Tensiones entre facciones kurdas al norte de Irak aumentan las perspectivas de medidas represivas contra el PKK

MIDDLE EAST EYE – Sylvain Mercadier – 02/05/2020

Fuentes de la inteligencia kurda informan a MEE de la preparación de operaciones para expulsar de Irak al grupo amado

Kurdos iraquíes agitan banderas kurdas durante una manifestación contra las operaciones militares del ejército turco contra el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (AFP)

Existe el temor de que se produzca un grave enfrentamiento entre las facciones kurdas del norte de Irak al aumentar las tensiones entre el Gobierno Regional de Kurdistán en Irak (KRG) y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) por el control de un territorio estratégico.

La lucha por el poder en el desfiladero de montaña de Zini Warte, así como un ataque de las fuerzas aéreas turcas a una base del PKK el pasado 15 de abril, han dado lugar a la idea de que puede estar en marcha una operación conjunta del Gobierno Regional de Kurdistán y Turquía para expulsar al PKK de la región.

Aunque el PKK y las autoridades del KRG – el Partido Democrático del Kurdistán (PDK) y la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK) – se desarrollaron a partir de movimientos de apoyo a los derechos de los kurdos, a menudo los diferentes grupos se han enfrentado a lo largo de decenas de años por razones estratégicas e ideológicas.

«Turquía prepara una importante operación contra el bastión del PKK en Qandil», fuente de la inteligencia del PUK

Mientras que el PKK tiene desde hace mucho tiempo su base en las montañas de Qandil al norte de Irak, donde ha llevado a cabo su guerra de guerrillas durante décadas contra Turquía, al PDK le preocupa que la presencia del grupo en la región amenace la estabilidad así como sus relaciones con el gobierno turco.

El 20 de abril, el presidente del KRG, Nechirvan Barzani, miembro del PDK, afirmó que la presencia del PKK en la región kurda no era «legítima».

«El PKK debe permanecer aparte y no crear problemas en la región de Kurdistán. La región de Kurdistán no es un territorio de actividad del PKK, nunca lo ha sido y nunca lo debería ser», dijo.

«Formamos parte de Irak y la región de Kurdistán, como parte de su estructura, nunca aceptará que otra potencia cree problemas a sus vecinos».

Una fuente de la red de inteligencia del PUK informó a Middle East Eye de que las actuales maniobras auguran un ataque al PKK.

«Turquía prepara una importante operación contra el bastión del PKK en Qandil», dijo.

«Oleada de descontento»

Aún hay fuertes tensiones en el desfiladero de Zini Warte, en las montañas del Kurdistán iraquí.

El desfiladero conecta dos valles, uno conduce a las llanuras de Ranya, al sur, y el otro a las fronteras turca e iraní, al norte.

También conduce a las montañas de Qandil, cuartel general del PKK.

A principios de marzo, la instalación de una base militar en el desfiladero por parte de un grupo de combatientes peshmergas aliados del KDP dio lugar a protestas de los residentes de la zona.

«No creo que desplegar artillería, cavar trincheras y construir fortificaciones sean buenas opciones para combatir la pandemia [de coronavirus]», Zagros Hiwa, portavoz de la KCK

Oficialmente, los peshmergas fueron destinados al desfiladero para monitorizar el tráfico, en un afán por prevenir la propagación del coronavirus potencialmente transmitido por personas llegadas de Irán, y luchar contra el contrabando.

El PKK, sin embargo, vio la maniobra como un acto de provocación.

«El KDP ha desplegado peshmergas fuertemente armados en la zona con el pretexto de luchar contra la pandemia de coronavirus», afirma Zagros Hiwa, portavoz de la Unión de Comunidades de Kurdistán (KCK), organización que representa a grupos ligados al PKK.

«No creo que desplegar artillería, cavar trincheras y construir fortificaciones sean buenas opciones para combatir la pandemia».

Aunque la aldea de Warte supuestamente está en una zona de control del PUK, el ayuntamiento está presidido por un alcalde del KDP, lo que dio lugar a que fuera acusado de haber facilitado la creación de un puesto avanzado del KDP en el desfiladero.

Tras la construcción de la base, soldados del PUK avanzaron hacia el desfiladero y presionaron a las fuerzas del KDP para que se retiraran.

Al poco tiempo, se unió a ellos el PKK, que exigió a ambas partes que abandonaran la zona.

