ARTE PARA ÖCALAN. Entrevista con Jim Fitzpatrick

Iniciativa Internacional | Jueves 14 de febrero de 2019
Traducido por rojava Azadi

Hoy, estamos orgullosos de presentar una exquisita obra de arte del famoso artista irlandés, Jim Fitzpatrick. Después de haber creado arte para revolucionarios famosos antes -como su retrato icónico en dos tonos del Che Guevara-, ahora ha hecho uno para otro revolucionario, el propio Abdullah Ocalan. Con el fin de comprender mejor lo que lo inspiró a crear esta pieza, hemos realizado la siguiente entrevista.

Tenemos algunas preguntas para ti y son sobre tu última obra de arte que aún no ha sido revelada. La encuentro muy hermosa.
JF: Bueno, Öcalan es un hombre que nos muestra cómo debe ser un líder. Su mejor libro sobre feminismo, que tengo aquí (JF coge un libro delgado con una portada morada), me llevó a involucrarme: «Liberando la vida: Revolución de la mujer».

¿El folleto es lo que te inspiró?
JF: No del todo. Me invitaron a dar una charla en la Escuela de Verano del Sinn Féin, ¿has oído hablar del Sinn Fein? Es un partido revolucionario que fue el ala política del IRA. No apoyé al IRA, soy pacifista y me opongo a la violencia -apoyé a la organización marxista, al Partido de los Trabajadores-, pero Gerry Adams, que dirige el Sinn Féin, y yo somos muy buenos amigos. Soy pacifista, lo que significa que puedo hablar con cualquiera. En la Escuela de Verano del Sinn Féin conocí a una mujer que era jefa del Partido Pirata de Islandia y nos pusimos a hablar -no me preguntes por qué- sobre el Kurdistán y ella me dio este libro.

He hecho algún trabajo con Rojava, las combatientes de las YPJ. Soy un fanático de ellas. Conocía al pueblo kurdo desde que era niño, porque en Irlanda siempre nos asociamos con los desvalidos; los palestinos, los kurdos, los latinoamericanos que luchan por la libertad. Así que, cuando la mujer del Partido Pirata de Islandia me dio este libro, ya sabía todo sobre Öcalan, pero no tenía ni idea de que había escrito tan buen trabajo. Así que, leí ese libro y es liberador. El año pasado celebramos un referéndum para permitir que las mujeres tengan derechos sobre su cuerpo, es decir, para abortar. Votamos abrumadoramente; el 73% de la población votó a favor de concederles el derecho a elegir, para detener el control de la Iglesia Católica sobre las mujeres. Öcalan parece estar exactamente en la misma onda y parece adelantado a su tiempo.

He hablado con muchos kurdos sobre esto a lo largo de los años y creo en la causa. Creo en la causa de la independencia total de los kurdos. Hay 40 millones de kurdos. Esto me inspiró a crear esta obra de arte. Es por lo que he querido hacer algo por el pueblo kurdo durante mucho tiempo y no sabía qué hacer.

¿Qué es lo que realmente te impactó del libro Liberando la Vida? ¿Qué fue lo que te inspiró a crear esta pieza?
JF: Bueno, el hecho es que un hombre como Öcalan, que ha pasado por mucho, cuya gente está oprimida en cuatro países, no sólo uno, fue secuestrado y encarcelado de por vida sin un juicio adecuado, ha aprendido, como Gerry Adams, mi amigo, que a veces los pacificadores son los que ganan y no los belicistas. A veces tienes que decidir tomar otro enfoque. No tenía idea de que su enfoque era tan radical. Y lo acojo con beneplácito porque creo totalmente en la igualdad de la mujer

Y no tiene sentido pensar lo contrario. Creo en toda clase de igualdad que puedas imaginar. Creo que todas las personas son iguales.
Hemos tenido dos referendos en Irlanda el año pasado: uno por los derechos de los homosexuales, ganado abrumadoramente en un país muy católico con la iglesia luchando contra ello, y otro por los derechos de las mujeres. Así que estos derechos parecen ser aplicables hoy en día en el Kurdistán en las zonas ocupadas por el PKK y las YPG y las YPJ. Por supuesto, en todos los ejércitos hay buenos y malos. No significa que todos los kurdos sean buenos o que todos los kurdos sean malos. Hay gente buena y gente mala en todos los sectores de la sociedad, pero creo que el pueblo kurdo está del lado de la justicia. ¿Cómo es posible que haya 40 millones de personas y un «país» en su mente como Kurdistán que no exista? Debería existir, y debería existir como cuatro zonas autónomas.

