Concentración en Barcelona contra la violencia sectaria yihadista y los ataques a Rojava por el gobierno de transición sirio

Este lunes, 19 de enero, diversos colectivos, organizaciones e individualidades se han concentrado frente a la sede de la Comisión de la Unión Europea en Barcelona en solidaridad con la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria (AADNES) y el pueblo kurdo. La concentración ha tenido como objetivo denunciar las masacres cometidas contra el pueblo kurdo en los barrios de Sheikh Maqsoud y Ashrafieh, en la histórica ciudad de Alepo. En este momento la región de Rojava en el norte de Siria, está sufriendo los repetidos ataques militares por parte de las fuerzas armadas sirias y la aviación turca en un intento por someter a la AADNES y hacer caer el proyecto del confederalismo democrático desarrollado desde hace más de 10 años en el territorio.
Violencia sectaria
El pasado 6 de enero, los barrios de mayoría kurda de Alepo, Sheikh Maqsoud y Ashrafieh, sufrieron un ataque unilateral por parte de las tropas del Gobierno de Transición Sirio y encabezadas por grupos armados yihadistas organizados por el Estado turco. Las víctimas de este ataque, que se prolongó hasta el 11 de enero, aún no son definitivas, pero se cuentan más de 50 muertos, 130 civiles heridos y al menos 500 personas desaparecidas. Las detenciones arbitrarias, secuestros y extorsiones son especialmente preocupantes. Finalmente, se abrió un corredor humanitario por el que huyerono de sus hogares al menos 150.000 personas desde la ciudad de Alepo a la zona de Rojava al este del Éufrates.
Los relatos e imágenes que nos llegan de estos días de terror nos muestran una dinámica asentada y repetida de violencia sectaria y racista contra las minorías no árabes sunitas en Siria. Las masacres contra alawitas en la costa mediterránea de Siria, así como contra las poblaciones drusas en el sur del país, han sido cometidas abiertamente por las fuerzas armadas del Gobierno de Transición Sirio liderado por Ahmed Al-Sharaa (al-Jolani), antiguo miembro de Al-Qaeda en Siria, y con el apoyo directo de Turquía. Las divisiones de yihadistas extranjeros, donde se pueden apreciar identificativos del Estado Islámico, tienen una participación especialmente cruenta en estas masacres.
Invasión del territorio de la AADNES
El ejército del Gobierno de Transición Sirio ha congregado a más de 100.000 soldados que están llevando una campaña masiva de ataques, invasión y saqueo en las zonas gestionadas por la AADNES, habiendo conquistado hasta el momento la ciudad de Tabqa y Deir Ez-Zor, así como enclaves estratégicos como las presas de Tabqa y Tishrin sobre el rio Éufrates. Varias ciudades y pueblos han caído bajo el rápido y violento avance de las tropas yihadistas, haciendo que miles de personas huyan hacía el norte de la región. A su paso han liberado a cientos de presos del Estado Islámico que estaban en las cárceles controladas por la AADNES; esto abre las puertas a la efectiva reorganización del ISIS. Hasta el día de hoy se libran combaten sin que ningún país de la comunidad internacional haga una sola declaración para denunciar la guerra.
Silencio mediático
La campaña de desinformación, desprestigio y silencio mediático por parte de grandes medios de comunicación está siendo arrolladora. Medios como Al-Jazeera, que pueden ser una fuente fiable para el seguimiento del genocidio palestino, están publicando noticias falsas y difundiendo un relato que promueve la violencia sectaria y justifica la masacre kurda en Sheikh Maqsoud y Ashrafieh. El resto de medios internacionales prácticamente no se han hecho eco de la noticia, y la opinión pública internacional está cada día más anestesiada por la violencia desmedida y sin filtro que se perpetra diariamente.
Complicidad de Europa
Hoy, el presidente interino sirio Ahmed Al-Sharaa (al-Jolani) tenía prevista, junto con el gobierno alemán, una reunión con el gobierno alemán para la apertura de una embajada Siria en Alemania. La visita ha sido pospuesta por la situación critica en territorio sirio. No obstante, esto abre las puertas al reconocimiento de este régimen del terror, demostrando una vez más que las víctimas mortales de la violencia sectaria a Siria, sea por quien sea perpetrada, a los países de la Unión Europea no les importa nada. Además, al mismo tiempo que se producían los ataques yihadistas a los barrios de Alepo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reunía con Al-Sharaa y declaraba públicamente la intención de la Unión Europea de hacer una inversión de 620 millones de euros para la reconstrucción del país, financiando así directamente a este régimen yihadista, sin la más mínima exigencia de garantías democráticas ni de seguridad para las poblaciones.
Solidaridad y responsabilidad
Desde diversos colectivos, organizaciones e individualidades se exige que la UE reconozca y rechace abiertamente las masacres sectarias cometidas contra las minorías en Siria y que congele cualquier tipo de ayuda económica que vaya directamente al Gobierno de Transición Sirio hasta que este depure responsabilidades por los ataques y garantice una seguridad para las diversas poblaciones del país.
