Comunicación sobre el entendimiento entre el Consejo Democrático Sirio y el Partido de la Voluntad Popular

Fuente: MEKLISA SURIYR DEMOKRATIK

Traducido por: Ines Giuli

La actual realidad de la delicada situación por la que atraviesa Siria en su décimo año confirma que estamos frente a una crisis estructural, a la que se añaden las complejidades de la intervención externa, puesto que todas las opciones militares y de seguridad están abocadas al fracaso.

Ante esta trágica realidad, considerado el sufrimiento que aflige a los sirios por todos los asesinatos, detenciones, secuestros y traslados forzosos, así como por las miserables condiciones de vida que les son impuestas, y ante la guerra de desgaste que ha minado la infraestructura de la sociedad, es un imperativo ya que todas las fuerzas nacionales democráticas actúen conjuntamente para detener esta tragedia y la destrucción que conlleva.

En consideración de la responsabilidad histórica que tenemos hacia las condiciones catastróficas que asolan esta región y nuestro País, Siria, y en aras de lograr un cambio radical que sea democrático, político, socioeconómico y global, el Partido de la Voluntad Popular y el Consejo Democrático Sirio “SDC”, tras varias reuniones bilaterales, así como intercambios previos de propuestas y soluciones prácticas, han llegado a un entendimiento sobre algunos puntos básicos:

En primer lugar: la nueva Siria es una Siria unida, en sus tierras y sus pueblos. Es un estado democrático que promueve la igualdad de la ciudadanía y la justicia social, y que se enorgullece de todos sus componentes (sean árabes, asirios, sirios, kurdos, armenios, turcomanos, circasianos). Siria ve en sus múltiples identidades un factor de riqueza, que fortalece su unidad y sostiene su tejido social. Su constitución democrática ha conseguido una fórmula avanzada y moderna para el equilibrio entre la descentralización – que garantiza a las personas el ejercicio de su autoridad directa en las regiones, así como la autosuficiencia, la distribución equitativa de la riqueza y el desarrollo en todo el país – y la centralización de los asuntos comunes (relaciones exteriores, defensa, economía).

En segundo lugar: la solución política es la única salida a la crisis siria, y se basa en la soberanía de cada uno de los componentes del pueblo y en su derecho a la autodeterminación, a través del diálogo. En este contexto, ambas partes apoyan y trabajan para implementar plenamente la Resolución 2254, lo que prevé la ejecución de la Declaración de Ginebra y la inclusión de otras plataformas de oposición en el proceso político sirio, como por ejemplo el Consejo Democrático Sirio ; ya que esta resolución es una herramienta garante del derecho del pueblo sirio a recuperar la soberanía de su País sin mermas, y a trabajar para poner fin a las sanciones y a todas las formas de asedio que le son impuestas, a erradicar la politización de la ayuda humanitaria, a acabar con las ocupaciones y otras formas de intervención externa y de dominio, lo que llevaría a la salida de las fuerzas extranjeras del territorio sirio.

En tercer lugar: el tan deseado estado de ciudadanía equitativa en Siria reafirma la diversidad social del País y su compromiso en la búsqueda de una solución justa y democrática a la cuestión kurda en Siria, de acuerdo con los pactos internacionales y en el respeto del reconocimiento constitucional de sus derechos, los derechos nacionales de los ciudadanos asirios y sirios en el marco de la unidad y soberanía territorial de Siria.

En cuarto lugar: la implantación de una Administración Autónoma del noreste de Siria es una necesidad objetiva, así como una exigencia social, relacionada con las condiciones del país y las penurias que la región experimenta por culpa de la crisis actual. Es fundamental poder beneficiarse de la experiencia, positiva o negativa, de las administraciones autónomas como formas de autoridad popular en las regiones; esto debería desarrollarse a nivel nacional, bajo la égida del consenso entre los sirios, con el fin de consolidar la unidad de los territorios sirios, la soberanía de su estado y su organización administrativa en general.

En quinto lugar: el ejército sirio es una institución nacional global, el porte de armas en él es limitado y no interfiere con la política. Las Fuerzas Democráticas Sirias, que han contribuido de manera consistente a la guerra contra el terrorismo, y siguen trabajando para promover la convivencia, deben de formar parte de esta institución, sobre la base de los mecanismos y las dimensiones que se vayan a acordar.

En conclusión; las partes han pactado mejorar la comunicación y la coordinación a nivel político en general y relativamente a las acciones directas ; ambas destacan la necesidad de una acción conjunta para asegurar la participación del Consejo Democrático Sirio en cada expresión del proceso político, la primera de las cuales el Comité Constitucional Sirio.

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