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Análisis de Mustafá Karasu sobre la situación actual en Kurdistán, Turquía y Oriente Medio

KCK – 30 mayo 2024 – Traducido y editado por Rojava Azadi Madrid

Mustafa Karasu, miembro del Consejo Ejecutivo de la KCK, evalúa la lucha por la libertad del líder del pueblo kurdo Abdullah Öcalan, también señala las deficiencias de la oposición democrática en Turquía, cómo se está desarrollando en el Estado turco un Estado paralelo similar al de los años 90 y cómo deben entenderse los Juicios de Kobane. Karasu también evalúa la lucha en las Zonas de Defensa de Medya y adopta una postura clara sobre la guerra entre Israel y Hamás.

Continúa el aislamiento impuesto al líder del pueblo kurdo Abdullah Ocalan. El 3 de mayo se anunció en la prensa otra prohibición de visita de seis meses. Las reacciones contra este aislamiento aumentan día a día y se está librando una lucha multifacética. ¿Cómo valora la situación y la evolución actuales?

La esencia de la política del Estado turco y del actual gobierno del AKP es liquidar la lucha del pueblo kurdo por la libertad en todas sus dimensiones y cometer genocidio contra los kurdos. La persecución de esta política sirve de fundamento a todas las demás políticas. Este hecho debe ser reconocido, especialmente al evaluar las políticas de los gobiernos en Turquía. La política que se está llevando a cabo en Imrali es también la política del genocidio contra los kurdos.

El levantamiento de Rêber Apo(1) y su lucha por la libertad han sido siempre luchas contra esta política de genocidio. Rêber Apo inició la lucha basándose en el criterio de que Kurdistán es una colonia. Ya entonces subrayó que el principal objetivo del Estado turco es convertir Kurdistán en una zona de expansión para la nacionalización turca. En sólo medio siglo, Rêber Apo ha conseguido crear una organización, un movimiento político y una sociedad que lucha contra esta política de genocidio.

Quienes persiguen esta política genocida pretenden ante todo impedir que la sociedad se organice o tenga voluntad política. Quieren liquidar a la organización y a su líder, que lucha contra el genocidio. Rêber Apo ha estado en el punto de mira desde el principio, ya que es a la vez el fundador de esta organización y quien determina su filosofía ideológica y política. Cuando el Estado turco fracasó en la lucha contra el PKK y Rêber Apo, este fue llevado al cautiverio mediante una conspiración internacional. La conspiración contra Rêber Apo se llevó a cabo con el fin de liquidar el movimiento por la libertad y la lucha contra el genocidio, y este es también el propósito de la férrea política de aislamiento aplicada hoy en Imrali.

La política de genocidio se aplica ante todo a Rêber Apo. Todas las demás políticas y prácticas genocidas toman su fuente de aquí. Si se observa la política que se aplica en Imrali, se puede comprender la política que se aplica y se aplicará a los kurdos. Hay quienes creen que, independientemente de lo que ocurra en Imrali, pueden aplicarse políticas diferentes hacia la esfera política democrática kurda, las fuerzas organizadas del pueblo kurdo y la sociedad. Esas personas no han comprendido la realidad del colonialismo genocida y sus políticas hacia el pueblo kurdo. Por otra parte, comparar la política aplicada por los kurdos con las políticas de diferentes pueblos y naciones de otras partes del mundo conduce a evaluaciones erróneas y a un planteamiento político equivocado. De hecho, muchos individuos de la esfera política kurda y sus amigos son culpables de tales planteamientos erróneos.

La lucha para oponerse al aislamiento impuesto a Rêber Apo y para liberarlo significa directamente la lucha por la libertad del pueblo kurdo. De hecho, si la lucha por la salud, la seguridad y la libertad de Rêber Apo no se sitúa en el centro de toda la lucha por la libertad, esta lucha no podrá tener éxito. Si una sociedad, organización o movimiento político no cuida de su líder en cautiverio, no puede cuidarse a sí misma; esa lucha no traerá la libertad.

Esta realidad está siendo analizada por nuestro pueblo, sus amigos internacionales y, en general, las fuerzas democráticas; por ello, la lucha por la liberación de Rêber Apo ha evolucionado hasta tal punto y en tantas dimensiones en los últimos años. Dado que Rêber Apo es visto como un importante líder ideológico y político, no sólo para el pueblo kurdo, sino también para los pueblos de Turquía, Oriente Medio y todas las sociedades oprimidas y explotadas del mundo, especialmente las mujeres, la campaña mundial por la libertad física de Rêber Apo es cada vez más fuerte.

La principal razón por la que Rêber Apo está sometido a un aislamiento tan severo es el miedo a su poder ideológico y a su capacidad política. Esto demuestra por sí mismo lo importante que es la liberación de Rêber Apo para los pueblos y las mujeres. El aislamiento de Imrali se impone a los pueblos de Oriente Medio y a toda la humanidad, especialmente al pueblo kurdo y a las mujeres.

La razón por la que el gobierno del AKP-MHP puede actuar de esta manera opresiva y antidemocrática, es la anarquía y la presión ejercida sobre Imrali. Impedir que los pensamientos de Rêber Apo cobren vida, o que la gente exija su libertad, es un acto de opresión en sí mismo. De hecho, la hostilidad del gobierno AKP-MHP hacia la democracia, y su violencia contra la más pequeña lucha democrática, se debe a que saben que los kurdos y las fuerzas democráticas se beneficiarán de la democratización. En resumen, la enemistad hacia los kurdos está tomando la forma de enemistad hacia la democracia. Ahora que esta realidad puede verse aún más claramente, nuestro pueblo y las fuerzas democráticas están abrazando más a Rêber Apo y llevando la lucha a nuevas cotas en muchos sentidos.

Sin duda, la lucha por la libertad física de Rêber Apo sigue desarrolándose. La campaña mundial, lanzada el 10 de octubre por amigos de todo el mundo, y el día de lectura de los libros de Rêber Apo, el 10 de diciembre, son importantes y significativos. Esta lucha debe desarrollarse aún más para dar resultados. Nuestra gente dice que sólo el hecho de que Rêber Apo siga en cautiverio debería ser motivo suficiente para que hagamos autocrítica. Sobre la base de esta autocrítica, el pueblo kurdo en las cuatro partes del país y en el extranjero debe participar más activamente en esta lucha. Si las fuerzas democráticas en Turquía y en Oriente Medio y el pueblo kurdo amplían más esta lucha, esto llevará al desarrollo ulterior de la lucha por la libertad de Rêber Apo en el mundo.

