Afrin cuatro años después del lanzamiento de la campaña militar turca

MedyaNews – 19 enero 2022 – Traducido por Rojava Azadi Madrid

“Turquía invadió Siria justo cuando las partes estaban a punto de entrar en una nueva fase en la resolución de la crisis política, y empujó la guerra civil siria a la situación en la que se encontraba en 2012″, afirma el periodista Daştan, que informó desde el escenario de la batalla hace cuatro años.

El periodista kurdo Nazım Daştan, que informaba desde el campo de batalla durante la operación militar de Turquía dirigida a la provincia de mayoría kurda de Afrin, en el norte de Siria, en 2018, ha hablado con la Agencia de Noticias Mezopotamya en el cuarto aniversario de la operación, que comenzó el 20 de enero de ese año.

Afirma que, de hecho, Afrin había sido previamente objetivo de grupos armados con diferentes nombres antes de la operación de Turquía.

«Entre 2012 y 2018, varios grupos como ISIS, Al-Nusra y el Ejército Libre Sirio participaron en ataques. Los nombres cambiaban, pero la dirección era la misma. Estos grupos, organizados y dirigidos por Turquía, tenían como objetivo Afrin para erradicar la revolución en Rojava.»

Daştan indica que el ejército turco intervino finalmente cuando estos grupos se mostraron ineficaces, lanzando una campaña militar el 20 de enero de 2018 con más de 70 aviones de guerra y drones armados.

Subraya que, en realidad, una nueva fase estaba a punto de comenzar en Siria antes de que se lanzara la campaña turca.

ISIS estaba derrotado. Sólo tenían algunas zonas bajo su control, como Deir ez-Zor y Baghouz. Así que, justo cuando las partes estaban a punto de entrar en una nueva fase en la que la crisis política podría haberse resuelto, Turquía invadió Siria con sus propias fuerzas, dando un paso que haría retroceder la guerra civil siria a la situación en la que se encontraba en 2012.»

Daştan define lo que está ocurriendo en Afrin como «genocidio», señalando los cambios demográficos urdidos por las autoridades turcas, el feminicidio sistemático y la destrucción del patrimonio cultural.

“Si me preguntaran si hay un genocidio en Siria, les mostraría el panorama en Afrin».

«Los hechos ocurridos en Afrin tras la ocupación demuestran que en realidad había sido planificada como un genocidio. Mientras que los kurdos representaban el 90% de la población total antes de la ocupación, ahora sólo representan alrededor del 20%. (…) También hay un feminicidio sistemático en Afrin, así como la destrucción de sitios históricos pertenecientes a diversos pueblos y creencias, y la construcción de mezquitas en sitios que están en la lista del patrimonio cultural de la UNESCO. Si me preguntaran si hay un genocidio en Siria, les mostraría el panorama en Afrin».

Impacto de la ocupación

La operación militar turca, irónicamente bautizada como «Rama de Olivo» por las autoridades turcas, se prolongó durante dos meses y dejó cerca de 700 muertos en el bando de las fuerzas turcas y grupos afines, y más de 1.580 en el bando kurdo, según datos del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

La incursión militar turca en Afrin también provocó la muerte de más de 380 civiles, entre ellos 55 niños, y provocó el desplazamiento de cientos de miles de civiles.

Las violaciones de los derechos humanos tras la ocupación varían desde la incautación de cosechas de aceitunas y miles de barriles de aceite de oliva, el cobro de cánones e impuestos ilegales, la incautación y el saqueo de casas, la incautación y la venta de granjas, hasta el establecimiento de cuarteles militares y campamentos en y sobre las propiedades de los ciudadanos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies