Resistir es vivir: la última carta de Mehmet Aksoy a su familia

Fuente: ROAR Magazine

Autor: Amigos y familia de Mehmet Aksoy

Fecha: 14/1/2018

Traductor: Rojava Azadi

Poder para nuestro amado compañero y amigo, Mehmet Aksoy, un héroe de Kurdistán y las luchas internacionalistas contra el capitalismo, el colonialismo y el fascismo.

El 26 de septiembre de 2017, mientras estaba filmando la histórica liberación de Raqqa del ISIS y realizando trabajo audiovisual para las Unidades de Defensa del Pueblo (YPG), Mehmet fue asesinado por los fascistas cobardes del ISIS. La sangre de Mehmet – como la de tantos miles de nuestros camaradas caídos – nutre el suelo de esa tierra, donde la firme lucha del pueblo está creando una vida libre y justa, en una época y lugar de caos, guerra y brutalidad.

Hasta su último aliento, Mehmet vivió con el placer puro de haber alcanzado finalmente la tierra que realizó sus utopías: Rojava. Viajó allí para convertirse en el mejor camarada de las mujeres libres. Documentó las vidas y luchas de kurdos, árabes, armenios, turcomanos, chechenos, siríacos y asirios luchando hombro a hombro contra las fuerzas de la oscuridad.

Transformándose en un militante de la justicia, un compañero de los pueblos, un luchador por la verdad y un defensor de la vida, su acción directa le hizo vivir la utopía que muchos ya no se atreven a soñar. En sus propias palabras: “No rendirse ante el capitalismo. No rendirse ante el materialismo, las relaciones desagradables, la carencia de amor, la falta de respeto, la degeneración y la desigualdad”

Hoy, los héroes que han liberado Raqqa lloran su muerte, prometiendo que le harán vivir en el futuro que construyan en un Oriente Medio libre.

Es imposible contar la historia de un revolucionario del siglo XXI, de alguien que sonrió a la muerte sabiendo que el futuro será nuestro. Las palabras que pudieran hacerle justicia sólo podrán encontrarse en nuestro esfuerzo constante e infatigable de resistir al fascismo y mantener viva la lucha.

No tenemos palabras para describir su pérdida histórica, ni siquiera escribiendo con la sangre de nuestros corazones. Con el más profundo respeto revolucionario, compartimos un fragmento de la última carta de Mehmet Aksoy a su familia.

Escribo esta carta desde el sur de Kurdistán. Cuando la leáis, habré cruzado al oeste de Kurdistán, a Rojava. No os enfadéis conmigo por no hacéroslo saber antes; no quería preocuparos.

De hecho, debí haberos escrito esta carta hace años. Durante años he estado escribiendo y re-escribiendo esta carta una y otra vez en mi cabeza, pero no quería entristeceros. Incluso con el coste de vivir en un sistema que rechazo, de ser infeliz, intenté vivir esta vida, pero no pude. El tiempo pasa. Ahora es el momento de dar pasos más valientes y decididos, y estoy intentando darlos.

Así, estoy dando estos pasos y escribiendo esta carta no con mi propio bolígrafo, sino con el de todos los Deniz, Mahir, Ibrahim, Mazlum, Berîtan, Firaz y Leaders, así como con el coraje que he sacado de ellos. Quiero que entendáis esto.

¿Sabéis que mi retorno al hogar es sobre todo por la liberación de la mujer? He venido aquí para apoyar, vivir con y estar en lucha común con las mujeres que resisten, luchan y crean una nueva vida libre con sus propias manos.

Al fin puedo decir esto: desde ahora, quiero vivir mi vida futura en mi propio país, cerca de mi propia gente. Una cantidad infinita de trabajo, sucesos, amor, dolor, felicidad, pensamientos, gente y esperanza que me han hecho lo que soy me empujó a tomar esta decisión. Pudo nunca haber pasado. Nunca he vivido para cosas individualistas, para el dinero, el poder, la fuerza o lo material. Desde mi infancia, siempre he visto, creado e intentado hacer crecer el amor, la amistad, el compartir. Y soy afortunado, he tenido muy buenos amigos. Les envío desde aquí mis saludos y mi amor. Ninguno de ellos tiene precio para mí. De todos modos, he encontrado la más bella amistad en este movimiento, en esta parte. Estoy aquí sobre todo por el compañerismo. Y sobre todo, en conexión con esto, por todos nuestros mártires y nuestro líder que han creado este compañerismo.