La lucha por la reunificación y la liberación física de Rêber Apo se lleva a cabo desde hace décadas, y ya ha logrado resultados significativos. Esta lucha se lleva a cabo desde 1998, 1999, es decir, desde hace 26 años, dirigida por quienes se pusieron al frente con Rêber Apo y lanzaron el lema «¡No podéis oscurecer nuestro sol!» Muchas personas dieron su vida por esta lucha. Gracias a ello, la liberación de Rêber Apo, y por tanto la liberación del pueblo kurdo, están más cerca. Aunque este colonialismo mantiene la negación y el genocidio de manera estricta, el terreno sobre el que se asienta se ha debilitado con la lucha del pueblo kurdo y de las fuerzas democráticas.

Con la libertad de Rêber Apo se logrará la liberación del pueblo kurdo. También significa el colapso de la política colonialista genocida. Allanará el camino para la democratización de Turquía. En este sentido, el nivel actual de lucha debe elevarse en todos los ámbitos. Es importante que las protestas por la libertad de Rêber Apo se hayan convertido en protestas en las que participan decenas de miles de personas. El serhildan(2) de Wan demostró cómo se pueden conseguir resultados cuando grandes grupos de personas participan en las protestas. Es necesario concentrarse en mejorar el nivel de protesta existente. Es necesario encontrar nuevas formas de organización y acción. Las acciones repetitivas no producen resultados. Cuando se utilizan formas de acción anteriores, deben ser más eficaces. De lo contrario, se convierten en rutinarias y se produce un estancamiento. En este sentido, es importante aumentar la calidad y el impacto de las acciones emprendidas cada día. El entorno social y político de Turquía, Oriente Medio y el mundo está preparado para el desarrollo de este tipo de lucha.

Los llamamientos al Estado turco, al Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes (CPT) y al Consejo de Europa (CdE) no conseguirán resultados. Sin duda, hay que denunciar a estas instituciones y sus prácticas, pero sólo con lucha se les obligará a dar un paso. La juventud del Kurdistán septentrional tiene un gran potencial que puede movilizarse para la lucha. Organizarse y movilizarse con métodos creativos desempeñará un papel importante en el desarrollo de la lucha.También hay una importante resistencia en las cárceles contra el aislamiento en Imrali, que cuenta también con el apoyo de las familias de los encarcelados. ¿Qué importancia tiene la resistencia en las cárceles para el pueblo kurdo y sus amigos?

Las cárceles siempre han desempeñado un papel importante en el desarrollo de la lucha del pueblo kurdo por la libertad. El lema «No podéis oscurecer nuestro sol», y la lucha contra la conspiración que representa, fueron iniciados por ellos. Fueron ellos los pioneros del abrazo de Rêber Apo. Formaron una barricada de fuego protegiendo a Rêber Apo y establecieron así la reivindicación que debe tener esta lucha. El abrazo de las prisiones a Rêber Apo debe ser un ejemplo para todos. Una vez más, su última actitud y forma de actuar expresan la actitud más correcta. Adoptan la postura correcta y siguen los principios correctos. Decir «viviremos como vive nuestro líder» no es sólo una forma de acción; es una postura ideológico-política.

También hay una importante resistencia en las cárceles contra el aislamiento en Imrali, que cuenta también con el apoyo de las familias de los encarcelados. ¿Qué importancia tiene la resistencia en las cárceles para el pueblo kurdo y sus amigos?

Las cárceles siempre han desempeñado un papel importante en el desarrollo de la lucha del pueblo kurdo por la libertad. El lema «No podéis oscurecer nuestro sol», y la lucha contra la conspiración que representa, fueron iniciados por ellos. Fueron ellos los pioneros del abrazo de Rêber Apo. Formaron una barricada de fuego protegiendo a Rêber Apo y establecieron así la reivindicación que debe tener esta lucha. El abrazo de las prisiones a Rêber Apo debe ser un ejemplo para todos. Una vez más, su última actitud y forma de actuar expresan la actitud más correcta. Adoptan la postura correcta y siguen los principios correctos. Decir «viviremos como vive nuestro líder» no es sólo una forma de acción; es una postura ideológico-política.

En las circunstancias de las prisiones, siempre surgen ideas erróneas y tendencias equivocadas. En la década de 1980, durante los años de lucha contra el fascismo que siguieron al golpe de Estado del 12 de septiembre, Rêber Apo organizó una conferencia en las prisiones porque surgieron errores y tendencias equivocadas. Desde entonces, se ha convertido en una tradición celebrar conferencias en las prisiones y corregir errores y tendencias equivocadas. De hecho, el curso de acción en las prisiones hoy en día, al igual que las conferencias, funciona como una corrección de la lucha general.

El Estado turco ha convertido el derecho a tener reuniones y llamadas telefónicas en la cárcel en herramientas y métodos de guerra especial. El gobierno impide a los encarcelados acceder a su derecho fundamental. En este sentido, la decisión de las cárceles de vivir en las mismas condiciones que Rêber Apo, es en cierto modo una actitud contra la guerra especial que se está librando. Este es el espíritu del 14 de julio(3). Son los sucesores de esa tradición de resistencia. Esta es la tradición de lealtad a Rêber Apo, al movimiento por la libertad, a los mártires y al pueblo. Vivir como Rêber Apo exige también pensar como Rêber Apo y tener una filosofía de la libertad. En este sentido, esta resistencia carcelaria logra importantes resultados. Se comprenderá mejor que Rêber Apo ha sido siempre una persona de organización y acción. Quienes comprendan la postura de Rêber Apo se convertirán en grandes militantes y luchadores por la libertad.

La lucha de las familias de los presos también tiene tradición. En los años 80, a pesar de todo tipo de insultos y opresión, las familias de los presos no renunciaron a su solidaridad con sus hijos. El gobierno intentó por todos los medios impedir que las familias se responsabilizaran de sus presos revolucionarios. Las familias fueron torturadas, detenidas e insultadas, pero esto no hizo sino aumentar su ira. Tomaron conciencia de la política del Estado turco y se politizaron a las puertas de las cárceles. Al igual que los que resisten en las cárceles son los continuadores de la resistencia del 14 de julio, las familias de los presos de hoy son las sucesoras de las familias que lucharon frente a las cárceles en las décadas de 1980 y 1990. Todavía recordamos cómo las familias de presos, nuestras madres, fueron insultadas, apaleadas y arrastradas por el suelo durante la resistencia carcelaria de 2018-19. Estos incidentes han enfurecido a nuestros compañeros y a los que estamos en las cárceles, y han hecho que nuestras familias estén más decididas a continuar la lucha. Las «familias de los presos» y las Madres de la Paz son los valores morales de nuestra lucha; son los pilares de nuestra revolución. Hoy, nuestras madres, ya sean madres de presos, mártires o guerrilleras, son las madres de toda la sociedad kurda. Ellas son los valores morales de esta lucha. Es la postura de nuestras madres lo que hace que nuestra lucha sea invencible. Los que hacen daño a nuestras madres nunca estarán libres de culpa. En este sentido, el colonialismo genocida no estará libre de culpa. También las Madres del Sábado son una parte importante de esta lucha. Todo el público es consciente de la presión que se ejerce sobre ellas. Las saludamos con respeto y creemos que su acción en la semana 1000 de su protesta será un punto de inflexión importante para conocer el destino de sus hijos.