Este lunes, 19 de enero, diversos colectivos, organizaciones e individualidades se han concentrado frente a la sede de la Comisión de la Unión Europea en Barcelona en solidaridad con la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria (AADNES) y el pueblo kurdo. La concentración ha tenido como objetivo denunciar las masacres cometidas contra el pueblo kurdo en los barrios de Sheikh Maqsoud y Ashrafieh, en la histórica ciudad de Alepo. En este momento la región de Rojava en el norte de Siria, está sufriendo los repetidos ataques militares por parte de las fuerzas armadas sirias y la aviación turca en un intento por someter a la AADNES y hacer caer el proyecto del confederalismo democrático desarrollado desde hace más de 10 años en el territorio.
Violencia sectaria
El pasado 6 de enero, los barrios de mayoría kurda de Alepo, Sheikh Maqsoud y Ashrafieh, sufrieron un ataque unilateral por parte de las tropas del Gobierno de Transición Sirio y encabezadas por grupos armados yihadistas organizados por el Estado turco. Las víctimas de este ataque, que se prolongó hasta el 11 de enero, aún no son definitivas, pero se cuentan más de 50 muertos, 130 civiles heridos y al menos 500 personas desaparecidas. Las detenciones arbitrarias, secuestros y extorsiones son especialmente preocupantes. Finalmente, se abrió un corredor humanitario por el que huyerono de sus hogares al menos 150.000 personas desde la ciudad de Alepo a la zona de Rojava al este del Éufrates.
Los relatos e imágenes que nos llegan de estos días de terror nos muestran una dinámica asentada y repetida de violencia sectaria y racista contra las minorías no árabes sunitas en Siria. Las masacres contra alawitas en la costa mediterránea de Siria, así como contra las poblaciones drusas en el sur del país, han sido cometidas abiertamente por las fuerzas armadas del Gobierno de Transición Sirio liderado por Ahmed Al-Sharaa (al-Jolani), antiguo miembro de Al-Qaeda en Siria, y con el apoyo directo de Turquía. Las divisiones de yihadistas extranjeros, donde se pueden apreciar identificativos del Estado Islámico, tienen una participación especialmente cruenta en estas masacres.
Invasión del territorio de la AADNES
El ejército del Gobierno de Transición Sirio ha congregado a más de 100.000 soldados que están llevando una campaña masiva de ataques, invasión y saqueo en las zonas gestionadas por la AADNES, habiendo conquistado hasta el momento la ciudad de Tabqa y Deir Ez-Zor, así como enclaves estratégicos como las presas de Tabqa y Tishrin sobre el rio Éufrates. Varias ciudades y pueblos han caído bajo el rápido y violento avance de las tropas yihadistas, haciendo que miles de personas huyan hacía el norte de la región. A su paso han liberado a cientos de presos del Estado Islámico que estaban en las cárceles controladas por la AADNES; esto abre las puertas a la efectiva reorganización del ISIS. Hasta el día de hoy se libran combaten sin que ningún país de la comunidad internacional haga una sola declaración para denunciar la guerra.
Silencio mediático
La campaña de desinformación, desprestigio y silencio mediático por parte de grandes medios de comunicación está siendo arrolladora. Medios como Al-Jazeera, que pueden ser una fuente fiable para el seguimiento del genocidio palestino, están publicando noticias falsas y difundiendo un relato que promueve la violencia sectaria y justifica la masacre kurda en Sheikh Maqsoud y Ashrafieh. El resto de medios internacionales prácticamente no se han hecho eco de la noticia, y la opinión pública internacional está cada día más anestesiada por la violencia desmedida y sin filtro que se perpetra diariamente.
Complicidad de Europa
Hoy, el presidente interino sirio Ahmed Al-Sharaa (al-Jolani) tenía prevista, junto con el gobierno alemán, una reunión con el gobierno alemán para la apertura de una embajada Siria en Alemania. La visita ha sido pospuesta por la situación critica en territorio sirio. No obstante, esto abre las puertas al reconocimiento de este régimen del terror, demostrando una vez más que las víctimas mortales de la violencia sectaria a Siria, sea por quien sea perpetrada, a los países de la Unión Europea no les importa nada. Además, al mismo tiempo que se producían los ataques yihadistas a los barrios de Alepo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reunía con Al-Sharaa y declaraba públicamente la intención de la Unión Europea de hacer una inversión de 620 millones de euros para la reconstrucción del país, financiando así directamente a este régimen yihadista, sin la más mínima exigencia de garantías democráticas ni de seguridad para las poblaciones.
Solidaridad y responsabilidad
Desde diversos colectivos, organizaciones e individualidades se exige que la UE reconozca y rechace abiertamente las masacres sectarias cometidas contra las minorías en Siria y que congele cualquier tipo de ayuda económica que vaya directamente al Gobierno de Transición Sirio hasta que este depure responsabilidades por los ataques y garantice una seguridad para las diversas poblaciones del país.