Sé que el estado iraní perseguía a los kurdos durante la Guerra del Golfo. Sé cómo Saddam Hussein en Irak gaseó a los kurdos. Sé lo que hace Turquía: toman ciudades históricas y simplemente las demuelen. He visto lo que el FSA (Ejército Libre Sirio), respaldado por Turquía, que está compuesta básicamente por ex combatientes de Al Qaeda e ISIS, hace con los cuerpos de las mujeres cuando las capturan, ojalá que no estén vivas. Aparecen en Youtube, masacrándolos. No necesito que me digan qué lado es el correcto; lo sé instintivamente. Para mí, la causa del pueblo kurdo es una causa sagrada que todos debemos ayudar. Los irlandeses tardaron 800 años en deshacerse de los ocupantes británicos. Al Kurdistán le llevará quizás cien años, pero finalmente triunfará.

¿Por qué empezaste a hacer arte sobre figuras revolucionarias?
JF: En 1961 trabajaba como barman en un hotel durante mis vacaciones y el Che Guevara entró en el bar. Vengo de una familia muy política. Todas mis tías y mi madre eran de derechas, y mi abuela y algunas otras tías eran de izquierdas. Y cuando conocí al Che, supe exactamente quién era. Fui a un colegio dirigido por sacerdotes franciscanos que tenían una gran presencia misionera en América Latina, por eso sabía quién era el Che. Nos pusimos a hablar brevemente y me dijo que era irlandés, lo que me sorprendió. Es argentino-irlandés; su nombre es Che Guevara Lynch. Aparece en los registros diciendo esto. Su hermano hizo una entrevista hace sólo tres meses y dijo que eran una familia argentina irlandesa y que estaban orgullosos de ello. He conocido a la hija de Che que no está de acuerdo, así que no hablaremos de eso.

Así que, me inspiré en esa reunión para seguir sus aventuras. Lo vi en una revista alemana llamada Stern, no sé si sigue en pie, pero había una foto del Che Guevara vestido de militar en un burro. Me recordó a Jesús entrando en la ciudad de Jerusalén. Era casi como una figura de Cristo, sé que no es Cristo, así que no me malinterpreten, pero tenía ese aura a su alrededor. Todos los periódicos ya estaban llenos de propaganda sobre cómo Castro lo había ejecutado, que estaba muerto. Pero aquí estaba vivo y en Bolivia, así que empecé a seguirlo e hice un artículo para una revista, un dibujo de él, pero no lo publicaron, así que lo envié a una empresa inglesa que quería publicarlo y mientras tanto el Che fue asesinado. Ya había hecho dos carteles del Che antes de que fuera asesinado, en blanco y negro, el tercero es el cartel rojo y negro que ustedes conocen; el icónico. Se realizó para una exposición en Londres en mayo de 1968 y la exposición se llamó Viva Che, era para recordar al Che. Así es como apareció ese cartel. Trabajaba en publicidad, era un visualizador y director de arte muy bien pagado aunque era muy joven. Tenía todas las facilidades que necesitaba y toda esa gente influyente, que conocía el arte y el diseño, de cuyos cerebros trataba de aprender continuamente. Así es como supe usar un color muy primario; un rojo muy poderoso y usar el negro impreso en papel blanco. La estrella amarilla la pinté a mano en todos los carteles que hice. Así es como empezó el Che.

¿Cómo se convirtió eso en una colección entera de arte sobre figuras revolucionarias? ¿Qué impulsó ese compromiso?
JF: Trabajaba con diferentes organizaciones revolucionarias en Irlanda, eso fue antes de que empezara la guerra en Irlanda del Norte. Hice dibujos de Martin Luther King, Malcolm X, Angela Davis, Bobby Kennedy -que sigue siendo uno de mis héroes- en su lucha por los derechos civiles. Así que me radicalicé bastante y trabajaba para un grupo llamado el Partido de los Trabajadores, un grupo de izquierdas. Estaba haciendo carteles de revolucionarios irlandeses y luego toda la guerra estalló aquí. Siendo pacifista, pensé que no haría más de esto. Sin embargo, hice uno más de un tipo del IRA asesinado por los paracaidistas británicos y también hice una protesta por la matanza de civiles irlandeses en el Domingo Sangriento de 1972 en Derry, de donde son mis nietos. Eso también ganó premios en todo el mundo; era un póster muy radical llamado ‘Resistir la opresión’. Así que siempre he estado haciendo un trabajo radical y es una gran manera de ir a la quiebra. Tengo suerte con el Che, recuperé los derechos de autor y lo reimprimí en 2013 y vendo una edición limitada firmada en mi sitio web, pero estoy en medio de un proceso y campaña llamado ‘Reclaim Che’. Seré muy breve; una empresa de cigarrillos en Luxemburgo que tiene un volumen de negocios anual de más de 1.600 millones de euros está utilizando mi imagen del Che en las cajas de cigarrillos. Los tengo y estoy consiguiendo amigos que los coleccionan por toda Europa. Ahora los han lanzado en Japón. Están en Francia, Alemania, Italia y Luxemburgo, así que tengo que parar y por eso he empezado esta campaña. Es para luchar contra la gente que está explotando esa imagen. No me importan los tipos de camisetas o los pobres con puestos que venden camisetas del Che o que venden Che-lo que sea. Sin embargo, me opongo a que una empresa multinacional la utilice para cigarrillos.