No es justo dejar el peso de la resistencia únicamente en las prisiones, y por tanto la lucha por la libertad de Rêber Apo, en las familias de los presos. Rêber Apo es hoy pionero de la resistencia carcelaria. La resistencia carcelaria se ha convertido en la resistencia por la libertad de Rêber Apo. En este sentido, todo nuestro pueblo y las fuerzas democráticas, especialmente la juventud y las mujeres, deben participar en esta resistencia.

Hoy en día, decenas de miles de luchadores por la libertad están encarcelados por participar en la lucha del pueblo kurdo por la libertad. De hecho, se podría decir que los kurdos han batido el récord mundial de encarcelados por motivos políticos. No hay otra sociedad en el mundo que esté tan encarcelada como los kurdos. Los kurdos también tienen el récord de mujeres encarceladas por motivos políticos. De hecho, toda la población kurda está siendo encarcelada a través de los que han sido encarcelados físicamente.

Los presos representan el honor de los kurdos al más alto nivel. Todo el pueblo kurdo, tenga o no hijos o familiares en la cárcel, debe estar orgulloso de su resistencia y apoyar a los presos. Algunos de ellos pasaron décadas en prisión por la libertad del pueblo kurdo. A pesar de cumplir entre 30 y 35 años de prisión, viven para proteger a su pueblo y la lucha por la libertad. Los que han cumplido y completado sus condenas no son liberados de las cárceles por esta razón. Las personas que permanecen en prisión y resisten deben ser protegidas, respetadas y su resistencia apoyada. Si consiguen resistir en condiciones tan difíciles, el pueblo kurdo debe apoyar esta resistencia y reforzar la lucha de Rêber Apo por la libertad.

Los ataques de invasión del Estado fascista turco contra las Zonas de Defensa de Medya (4), donde la guerrilla lleva a cabo una resistencia histórica, siguen aumentando. El KDP, por su parte, presta todo tipo de apoyo al fascista Estado turco para aliviar la difícil situación en la que se encuentra este. En tal sentido, ¿cómo debe acogerse la resistencia guerrillera y qué tipo de actitud debe adoptarse contra el Estado fascista turco y especialmente contra el KDP?

El Estado turco lleva décadas atacando las zonas de defensa de Medya. En los últimos tres años, ha intensificado cada vez más estos ataques. Estos ataques forman parte de una operación de ocupación completa. El Estado turco no volverá a salir solo de ninguno de los lugares en los que ha entrado. Cuando encuentre la ocasión, ocupará todo el Kurdistán meridional. Su gran interés en Kirkuk y en organizarse allí debe considerarse parte de esta operación de invasión. Ha establecido una base en Bashiqa, y aunque Irak dice que esta base debe abandonarse, el Estado turco no se ha ido. El Estado turco recalca en cada oportunidad que las provincias de Mosul y Kirkuk están dentro de los Misak-ı Milli (5) y les pertenecen. En el momento de la declaración del Pacto Nacional, no existía una política de negación, asimilación o genocidio de los kurdos. Se hablaba de autogobierno kurdo en Kurdistán. Hoy, los kurdos están siendo sometidos a un genocidio físico y cultural, y Kurdistán se está convirtiendo en una zona de expansión para la nacionalización turca. El KDP está cooperando con ese Estado antikurdo y genocida. Ahora es un socio en el genocidio de los kurdos.

En estos momentos, sus ataques se están extendiendo aún más. Pero hay una resistencia histórica contra esto, especialmente desde finales de 2023. El ejército turco está recibiendo duros golpes, y se ve obligado a retirar constantemente a sus soldados, que se han vuelto incapaces de luchar, y a traer nuevas tropas en su lugar. Como no puede lograr resultados de esta manera, está tratando de involucrar al KDP más activamente en la guerra. De hecho, el KDP está estableciendo puestos avanzados en zonas cercanas a las tropas turcas, protegiendo y proporcionando logística a estas tropas. En nombre de las tropas fronterizas iraquíes, la mayoría de las cuales son miembros del KDP, este está aumentando el cerco en torno a la guerrilla. El principal objetivo de las visitas turcas a Bagdad y Hewler era liquidar a la guerrilla. El Estado turco quiere utilizar el «Proyecto de la Ruta del Desarrollo» como herramienta para arrastrar al Estado iraquí hacia él.

Para liquidar la guerrilla y la lucha por la libertad en su conjunto, quieren convertir a la PUK también en cómplice. Al igual que el KDP legitima los ataques del Estado turco en Rojava, Shengal (Sinjar), Makhmur y las zonas de defensa de Medya, ahora está tratando de legitimar los ataques del Estado turco contra la PUK. El KDP insiste incluso en que el Estado turco aumente la presión sobre la PUK y, por tanto, promete luchar más activamente contra el PKK si el Estado turco consigue arrastrar a la PUK a la guerra. Cuando la PUK se opuso a esos intentos, el KDP dijo: «No puedo utilizar todo mi poder en la guerra contra el PKK». Como si su propia traición no fuera suficiente, quieren que la PUK se una a su política de traición. De este modo, pretenden encubrir su propia culpa. El KDP llega incluso a presentar la guerra contra el PKK como una guerra de todos los partidos y fuerzas políticas de [Kurdistán]Sur. El KDP es así de traidor. Aunque debemos decir que la actitud y la lucha contra esta postura del KDP es insuficiente. Esta cuestión está estrechamente relacionada con la lucha del pueblo kurdo por la libertad. Tomar una posición contra la traición del KDP es muy importante para llevar a cabo la lucha por la libertad y la democracia de las cuatro partes de Kurdistán con los principios correctos. También es necesario tomar una posición contra el KDP para proteger a la guerrilla, que es la fuerza más grande y sacrificada en la historia de Kurdistán y ha jugado un papel histórico en llevar la lucha del pueblo kurdo por la libertad y la democracia a un nivel muy importante en cada parte de Kurdistán. Es un deber patriótico posicionarse en contra del KDP, que se pone abiertamente del lado del Estado turco. Un alto nivel de patriotismo es crucial para el éxito de la lucha de un pueblo contra una potencia colonialista y genocida. En este sentido, es muy importante posicionarse contra el KDP. No es posible que cometa tanta colaboración y traición y no se adopte ninguna postura contra él. Esta situación rebaja las medidas de patriotismo y las hace vagas. Crea un gran peligro y daño para la lucha del pueblo kurdo.

