Sobre la relación entre ley y moral: La dialéctica de las leyes de la mujer en Rojava

Fuente: Kurdistan Report
Autoría: Andrea Benario
Fecha: 19/4/2017
Traducción: Rojava Azadi
El logro y la implementación de los derechos de las mujeres ha sido y continúa siendo una gran preocupación de las luchas feministas y progresistas en Europa. Si bien los derechos conquistados, tales como el derecho al voto, a la educación, al divorcio o las leyes que protegen de la violencia, por un lado condujeron a que las mujeres iban ganando confianza en sí mismas y posibilidades de actuar, por otra parte mucha gente llegó a una conclusión errónea de que las mujeres de hecho ya están “libres” e “iguales”. Sin embargo, la realidad cotidiana de las mujeres en Europa muestra que la igualdad legal entre mujeres y hombres no es suficiente para superar las estructuras patriarcales, y mucho menos detener la violencia patriarcal. Por el contrario, continúa existiendo un conflicto de intereses entre las leyes que fueron conquistadas socialmente pero escritas por el Estado, por un lado, y la moral y la ética sociales, por el otro. El orden patriarcal liberal-capitalista no se vio sacudido por el reconocimiento formal de los derechos fundamentales democráticos de las mujeres. Más bien la explotación, la competencia, el egoísmo y la posesividad, todas ellas sexistas y racistas, podrían continuar, ya que no era posible anclar las normas legales progresistas en una ética libertaria y solidaria, basada en los valores morales colectivos como la empatía y la responsabilidad social.
La revolución y la construcción de la autonomía democrática en Rojava a menudo se conocen como una “revolución de las mujeres”. ¿Qué significa una revolución de mujeres? ¿Qué significa en la vida cotidiana? ¿Cómo se siente? ¿Qué ha cambiado en la vida social, en las familias y en las asignaciones de roles en Rojava en los últimos seis años? ¿Qué dificultades y obstáculos hay? ¿Qué se ganó y qué más tenemos que conquistar?
Los debates actuales sobre las “leyes de la mujer” en Rojava y los desarrollos iniciados en este contexto pueden, en mi opinión, transmitir algunas impresiones y así ayudar a encontrar respuestas a estas preguntas. La definición de principios comunes y la redacción de un contrato social fueron pasos importantes en el establecimiento de la Autonomía Democrática en Rojava y de la Federación Democrática del Norte de Siria. Sin embargo, desde el principio se tuvo conciencia de que la construcción de una sociedad democrática y ecológica basada en la liberación de la mujer solo puede tener éxito si estos criterios también están anclados en la moral y la ética social. Actualmente, en muchos lugares de Rojava — ya sea en reuniones políticas o conferencias del Congreso de Mujeres “Kongreya Star”, o sea en las comunas locales, en las familias, en las calles o mientras se toma el té en el barrio — las llamadas “leyes de mujer” son un tema que se discute de manera agitada.

¿Cómo surgieron las “leyes de la mujer”?
Con la creación del Consejo Legislativo de la Autonomía Democrática en el cantón de Cizîrê, el 21 de enero de 2014, se creó también un Comité de Mujeres con el objetivo de convertirse en una representación oficial de las mujeres y sus intereses sociales, económicos, culturales, políticos y legales. En este sentido, ha habido una cooperación constante y estrecha con Kongreya Star y otras organizaciones de mujeres, con mujeres de las comunas, de diversas comunidades religiosas y nacionales. A lo largo de los últimos 2 años se podría, tras el diálogo y la cooperación – y a pesar de las circunstancias difíciles de la guerra, embargo y recursos financieros limitados — iniciar y llevar a cabo una serie de proyectos que provocaron cambios en la vida de las mujeres en Rojava. La presidenta del Comité de Mujeres, Emîne Omer, describe el comienzo de su trabajo diciendo: “Al principio, éramos solo unas pocas mujeres que estábamos listas para cargar con la responsabilidad. Ni siquiera teníamos nuestras propias oficinas, pero disfrutamos mucho con el trabajo. Para detener la violencia contra las mujeres, primero creamos centros para mujeres, “Malên Jinê”(1).