Es sirviendo a este movimiento, a este pueblo, como obtengo la forma más valiosa y significativa de felicidad. Espero estar a la altura de las circunstancias. No os preocupéis por mí.

Con el deseo de encontrarnos otra vez en un país libre, con un líder libre…

Tu hijo, tu hermano mayor, quien os querrá siempre

Mehmet

Hablando en un evento anticolonialista y antimperialista en Londres en 2014, Mehmet explicó cómo se radicalizó su conciencia política tras leer los escritos de George Jackson, de los Panteras Negras, y cómo le ayudó a resolver sus propias contradicciones y deseo de lucha: “Tenemos un dicho, <<Berxwedan Jiyane>>, que significa resistir es vivir. Si estás resistiendo, estás viviendo. Si estás en resistencia contra el sistema, contra todo aquello que quiere deshumanizarte, entonces estás vivo”

En 1971, en el funeral de George Jackson, el Ministro de Defensa y Compañero del Pueblo, Huey P. Newton, quien pronto sería asesinado, dijo lo siguiente:

¿Cómo era George Jackson? En primer lugar, era un hombre fuerte, sin miedo, decidido, lleno de amor, fuerza y dedicación a la causa del pueblo. Vivió una vida que debemos alabar. No importó cuán oprimido estuvo, no importó cuánto mal se le hizo, él siempre mantuvo el amor por el pueblo. Y ésta es la razón de por qué no sintió dolor al entregar su vida a la causa del pueblo.

Esto mismo podría haber sido dicho sobre Mehmet.

Al funeral de Mehmet fueron decenas de miles de personas. Cinco días después de su muerte, en un abarrotado Centro de la Comunidad Kurda de Londres, su madre Zeinep, en el luto más profundo pero increíblemente valiente, tomó el micrófono y dijo:

No era consciente del hijo al que había criado. Lo he llegado a saber durante estos cinco días. Desde ahora, siempre me mantendré en píe. No lloraré. Siempre, siempre, siempre, estaré detrás tuyo, mi hijo. Os quiero muchísimo por hacerme llegar a conocer a mi hijo. No me había dado cuenta cuán bello era mi hijo hasta estos últimos cinco días.

El día del entierro de Mehmet en el Cementerio Highgate, su padre Kalender tomó la última palabra, con ojos llorosos y corazón de león:

Es muy difícil describir a Mehmet. Tenías que haberlo vivido.

Hasta hoy, Mehmet estaba en mi corazón y en el de mi familia. Desde hoy, como gotas se expandió en el corazón de los oprimidos y explotados.

Mi hijo era una gota. Se convirtió en río. Se convirtió en mar.

Mi hijo se convirtió en Yusufu, en Hüseyin.

Mi hijo se convirtió en Mahir, en Ibrahim.

Mi hijo se convirtió en el pueblo kurdo.

Mi hijo…

Mi hijo era una colina, se convirtió en una montaña.

Mi hijo era un trabajador, se convirtió en labor.

Mi hijo era el día, se convirtió en el sol

Mi hijo se convirtió en el pueblo, el pueblo.

Larga vida a la solidaridad de los pueblos, larga vida a la libertad.

Adiós mi hijo, adiós.

Adiós, mi compañero, adiós.

Hasta siempre, mi compañero, hasta siempre.

Mi sangre se congelará si te olvidara, sangre mía.

Hasta siempre

¡Poder para Mehmet Aksoy! Şehîd namirin! ¡Los mártires nunca mueren!

Este tributo a Mehmet fue elaborado y aprobado por su familia y amigos

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