Alguien que apareció recientemente en Medya Haber TV en el norte de Kurdistán dijo: «No llaméis traidores al KDP, la sociedad no quiere que se les llame traidores». Sabemos bien que la gente del norte de Kurdistán llama traidores al KDP. ¿Qué otro nombre le pondría la gente a un partido que colabora con el enemigo para matar a sus hijos? El Estado turco quiere genocidar a todos los kurdos. Tampoco acepta el estatus del sur. Todo el mundo sabe que el Estado turco ha dicho que «no cometerán en Rojava el mismo error que [cometieron] en el sur». En otras palabras, cuando encuentren la oportunidad, tomarán medidas para abolir el estatus [autonómico] también en el sur.

El KDP apoya al Estado turco en sus intentos de liquidar al PKK. Asedia las zonas guerrilleras, tiende emboscadas a los guerrilleros y bloquea las carreteras para impedir el envío de refuerzos, logística y municiones a las zonas guerrilleras. Legitima el ataque del Estado turco contra las zonas de defensa de Medya. El ejército turco ha establecido decenas de bases en el sur de Kurdistán. El Servicio de Inteligencia Turco (MIT) merodea por Kurdistán meridional y tiene como objetivo las zonas de la PUK. Legitima las ocupaciones en Rojava; la formación afiliada al KDP llamada ENKS coopera con las fuerzas y bandas de ocupación. En Shengal, alienta los ataques del Estado turco y hace que el Estado turco asesine a comandantes Êzidî [yazidíes] y a miembros de sus administraciones con la inteligencia que proporciona. También aporta inteligencia en relación con los patriotas de Makhmur y permite al Estado turco, de esta manera, asesinar a esas personas. El KDP, que mantiene relaciones y asociaciones a todos los niveles con el gobierno fascista del AKP-MHP y aplica las políticas de enemistad y genocidio kurdo de la manera más temeraria, debería ser llamado traidor.

Si no se llama traidor al KDP, que hasta tal punto está en relaciones con el genocida turco, entonces el nivel de patriotismo ha caído a su mínimo absoluto. Este es el mayor peligro para los kurdos. Bajar el nivel de patriotismo es el mayor daño para la lucha por la libertad kurda y para la sociedad que se enfrenta al genocidio. En este sentido, en lugar de cuestionar por qué se llama traidor al KDP, hay que cuestionar y criticar a los que no lo hacen. Hay que criticar la actitud inadecuada hacia el KDP. Las actitudes inadecuadas hacia el KDP allanan el camino para que continúe la traición.

El fascista AKP-MHP continúa sus ataques no sólo militares sino también políticos para completar el genocidio kurdo. Políticos han sido condenados a duras penas en el llamado «Juicio de Kobane». Las razones y consecuencias de este juicio y las sentencias dictadas, siguen siendo objeto de debate. ¿Qué tipo de objetivo se persigue con estas condenas a políticos?

El Juicio de Kobane es un caso de conspiración, como han declarado miembros del HDP. El hecho de que este juicio se iniciara cuatro años después de las protestas de Kobane es una prueba clara de que este juicio es una conspiración política. El juicio se llevó a cabo de acuerdo con las instrucciones del gobierno del AKP-MHP; continuó durante siete años y las sentencias se dictaron de acuerdo con las instrucciones de los que tramaron este juicio. Todo el mundo dice, excepto el gobierno del AKP-MHP, que el poder judicial está bajo el mando del poder político.

Uno de los pilares fundamentales de la política de genocidio contra los kurdos es el genocidio político. Las ejecuciones del jeque Sayit (6) y sus amigos, así como las ejecuciones de Seyit Riza (7) y sus camaradas, formaron parte de este genocidio político. La detención de los 49 (8) también formó parte de él. Así como el encarcelamiento de miles de revolucionarios y patriotas, especialmente en Amed en la década de 1980. La conspiración internacional contra Rêber Apo y su fuerte aislamiento durante 26 años es también un genocidio político. Hoy, decenas de miles de revolucionarios, patriotas, demócratas y políticos condenados a decenas de años es también genocidio político. El Estado colonialista genocida turco quiere completar su política de genocidio contra los kurdos basándose en estas dimensiones de genocidios políticos. En Turquía, la constitución y las leyes tienen como objetivo el genocidio, y en los casos en que la constitución y las leyes no son legalmente permisibles, la constitución y las leyes se dejan de lado y se practica el genocidio político. Las sentencias dictadas en el juicio por la conspiración de Kobane son de este tipo.

El objetivo de las políticas y prácticas de genocidio político es desalentar la lucha por la libertad y la democracia. Su objetivo es liberalizar y pacificar el pensamiento de los presos políticos manteniéndolos en las cárceles durante años y «rehabilitándolos». Pretenden empujar a estos presos a interiorizar el Estado en pensamiento y acción. Al mantener a la gente en las cárceles, el Estado pretende mantener a la sociedad desorganizada y sin líderes.

En el Juicio de Kobane, los copresidentes del HDP Figen Yuksekdag y Selahattin Demirtas han sido condenados a penas máximas. De este modo, el Estado intenta disuadir a la gente de convertirse en copresidentes y, en general, de asumir responsabilidades dentro de los partidos democráticos. Así responden a la insistencia de la lucha del pueblo kurdo por la libertad. También intentan disuadir a los socialistas turcos y a las fuerzas democráticas con estas brutales penas de prisión, diciendo que si estos círculos se afilian a los kurdos, serán quemados de la misma manera. Así, se ha visto una vez más que el Estado teme la lucha conjunta de las fuerzas democráticas del pueblo kurdo y las fuerzas democráticas de Turquía.

Según la mentalidad del Estado turco, hacer política con los kurdos constituye un delito. Puesto que no se reconoce la existencia de los kurdos y el objetivo es el genocidio, la lucha contra esta política se considera el mayor delito. Permítanme hacer hincapié en un punto: Turquía tiene una Constitución de un solo artículo. Esto es para genocidar a los kurdos. Las leyes también están organizadas en consecuencia. Cuando no pueden lograr esto de jure, tratan de lograrlo de facto. Luego, a través de extensiones como los tribunales de apelación, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, estas sentencias se normalizan como si se hubieran dictado de acuerdo con el estado de derecho. De este modo, se mantiene en las cárceles durante años a personas que ni siquiera han sido condenadas de acuerdo con la Constitución y las leyes.

En resumen, el objetivo de esas penas de prisión es intimidar a los políticos y privar a la sociedad de sus líderes políticos. Así, la sociedad también se ve amenazada.

En torno a las elecciones y antes del Juicio de Kobane se hablaba de un posible proceso de «ablandamiento-normalización». A la vista de las sentencias dictadas en el Juicio de Kobane, ¿qué queda de este proceso de «ablandamiento-normalización»?