Reconociendo que el dominio masculino, las estructuras sociales patriarcales, las leyes y normas patriarcales son la causa de muchos problemas de las mujeres y obstaculizan su desarrollo, el Comité de Mujeres consideró necesario promulgar leyes que fortalecerían a las mujeres y sus derechos en la Autonomía Democrática. Después de un proceso de debate con organizaciones de mujeres, que se realizó mediante asambleas de mujeres en comunas locales y en diversas comunidades religiosas, se redactó un borrador sobre “los principios básicos y las directrices generales sobre la situación y los derechos de las mujeres”. Este borrador fue adoptado el 1 de noviembre de 2014 por el Consejo Legislativo de la Autonomía Democrática. La introducción dice: “Ya que la garantía de la libertad de las mujeres y los derechos de las mujeres es un objetivo fundamental de la Autonomía Democrática, todos los asuntos de las mujeres deben ser resueltos y salvaguardados, para que las mujeres se desarrollen a todos los niveles, realicen una vida hermosa, y que sean capaces de defender ellas mismas sus propios derechos legítimos contra cualquier forma de opresión y violencia. Es por eso que, al construir una sociedad democrática, ecológica y libre, hemos emitido un conjunto de principios y regulaciones fundamentales sobre las mujeres para garantizar su igualdad con los hombres en la vida privada y pública.”
Principios
Entre los 30 principios básicos están, entre otros, amplios derechos políticos, tales como el principio de la copresidencia en todos los niveles, el derecho a la organización autónoma de mujeres y el tener en cuenta la voluntad de las mujeres en la toma de decisiones y la legislación que concierne a las mujeres. Se ha establecido el derecho a la igualdad de oportunidades y la igualdad de salario en el trabajo asalariado. Todas las formas de sexismo y violencia contra las mujeres fueron prohibidas y “es deber de todxs luchar contra las actitudes de dominación y retrógradas”. Esto incluye la prohibición de las formas de violencia sexista que fueron durante siglos legitimadas por el derecho consuetudinario islámico, tales como casar a niñas/mujeres menores de edad, matrimonios concertados contra la voluntad de las mujeres, matrimonios polígamos de los hombres, el derecho unilateral de los hombres al divorcio y el tratamiento desigual de las mujeres en la distribución del patrimonio familiar o mientras que declaran como testigos en los tribunales. Los autores de los llamados “crímenes de honor” no consiguen más “circunstancias atenuantes”, como es el caso en la ley penal siria, sino que se castigan como culpables de acuerdo con la legislativa común por asesinato. El “dinero de la novia”, el dote, está abolido porque significa convertir a las mujeres en mercancía. En casos judiciales relacionados con los derechos personales de las mujeres y el derecho de familia, una representante de las instituciones de mujeres debe estar presente en calidad de asesora.

