Rojava, la utopía a derribar

Mujeres combatientes kurdas cerca de la ciudad de al-Hol, en manos de Daesh, noviembre de 2015 – Créditos: Getty
France Culture -  Jacques Munier - 4 noviembre 2019 - Traducido por Rojava Azadi Madrid

Un colectivo de 44 supervivientes de los atentados del 13 de noviembre de 2015 [1] ha publicado en Le Parisien un llamamiento a favor de los kurdos atacados por Turquía.

«Como sobrevivientes del terrorismo, no podemos permanecer en silencio e indiferentes ante el ataque en curso contra estas poblaciones, con las que tenemos una deuda inestimable.»

Los firmantes recuerdan el papel eminente desempeñado por los kurdos en la lucha contra Daesh y hacen un llamamiento a la conciencia de todos para que se comprometan contra la agresión turca y a «todos los Jefes de Estado de Europa y del mundo, que en 2015 habían dicho juntos «¡Nunca más!» . Además de la amenaza inminente del regreso a nuestro país de los yihadistas que han escapado de las cárceles kurdas tras la ofensiva turca, subrayan que «Rojava, el único intento de socialdemocracia en medio de un océano de dictaduras, corre el riesgo de ser destruida».

Rojava

El semanario Le un está dedicado a esta dolorosa noticia. «El acuerdo alcanzado entre Ankara y Moscú marca probablemente el fin de las esperanzas kurdas nacidas en torno al territorio autónomo de Rojava, en el norte de Siria.» Para Hamit Bozarslan, el objetivo del presidente turco es «poner fin a la presencia kurda en su frontera» y separar a los kurdos turcos y sirios con un gran «cordón sanitario».

Este presidente vive bajo la influencia de una violenta nostalgia imperial, en la que Turquía está investida con un doble rol: en primer lugar, llevar al mundo su sentido de justicia y bondad, y en segundo lugar, constituir el brazo armado del islam.

En su visión paranoica de la historia, «el objetivo de la Primera Guerra Mundial era destruir el Imperio otomano, y los enemigos de Turquía siguen persiguiéndolo. Erdoğan establece un vínculo entre espacio y especie. Desde este punto de vista, los kurdos son una amenaza estratégica existencial para el futuro de Turquía». El director de estudios del EHESS [2], especialista en temas de Oriente Próximo, habla de las consecuencias de la operación militar turca: «La experiencia establecida en Siria en la región de Rojava, a lo largo de la frontera turca, donde los kurdos y los árabes locales han establecido juntos una forma de democracia directa ha terminado». En segundo lugar, «Putin es definitivamente el amo del juego en la región» y ahora puede «imponer más fácilmente sus arbitrajes en Erdoğan – como también en Bashar Al-Assad». Y si logra que los kurdos «negocien un compromiso con Assad que incluya una forma muy parcial de autonomía, Erdoğan tendrá dificultades para oponerse a ello». Finalmente, la última consecuencia: «puede haber sanciones muy duras por parte del Congreso de los EE.UU. contra Erdoğan que pesarán mucho sobre una economía turca que ya está en dificultades».

Ninguna cultura puede existir sin un imaginario común. El kurdo es muy poderoso.

Para Moscú, «los kurdos son de gran interés. Tienen un ejército de 70.000 hombres y mujeres entrenados.* Escritora y fotógrafa, Sophie Mousset ha visitado el territorio kurdo varias veces. Ha publicado Kurdistán: Polvo y viento (2017) de Nevicata Publishing.

Los guerrilleros, como se llaman a sí mismos los combatientes de las YPJ de Rojava, tratan de transmitir nociones de ecología y el significado de su lucha a través de la ejemplaridad de su comportamiento.

En la historia de las guerras asimétricas, «hacer que las mujeres luchen es sobre todo duplicar el número de tropas. Éste fue el caso en España, Eritrea, Argelia, Sri Lanka con los Tigres Tamiles…» Pero entre los kurdos, también está «la voluntad de las mujeres jóvenes de cambiar su sociedad».

La «Cárcel de Amed», Diyarbakir

Les Éditions des Femmes publica las cartas de Zehra Doğan desde la prisión (‘También tendremos hermosos días. Escritos en la prisión). La periodista y artista kurda es una de las fundadoras de la primera agencia de información de mujeres en Turquía, que fue cerrada por decreto tras el intento de golpe de Estado en julio de 2016, y uno se pregunta por qué. ¿El pretexto repetitivo que la condenaba, «propaganda para una organización terrorista», se aplicaba a su informe sobre las mujeres yezidi que escaparon de Daesh? En esta prisión de Diyarbakir, donde fue privada de los medios para pintar, retrata a las mujeres que conoce, trabajadoras agrícolas, estudiantes, funcionarias municipales, etc. Una mujer de 28 años, madre de dos hijos, condenada a tres años y cuatro meses «simplemente por llevar un uniforme de guerrillera en una fiesta». Algunas de sus compañeras detenidas ni siquiera saben por qué están en prisión porque su caso aún no ha sido oído.

Las madres no deben ser arrestadas, haremos prisión por ellas.

Quedan las estrellas brillantes, vistas a través de los barrotes y las vallas, cuando falta el cielo, como si la verdad del universo estuviera enviando mensajes.

Sí, la Historia, en verdad, no es sólo Historia escrita, y no se reduce a acontecimientos de importancia relativa. La historia es el presente. Es el momento presente experimentado por todo el universo.


[1]  Los atentados en París de noviembre de 2015 fueron varios ataques terroristas cometidos en la noche del 13 de noviembre de 2015 en la capital francesa​ y su suburbio de Saint-Denis, perpetrados en su mayoría por atacantes suicidas islamistas en los que murieron 137 personas y otras 415 resultaron heridas.
[2]  Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales, París.

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