Antes de las elecciones se llevó a cabo una operación de percepción contra los kurdos como si fuera a haber un proceso de normalización después del 1 de abril. Los institutos especiales de guerra centrados en palacio y el MIT intentaron crear esta percepción. Algunas esferas influyentes dentro del KDP también intentaron difundir estas percepciones para que el AKP obtuviera algunos votos kurdos en las elecciones. Algunas personas dentro y alrededor de la política democrática kurda también han expresado, de buena fe, la expectativa de que les gustaría que esto sucediera. Por supuesto, hay razones para ello. El pueblo kurdo y el ámbito político democrático llevan muchos años sometidos a fuertes presiones. A pesar de que eligen a los co-alcaldes de los municipios en las elecciones, el Estado nombra a los síndicos. En este sentido, desean ingenuamente un entorno en el que no haya opresión. Se acercan según sus intenciones y aspiraciones, no según la situación real. Comprendemos tales expectativas y deseos. Hacer evaluaciones y comentarios sin comprender las realidades subyacentes no conduce a la consecución de las aspiraciones; al contrario, las aleja aún más. Frente a los esfuerzos de creación de percepciones en torno a un proceso de normalización, dijimos que tanto si el AKP gana como si pierde, no cambiará su política contra los kurdos y las fuerzas de la democracia. Por supuesto, si hubiera ganado, habría aplicado sus políticas represivas con más dureza que antes. Lo está intentando ahora, pero ahora el gobierno AKP-MHP se ha debilitado. Por lo tanto, experimentará algunos reveses en la aplicación. Puesto que su mentalidad y su política fundamentales no han cambiado, el AKP-MHP intentará alcanzar el mismo objetivo a través de formas y métodos diferentes. Esta será la razón subyacente de cualquier proceso de normalización: neutralizar la lucha por la libertad del pueblo kurdo y las fuerzas de la democracia, completando así la política de genocidio.

Los procesos de ablandamiento y normalización requieren un cambio de política. Ni el AKP ni la alianza AKP-MHP tienen un cambio de política. La retórica del ablandamiento y la normalización sin un cambio de política no significa más que encubrir viejas políticas. Para que haya normalización, debe superarse el uso del poder judicial como herramienta política. Por el contrario, parece que se va a seguir insistiendo en ello, por no decir que se va a superar. Algunos detenidos están siendo puestos en libertad para añadir legitimidad al poder judicial politizado. Aún así, hemos visto que el poder judicial seguirá siendo utilizado como herramienta política con la preparación de una acusación que encubre el asesinato de Sinan Ateş y los veredictos en el Juicio de Kobane. La detención de decenas de manifestantes el 1 de mayo es una prueba clara de que continuará la presión sobre las fuerzas de la democracia.

¿Por qué se ha convertido el poder judicial en Turquía en un aparato político del gobierno? ¿Por qué ha creado tanta polarización? ¿Por qué ha establecido un sistema de represión sin precedentes? ¿Por qué quiere reforzar este orden represivo con nuevas leyes? Sin responder a estas preguntas, cualquier discurso de suavización y normalización no es más que un engaño a la opinión pública. El poder judicial se ha politizado hasta tal punto para reprimir y liquidar la lucha del pueblo kurdo por la libertad y las fuerzas de la democracia. Se ha establecido un orden represivo a este nivel, se ha marginado a los «otros» y se ha creado una polarización como nunca antes en la historia de Turquía. Para reprimir más fácilmente la lucha del pueblo kurdo por la libertad y aplicar la política de genocidio, se ha ejercido una presión sin precedentes sobre las fuerzas democráticas. Tanto es así que incluso el CHP fue declarado traidor cuando hizo algunas declaraciones democráticas. Porque se piensa que todo discurso democrático debilita la política de genocidio contra los kurdos. En este sentido, el discurso de suavizar y normalizar sin un cambio de política hacia los kurdos no es más que un engaño.

Los kurdos y las fuerzas democráticas afirman que el origen de la opresión en Turquía es la política de aislamiento y opresión de Imrali. Sin un cambio en la política kurda, empezando por Imrali, sería una fantasía esperar que se suavizara el ambiente político en Turquía. Devlet Bahceli dijo que «Nadie debe esperar un ablandamiento tras el Juicio de Kobane». Dijo que las sentencias dictadas en el juicio eran políticas. expresó abiertamente que sólo se iniciará un proceso de normalización si se adopta la política del MHP. Con sus declaraciones, Devlet Bahceli transmitió a Ozgur Ozel el siguiente mensaje: «Si eres hostil a los kurdos, serás aceptado; de lo contrario, nuestro discurso y nuestros planteamientos preelectorales hacia el CHP continuarán». Ozgur Ozel podría haberle dicho a Devlet Bahceli que el juicio de Kobane es, por supuesto, político. Pero al responder sólo al caso Sinan Ates, Ozgur Ozel pasó por alto el hecho de que el poder judicial está bajo el mando de la política.

El gobierno AKP-MHP se basa en la enemistad kurda. Por eso el MHP ha participado en esta alianza, y eso también indica que continuará así. Aun así, quieren crear la percepción de que es posible un proceso de normalización. No lo es. Para suponer que es posible, hay que estar ciego ante la politización del poder judicial, la represión y la polarización. Estas no difieren de la política de ataque contra los kurdos. La gente no debe esconder la cabeza bajo la arena.

De hecho, el CHP ha caído en la trampa de Tayyip Erdogan. El AKP-MHP continuará con sus viejas políticas, y cuando el CHP y su presidente luchen contra esta política, Erdogan los culpará por oponerse a la estrategia de ablandamiento y normalización. La otra alternativa es que el CHP no se oponga ni luche contra las políticas del gobierno del AKP-MHP en cuestiones fundamentales. El nuevo líder del CHP se ablandaría y dejaría de ser un obstáculo para el gobierno del AKP-MHP. Así, mientras que el público votó por el CHP en contra de la alianza AKP-MHP, el CHP estará en una situación contraria a la voluntad del pueblo.

Los debates sobre la Constitución de Turquía se están celebrando en un entorno de brutales ataques contra los kurdos. Ahora se intenta introducir la práctica de la «agencia de influencia» a través del poder judicial. ¿Cómo valora estos debates y la práctica de la «agencia de influencia»?

