Árabes, la Organización de Cooperación Islámica, la Unión Africana, el Consejo de Estados del Golfo y la Unión Europea deben ir más allá de la retórica de las críticas y de las condenas y emprender acciones legales e imponer sanciones contra el gobierno del AKP-MHP. El expansionismo y la ocupación de Turquía amenazan la soberanía de los Estados, provocando la desestabilización política y social y conduciendo a la migración.


Fuentes:

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