Carta a la revolucionaria Hêlîn Qaraçox
Hêlîn o Anna, porque yo sé que te gustaban tus dos nombres, eras como el sol. Irradiabas luz y calor, dabas vida a todas aquellas personas que se cruzaban en tu camino, por eso todas las personas que te conocieron te querían, te admiraban. Yo te admiraba Hêlîn, por tu carácter fuerte y amoroso, tu visión positiva de la vida, tu enorme fuerza de voluntad, donde no claudicaste ni por un momento en tus objetivos. Admiraba tu ética, nunca mentías
Leer más