Con el argumento de que se oponen a la constitución elaborada por el golpe de estado y quieren formular una constitución civil, el AKP pretende hacer una constitución aún más fascista que la actual, con el único objetivo de legalizar el genocidio kurdo. Querrán hacer una constitución que normalice y legitime el genocidio kurdo y la supresión de la lucha del pueblo kurdo por la libertad. Acusarán a sus oponentes de defender la constitución golpista si no están de acuerdo. La agenda para una nueva constitución es una agenda para desviar a la sociedad. ¿Cómo se puede esperar que el AKP, cuya principal alianza es el MHP, forme una constitución civil y democrática? Seguramente, quienes más anhelan una nueva constitución son el MHP y Devlet Bahceli. Está claro que el Partido IYI y el Partido de la Gran Unión también estarán en este frente. Se puede hacer una supuesta constitución civil con estos partidos, pero esta constitución no será democrática; de hecho, hará que la vieja constitución parezca mejor. De hecho, casi no hay artículos que no hayan cambiado en esta constitución, excepto el preámbulo y otros artículos directamente relacionados con el genocidio kurdo. Antes había artículos como el 168 y el 171 en el Código Penal. Al sustituirlos por la «Ley Antiterrorista», convirtieron esas antiguas leyes en favorables. Allanaron el camino para legitimar el encarcelamiento de todo el mundo.

Con la «agencia de influencia» quieren promulgar una ley abiertamente fascista que rivalizaría con todos los artículos fascistas del código penal, incluso con la ley antiterrorista. ¿Qué constitución civil democrática se les puede ocurrir a los que están considerando una ley así? De todos modos, cuando dicen constitución civil, no quieren decir constitución democrática. No puede haber una ley tan subjetiva como la ley de «agencia de influencia». Las leyes penales buscan pruebas concretas, pero la ley de «agencia de influencias» no requiere pruebas concretas. Los jueces decidirán si una persona es o no un agente de influencia. Con esta ley, cualquiera que critique las políticas del gobierno será fácilmente etiquetado como agente de influencia. El nuevo argumento utilizado para aumentar la polarización, la marginación y declarar enemigos será la «agencia de influencia». Con esta ley, todos los kurdos serán acusados de espiar para el PKK. Las demandas de libertad y democracia de los kurdos y todas sus acciones serán evaluadas de esta manera. Algunos círculos afirman que las conversaciones sobre democracia, libertad, kurdos y Kurdistán son obra de potencias extranjeras que quieren dividir Turquía. Por lo tanto, todos los que hacen tales demandas son espías de Estados extranjeros. Los que hablan de democracia y democratización serán acusados de espionaje con el argumento de que están abriendo espacio a los kurdos y al separatismo. En resumen, no sólo los kurdos sino todas las fuerzas democráticas opuestas al gobierno serán castigadas como espías. Incluso esta ley demuestra que el gobierno del AKP-MHP no tiene ninguna intención de abandonar sus políticas actuales. Con este gobierno no habrá ni normalización ni constitución. No se puede hacer nada bueno con este gobierno. Este gobierno es un gobierno del mal. Estos males sólo pueden ser superados derrocando a este gobierno.

Sin duda, los kurdos y las fuerzas democráticas quieren que esta constitución cambie. Sin embargo, hacer una constitución democrática requiere una mentalidad democrática y un entorno democrático. No existe tal entorno. Los kurdos y las fuerzas democráticas llevan 40 años exigiendo una nueva constitución; ellos fueron los que se opusieron a la constitución de 1982 desde el principio. Ahora, el gobierno del AKP-MHP quiere hacer una constitución que no acepta la existencia, la identidad, la cultura y la educación en la lengua materna de los kurdos. Con una nueva constitución, el gobierno actual quiere negar aún más la existencia de los kurdos. Sobre esta base, los kurdos y las fuerzas democráticas pueden presentar su propio entendimiento constitucional y exponer el entendimiento constitucional del gobierno del AKP-MHP y las razones por las que el gobierno está presentando tal agenda. De lo contrario, dejarse atrapar por la agenda constitucional del AKP sería aflojar la lucha y alimentar a la sociedad con falsas expectativas.

¿Qué actitud debe adoptar el pueblo kurdo, las fuerzas democráticas y, por supuesto, las fuerzas de la oposición dentro del sistema en un proceso de este tipo en el que se intenta aflojar la lucha con métodos de «guerra especial blanda»?

Si las fuerzas democráticas del pueblo kurdo y de Turquía no establecen una amplia alianza de lucha democrática, las fuerzas de oposición dentro del sistema no podrán hacer mucho contra el fascismo del AKP-MHP. El poder fascista del AKP-MHP se ha debilitado. El pueblo ha rechazado la política de este gobierno. Ante todo, ha rechazado la mentalidad del MHP que determina las políticas de este gobierno. Ahora, el gobierno del AKP es políticamente rehén del MHP. Esta alianza de ocho años ha convertido al AKP en el MHP. Ya no hay diferencia entre ambos partidos. La gran mayoría de los antiguos miembros del AKP ya lo han abandonado. Ahora hay un AKP formado por los que defienden la política clásica del Estado y los que están con el AKP sólo por interés propio. Con este carácter, el AKP se ha debilitado mucho. En este sentido, la posibilidad de una lucha exitosa contra el gobierno AKP-MHP ha aumentado. Los resultados de las elecciones municipales han preparado el terreno para ello. En este sentido, la laxitud de las fuerzas de la oposición intrasistema y su falta de determinación para luchar contra el gobierno AKP-MHP imponen una tarea histórica a las fuerzas democráticas radicales. El entorno actual exige que las fuerzas radicales de la oposición desempeñen el papel de una oposición real al gobierno del AKP-MHP. Si las fuerzas democráticas del pueblo kurdo y de Turquía fortalecen su alianza y se comprometen en una lucha activa contra el gobierno AKP-MHP, entonces las fuerzas de oposición dentro del sistema también podrán mostrar la fuerza necesaria para luchar contra el gobierno actual.

En estos momentos, se critica la actitud del CHP hacia el gobierno AKP-MHP. Sin embargo, se debería criticar aún más a las fuerzas democráticas radicales, incluido el Partido DEM. A menos que las fuerzas más amplias de la democracia se unan contra los gobiernos fascistas, no se podrá librar ninguna lucha eficaz y fructífera. Es irresponsable que no conformen una alianza fuerte contra el fascismo del AKP-MHP. ¿Se espera entonces la democratización del CHP o, como piensan algunos, del AKP? Ninguna diferencia ideológica, ninguna diferencia política de opinión puede ser una excusa para no formar tal alianza. La incapacidad de la izquierda en Turquía para mover ficha en medio de una crisis así se debe a su estrecha y autolimitada comprensión de la organización y la lucha. Las fuerzas democráticas kurdas y su alianza, que cuentan con el fuerte apoyo social necesario por la democracia y la libertad, son las principales responsables de la creación de dicha alianza y de la lucha por la democracia. Las fuerzas democráticas kurdas deberían reconsiderar la ideología del HDP y su comprensión de las alianzas en el momento de su fundación. Esta idea es la que se necesita hoy. El hecho de que el gobierno del AKP y sus colaboradores kurdos ataquen más la idea y la política del HDP se debe a que la idea del HDP es la alternativa real al gobierno actual. La «tercera vía», que se puso a la orden del día con la idea del HDP, es también la vía para formar la alianza democrática más amplia. Los que se oponen a la política de alianzas son los que se oponen a la tercera vía. La tercera vía no significa no participar en tácticas políticas. Al contrario, es necesaria para el pueblo kurdo y las fuerzas democráticas. El pueblo kurdo y las fuerzas democráticas de los pueblos de Turquía necesitan construir una alianza de la democracia con el más amplio espectro. Sin duda, el HDP es un partido con muchos componentes y muchos denominadores comunes. Al mismo tiempo, puede formar alianzas con otras fuerzas, partidos y movimientos. Lo deseable es crear partidos y movimientos políticos con tantos o más componentes que el HDP. Pero también puede haber alianzas en las que se unan diferentes fuerzas políticas. Este tipo de alianzas son muy bienvenidas porque son capaces de asumir una mayor responsabilidad ante el pueblo.