¿Qué representa Öcalan para usted?
JF: Öcalan representa para mí a un hombre que debería ser libre. Debería estar sentado en el Parlamento turco si eso es lo que decide hacer, como líder del pueblo kurdo, sin ser sometido a violencia, asesinato o amenazas. Se le debería permitir decir lo que piensa. Creo que podría ser un pacificador que probablemente podría resolver -no quiero llamarlo el «problema kurdo» como nosotros lo llamamos el «problema irlandés»-, pero podría resolver la situación kurda si se le permitiera hablar con Teherán, Bagdad, Erdogan -no veo que Erdogan esté de acuerdo-, pero creo que con el tiempo, si no intentan matarlo, podría llegar a ser un factor unificador que permitiera que el pueblo kurdo ocupara su lugar en los cuatro países que están ocupados por otras personas en su contra. Para que el pueblo kurdo pueda permanecer unido. Recuerden, en Irlanda, cuando nos deshicimos de los británicos, tuvimos una guerra civil y empezamos a matarnos. Eso es lo que pasa cuando la gente tiene libertad. Las facciones entonces se mueven para hacerse con el poder y decir que así es como van a ser las cosas. Así que eso es otra cosa que podría ocurrir entre el PKK, las YPG y las SDF. Siempre existe ese peligro. Veo a Öcalan como alguien que puede unificar todo el Kurdistán, pacíficamente.

¿Cuál es la relación entre su trabajo y la política revolucionaria?
JF: Considero mi trabajo como arte revolucionario, y lo es, pero para mí es propaganda. He sido propagandista toda mi vida. Si encuentro una causa en la que creo, trabajaré en ella. Sé cómo vender mi trabajo. He trabajado en publicidad, así que sé cómo vender mi producto. El problema con los revolucionarios es que no tienen idea de cómo convencer a la gente y ponerla de su lado. Creo que puedo hacerlo con mi arte. Así, puedes usar las imágenes para cambiar la opinión y hacer que la gente sea más consciente. Una de las cosas que deberíamos hacer -espera un segundo- surgió de una cosa que hice el año pasado y que era para el Estado (JF muestra un sello con la imagen del Che Guevara). Sugiero que podríamos crear sellos de esa imagen, así que cada vez que envíes correo a Turquía o a América, tienes que usar el sello turco o el sello alemán, pero además de esto podrías usar el sello Öcalan. Creo que hay muchas imprentas en Alemania que podrían hacerlo en un día. Son baratos de hacer y, aunque se despeguen, serían una propaganda bastante poderosa. Hay muchos kurdos en todo el mundo, así que si cada vez que publican algo le ponen el sello de Öcalan, ¿no sería divertido? Estoy seguro de que los turcos lo harían pedazos. El pueblo kurdo podría usarlo cuando se desplaza a Estados Unidos, no sólo a Kurdistán. Es sólo para que la imagen salga a la luz. Lo haré en los medios sociales, tengo un gran número de seguidores.

Ya lo ha abordado usted un poco, pero ¿qué pretende decir su trabajo?
JF: Espero hacer una pequeña contribución, como forastero, como irlandés, a la causa del pueblo kurdo. Creo que estaría muy orgulloso de ello. Son un pueblo muy asombroso, estudié su cultura y hay muchas culturas en Oriente Medio, pero siempre he encontrado a los kurdos muy fascinantes. Se remontan a mucho tiempo atrás y el hecho de que 40 millones de personas no tengan un país propio y que sean perseguidos por ser kurdos es espantoso. En cierto modo, espero poder ayudar a cambiar eso.

Yo también lo espero, y creo que todo ayuda. En nombre de todos los que estamos aquí en la Iniciativa Internacional queremos agradecerle por tomarse el tiempo para esta entrevista y por crear una hermosa obra de arte.

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