«Hacemos un llamamiento a todas las fuerzas para que se retiren e inicien una desescalada. No aceptamos ninguna presencia militar en la zona», ha informado Hiwa a Middle East Eye.

Ataques turcos

Considerada una organización terrorista por Turquía, EE UU y la UE, el PKK ha sido repetidamente objetivo de ataques aéreos, así como de operaciones terrestres encabezadas por el ejército turco desde 2016.

El ejército turco utiliza también su red de bases militares a lo largo de la región para dificultar los movimientos de militantes del PKK.

Los combates en curso en las montañas de Kurdistán han costado ya cientos de vidas, entre ellas las de decenas de civiles muertos en bombardeos aéreos.

Un miembro del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) armado con un rifle automático en una carretera de las montañas de Qandil, cuartel general del PKK en el norte de Irak (AFP)

Aunque el gobierno federal de Bagdad considera ilegal la presencia turca en Irak, el establecimiento de bases militares turcas en territorio del KRG se realizó sin ninguna oposición por parte del gobierno regional.

Mientras tanto, el PKK ha seguido operando desde Qandil, utilizando las montañas como fortificaciones naturales y los desfiladeros de montaña como vías de enlace a diferentes campos de operaciones. En este sentido, Zini Warte es una encrucijada de gran valor estratégico, puesto que conecta dos llanuras y la cordillera de montañas que conducen hasta la cercana frontera turca, desde donde el PKK lanza sus operaciones en el interior de Turquía.

Para presionar tanto al PUK como al KDP para que evacuaran el desfiladero, combatientes del PKK montaron finalmente su propio puesto militar junto al del KDP, pero este sería bombardeado por un dron turco pocos días después.

«A pesar de los informes que afirmaban que solo habían muerto tres de los cinco militantes, los drones turcos acabaron con la vida de once combatientes del PKK en dos ataques aéreos diferentes», según una fuente de la inteligencia del PUK.

Descontento y represión

Cuando el enfado de la población local fue en aumento ante la creciente tensión y el temor del establecimiento de aún otra base turca en la zona, algunos activistas decidieron dar un paso adelante y exigir la retirada del KDP y el PUK.

Se organizó una manifestación en torno a la base y estaba programada otra para el 29 de abril, pero las fuerzas de seguridad del PUK lo impidieron.

«Estamos decididos a seguir presionando al KDP y al PUK para que se retiren de sus posiciones en Zini Warte porque amenazan la estabilidad de las aldeas de los alrededores», alegó el activista Kamaran Osman mientras se preparaba para la siguiente manifestación en la zona de Warte.

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«El PUK [servicios de seguridad] nos presiona para no continuar nuestro movimiento. Algunos habitantes de la zona nos han advertido de que se colocará un control el 29 de abril para bloquearnos el paso a Warte e impedir la manifestación».

«Circula una lista de activistas y probablemente corramos riesgo de ser detenidos», añadió.

Algunos residentes están convencidos de que el aumento de tropas augura un ataque al PKK con apoyo de Turquía.

«Los turcos tienen un plan para atacar al PKK, todo el mundo lo sabe», dijo un vecino de la zona que pidió permanecer en el anonimato.

El periodista local, Amanj Warte, ha informado también de varias inconsistencias en la forma en la que el PDK y el PUK se desplegaron en la zona y apunta a una confabulación entre ambos partidos para minar a su mutuo rival kurdo.

Varios de sus informes, emitidos en medios kurdos como el KNN y la red Sbeiy, resultaron más tarde retirados bajo presiones del PUK y el periodista fue amenazado telefónicamente con ser secuestrado por desconocidos.

Amanj Warte dijo que el tema más sensible del que deseaba informar era que se habían visto soldados con uniforme peshmerga hablando turco en la aldea de Warte, así como en posiciones del KDP en el desfiladero.

Aunque el PDK afirma que Turquía pudo realizar sus propios informes de inteligencia con su sofisticada tecnología para localizar el puesto del PKK, Amanj alegó que la presencia de soldados hablando turco en los territorios de los peshmergas apunta a algún tipo de estratagema.

El periodista y analista del Instituto Tahrir para Política de Oriente Medio, Kamal Chomani, llegó a una conclusión similar.

«El establecimiento de una base en Zini Warte por el PDK es un nuevo paso hacia una ofensiva turca contra el bastión del PKK en Qandil», dijo a MEE.


Traducido por Rojava Azadi Madrid

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