Sin duda, los que forman tales alianzas y luchan contra el AKP-MHP recuerdan constantemente que las fuerzas de oposición dentro del sistema, por las que vota el pueblo, también deben oponerse y luchar contra las políticas del gobierno del AKP-MHP de acuerdo con la voluntad del pueblo. Los que votaron por las fuerzas dentro del sistema no votaron por la reconciliación con el gobierno del AKP-MHP y una lucha suave contra sus políticas no aceptadas. Votaron por el CHP contra el AKP-MHP y lo convirtieron en el primer partido porque el CHP hablaba de democratización. Entonces deberían luchar contra este gobierno antidemocrático. Si no lo hacen, el apoyo del pueblo disminuirá. El AKP-MHP está librando una guerra especial contra el CHP para asegurarse de que el apoyo del pueblo disminuya. Conociendo esta realidad, las fuerzas que realmente desarrollarán la lucha por la democratización deben organizarse y desarrollar la lucha.

Mientras el gobierno del AKP-MHP insiste en atacar a tu movimiento, al pueblo kurdo y a las fuerzas democráticas, profundiza la crisis dentro de Turquía. ¿Cómo debe entenderse esta situación?

Los años noventa, como hoy, fueron años en los que se intensificó la guerra sucia especial. El Estado turco cometió unos 15 mil asesinatos aún sin resolver (llevados a cabo por el Estado y Hizbulkontra), miles de pueblos fueron incendiados, más de cinco millones de los nuestros se vieron obligados a emigrar a las metrópolis y a Europa, miles de los nuestros fueron encarcelados y nos enfrentamos a graves torturas. Todo ello para reprimir a los serhildanes y aplastar a la guerrilla. Como resultado de esta guerra sucia, no sólo se ha hundido la economía, sino que ha surgido una crisis social y cultural. La moral y la conciencia de la sociedad han sido corrompidas por la enemistad kurda. A los enemigos de Rêber Apo, del PKK y de los kurdos se les permite hacer cualquier cosa. Actúan como si tuvieran derecho a hacer todo tipo de trabajos sucios. Se han corrompido todos los valores sociales y culturales; en otras palabras, todo se ha vuelto loco. En aquella época, el propio Estado traficaba con drogas para recaudar fondos para la guerra. La guerra de los años 90 convirtió al Estado en una mafia. Bajo el pretexto de ser hostiles a Rêber Apo y al PKK, se llevaron a cabo todo tipo de acciones sucias e inmoralidades.

Los últimos nueve años han reeditado la década de 1990. Han sido años de escalada en la guerra sucia especial. Al igual que en la década de 1990, ha surgido una crisis económica, política, social y cultural. Como todo se indexó a la guerra sucia, el arte, la cultura y los deportes se convirtieron en herramientas de la guerra especial contra el pueblo kurdo. La guerra especial contra el pueblo kurdo y las fuerzas democráticas ha corrompido y contaminado todo en Turquía. Turquía se ha convertido en un país corrompido y contaminado en todos los aspectos. Se ha establecido una dictadura fascista que nunca se ha visto en ninguna parte del mundo. La sociedad se ha convertido en enemiga. De hecho, se ha creado un estado de guerra civil. El gobierno del AKP-MHP se ha convertido en un poder del mal. Se ha creado un fascismo que se centra en el mal que se hará a la sociedad y a las fuerzas de la oposición por la mañana y por la noche. Se ha construido un fascismo de tipo turco sin precedentes en el mundo. No se podía esperar otra cosa de la ejecución de un gobierno cuyas políticas están determinadas por el MHP como aliado.

En estos nueve años de gobierno del AKP-MHP, el MHP se ha extendido por todas partes como un pulpo. Desde la policía hasta la judicatura y la burocracia. El MHP es un Estado paralelo en Turquía. Dado que el gobierno del AKP no tiene otro propósito o principio que mantenerse en el poder a través de juegos políticos, está tratando de prolongar su vida haciendo la vista gorda a diversas fuerzas que se convierten en Estados paralelos. Esta es la política de Erdogan, su pragmatismo. Esta política se ha vuelto contraproducente. Lo que antes se decía de los gulenistas ahora se dice del MHP. Debido a este estatus de Estado paralelo, Devlet Bahceli lanza amenazas a diario e intenta ajustar al Gobierno y a otras fuerzas políticas.

El gobierno del AKP-MHP contrabandea armas y drogas para conseguir dinero para la guerra. Al atraer a Turquía a todos los centros de dinero negro, mafias y bandas de Europa, ha proporcionado recursos a su economía a través del dinero negro. Actualmente, Turquía se ha convertido en el país donde tienen su base todas las organizaciones mafiosas. También alberga y alimenta a organizaciones de bandas como ISIS, y luego las comercializa cuando llega el momento. Turquía se ha convertido en el Estado del chantaje, el Estado del chantaje del mundo. Un país así no sólo sufre crisis económicas, políticas, sociales y culturales. El consumo de drogas más extendido en Turquía se ha producido durante el periodo de gobierno del AKP-MHP. De nuevo, el arrastre de mujeres a la prostitución ha aumentado durante este periodo de gobierno. Los feminicidios también han crecido durante este periodo, ya que este gobierno mantiene su poder a través de la misoginia. La mujer es vista como un objeto en el que se basan el poder y la soberanía.

Estas políticas de guerra sucia han contaminado el Estado, la sociedad y todas las instituciones. Han creado las bases para la aparición de estas estructuras mafiosas y bandas. Lo que se ve ahora es que hay luchas internas por el poder. Las bandas se han elevado incluso por encima del Estado legal; por lo tanto, el propio Estado se ha convertido en un Estado de bandas. En una situación así, el conflicto es inevitable. La organización de bandas que está saliendo ahora a la luz es sólo la punta del iceberg. Las bandas afiliadas al MHP se organizan y crecen bajo el lema «Vatan Millet Sakarya » (9). Pero no sólo hay bandas basadas en el MHP, sino también en el AKP. Estas, por su parte, se organizan y crecen bajo el lema ‘Religión, Fe, Llamada a la Oración’. Turquía se ha convertido en un país parcelado por bandas religioso-nacionalistas y, sin duda, la guerra entre esos grupos aumentará aún más. El MHP y las bandas bajo su protección no les darán la oportunidad que tienen diciendo: «Cuando se trata de la patria, todo lo demás carece de importancia». Este lema se ha convertido en el eslogan básico de todos los fascistas, bandas y fuerzas antidemocráticas.

Mientras continúa la guerra entre Israel y Hamás, el número de palestinos muertos ha superado los 36 mil. Las reacciones contra Israel aumentan día a día. El presidente turco Erdogan, por su parte, sigue abrazando abiertamente a Hamás. ¿Cuál es el estado actual de la guerra de Israel contra Palestina y cuál es la influencia de Erdogan en la lucha del pueblo palestino?

El conflicto judeo-árabe tiene una historia de tres mil años. Esta lucha existía incluso antes de la aparición del islam. Las concepciones religiosas y nacionalistas garantizan la continuación de esta lucha. Mientras no se abandonen las concepciones religioso-nacionalistas y de estado-nación, esta lucha no podrá terminar. La solución a este problema no puede ser la destrucción de uno por el otro. En este sentido, el Confederalismo Democrático, que se refiere a una administración democrática no estatal en la que todas las comunidades se reconocen mutuamente, es la única solución. No se trata de una confederación de Estados. Es un sistema democrático en el que todas las diferentes comunidades étnicas y religiosas son libres y tienen sus propios gobiernos. Todas las demás partes de la sociedad y todos los demás pueblos también se organizan sobre una base democrática y se reúnen en una formación confederal democrática. Palestinos y judíos pueden vivir juntos en un sistema democrático que no es aquel en el que uno se convierte en Estado y ejerce soberanía sobre el otro. Es un sistema en el que los palestinos son libres y autónomos en su propia tierra. En el siglo XXI, esta es la manera de resolver los problemas. Es necesario superar la mentalidad de estado-nación que ha causado grandes sufrimientos a la humanidad. El resultado de las concepciones religioso-nacionalistas es la actual guerra entre Israel y Hamás.

Israel persigue al pueblo palestino con el pretexto de Hamás. Por supuesto, la mentalidad y las acciones de Hamás son inaceptables. Hamás se ha convertido en una organización provocadora. Sin embargo, masacrar al pueblo palestino en respuesta a los ataques de Hamás es un crimen contra la humanidad. La conciencia humana no lo acepta. Así Israel está condenado. Ni Hamás ni Israel ganarán. Esta guerra ha revelado que ambas mentalidades han perdido.

El mundo entero está adoptando ahora una postura concienciada, humana, moral y democrática contra Israel. Esto se debe al hecho de que en las décadas de 1960 y 1970, la lucha de liberación palestina acogió a organizaciones revolucionarias y socialistas de 72 naciones y a luchadores por la liberación nacional. El pueblo palestino ha establecido así una relación de amistad con las fuerzas democráticas revolucionarias y los pueblos del mundo. El PKK también permaneció en campamentos palestinos a partir de 1979 y se benefició de las instalaciones de las organizaciones palestinas. La base y la fuente del alto nivel de apoyo actual del pueblo palestino en el mundo es que abrió su espacio a las organizaciones revolucionarias en las décadas de 1960 y 1970. Este hecho ha creado el apoyo actual. Esta realidad ha creado la magnitud de este apoyo. Este apoyo no tiene nada que ver con Hamás. Es la relación que el pueblo palestino y sus fuerzas organizadas establecieron con los pueblos del mundo y las organizaciones revolucionarias hace 50-60 años. Los palestinos y quienes apoyan la lucha palestina deben ser conscientes de esta realidad. No se trata de una opinión pública creada por Hamás y organizaciones con una mentalidad similar. Es una opinión pública creada por las fuerzas democráticas que han estado en contacto con los palestinos durante décadas. Sin reconocer esta realidad, no se puede entender la solidaridad mostrada hacia el pueblo palestino en el mundo actual y el origen de la reacción contra Israel y sus partidarios.

La pretensión del fascista Erdogan de ser pro-Hamas es sólo una política de amenazas y chantaje. Dice que «Si quieres que nos opongamos a Hamas, apoyarás mi política kurda y regional». En esencia, está llevando a cabo una política de chantaje: «Apoyad mi política de genocidio kurdo y cambiaré mi política contra Hamás». El Estado turco no quiere la paz y la estabilidad en Oriente Próximo. Tiene el entendimiento y la política de que necesita guerra y caos para que el Estado turco sea necesario. En este momento, Turquía es el único Estado que quiere que la guerra entre Israel y Hamás se extienda y se convierta en una guerra entre israelíes y árabes, israelíes e iraníes. Es el gobierno del AKP-MHP en Turquía.

Tomemos, por ejemplo, Irán; el presidente Ibrahim Reisi murió en un accidente de helicóptero. Los canales de televisión afiliados al gobierno del AKP-MHP han sido los que más han especulado sobre este asunto y han planteado la posibilidad de que hubiera sido abatido por Israel. Cuando se observan estos canales de televisión y la prensa, queda claro que Turquía desea que la guerra entre Israel y Hamás se generalice.

Todo el mundo puede ver si el AKP está realmente del lado de Palestina. El AKP insultó a un miembro del Parlamento que reveló que Erdogan mantenía la mayoría de los acuerdos comerciales con Israel mientras afirmaba apoyar a Palestina. Mataron a la persona que dijo esto; sin embargo, no pusieron fin al comercio hasta después de las elecciones del 31 de marzo. Esto por sí solo demuestra que para el gobierno del AKP-MHP, lo que está viviendo el pueblo palestino es sólo una herramienta política. Sin duda, nadie cree que un gobierno que persigue a otros pueblos y comunidades, especialmente a los kurdos, actúe de forma moral y consciente con Palestina.

Durante décadas, Turquía ha llevado a cabo una política de genocidio contra los kurdos con el apoyo de Estados Unidos y Europa a través de sus relaciones con Israel. Hoy, si tiene problemas o se posiciona con Israel o con cualquier otra potencia, es porque quiere obtener apoyo para el genocidio kurdo. La política exterior del Estado turco se basa en esto. Sus chantajes, amenazas y críticas a determinadas potencias, tienen como objetivo conseguir dicho apoyo. Tanto el pueblo kurdo como las fuerzas democráticas deben ser conscientes de esta realidad.

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