Promulgación e implementación
Desde la adopción de las leyes de la mujer, las mujeres de todas las instituciones y de Kongreya Star han hecho campañas para promulgarlas y para que fueran aceptadas. Sara Xelîl de Kongreya Star dice: “Al principio nos encontramos con las mujeres y, vestidas de ropa tradicional kurda, distribuimos octavillas con los textos de las leyes de la mujer en las ciudades. Luego, organizamos reuniones con la gente en todos los vecindarios y pueblos donde debatimos sobre las leyes. Inicialmente, la reacción de los hombres fue muy negativa, pero poco a poco lo están aceptando.” Mientras tanto, el contenido de las leyes de la mujer se ha convertido en una parte integral de los programas de educación en las escuelas y en muchas de las Academias de Educación Popular.
Además, se estableció una red de organizaciones locales de mujeres para implementar los principios de los derechos de la mujer. Así, por ejemplo, ahora en todas las ciudades de todos los tres cantones de Rojava existen Malên Jinê y centros de asesoramiento socio-psicológico para proteger y apoyar a las mujeres que han sufrido violencia física, mental y sexista y a sus hijxs. Estas instituciones están destinadas también a mujeres amenazadas por la violencia ejercida en nombre del “honor”. Además, se establecieron refugios para mujeres y un número de emergencia del Asayişa Jin (2), donde se puede pedir atención 24 horas al día.
El establecimiento de cooperativas de mujeres ha contribuido a mejorar su situación económica y su independencia. A través del trabajo colectivo de las mujeres se ha logrado romper el aislamiento de las mujeres en la casa, romper su dependencia de los maridos y romper el monopolio que los hombres tienen respecto a la economía en la sociedad feudal de Rojava. Emîne Omer relata: “Hace dos años comenzamos a construir jardines de infantes. Hoy en día, un gran número de niñxs cuyas madres trabajan, frecuentan nuestros jardines de infantes en Amûdê, Qamişlo y Hesekê. Dado que hay muchos niñxs con discapacidades, hemos abierto un centro para niñxs con necesidades especiales, de acuerdo con las demandas de las madres. En Rimêlan hemos construido una casa para niñxs que no tienen padres. Aquí, lxs huérfanxs y lxs niñxs que han sufrido la violencia pueden crecer juntxs.”
Tras este crecimiento de instituciones se han creado marcos que permiten a las madres solteras cuidar de sí mismas y de sus hijxs. Hasta ahora, la idea misma de que las mujeres pueden vivir de forma independiente después de un divorcio o después de la muerte de su marido, resultaba casi impensable. Anteriormente, muchas de estas mujeres eran obligadas a regresar a las familias de sus padres o volverse a casar, mientras que, en mayoría de los casos, sus hijxs acababan entregadxs a sus suegros. Y eso porque antes no la madre sino el padre y su familia tenían el derecho de decidir sobre lxs niñxs. También a este respecto, se introdujo un nuevo principio en las leyes de la mujer. El punto 25 dice: “Cuando se produce un divorcio, la madre tiene derecho a criar a sus hijxs hasta que tengan edad de 15 años, independientemente de si se vuelve a casar o no. Los niñxs mayores de 15 años pueden decidir por sí mismxs si quieren vivir con su madre o padre. Madre y padre son responsables del alojamiento y cuidado de lxs niñxs.”

Problemas y contradicciones: ¡Las leyes de la mujer por sí solas no son suficientes!
A pesar de todo esto, existen problemas con la implementación y el cumplimiento de las leyes de la mujer. Respecto a ello, Welîda Botî, miembro del comité ejecutivo de Kongreya Star en el cantón de Cizîrê, dice: “Como mujeres y organizaciones de mujeres, todavía no hemos logrado, de ninguna manera, impedir los asesinatos de mujeres. La causa de los feminicidios, pero también los suicidios de mujeres, es la mentalidad dominante que todavía no hemos eliminado por completo.” A veces, la aplicación de las decisiones que han sido tomadas por Mala Jinê en los casos de trasgresiones contra los derechos de las mujeres está bloqueada por las comunas. A veces, las leyes de la mujer están siendo socavadas, por ejemplo los tipos de matrimonio prohibidos en Rojava (3) se realizan en Başûr, mediante las autoridades sirias en Damasco o sólo de manera informal, consagradas por un imán.
Si bien, debido a las sanciones, se disminuyeron las cifras de matrimonios de las mujeres menores de 18 años y los matrimonios polígamos, sin embargo, como lo describe Ilham Umer, miembro del comité ejecutivo de Malên Jinê en el cantón de Cizîrê, estas dos formas de trasgresión de los derechos de la mujer siguen siendo el problema principal: “En el año 2016, la mayoría de casos con cuales tenían que lidiar Mala Jinê eran relacionados con matrimonios polígamos y matrimonios de menores. Aunque las leyes de la mujer ya se adoptaron en 2014, nuevamente hubo problemas de este tipo. Es por eso que otra vez hemos lanzado una campaña para crear conciencia sobre las leyes de la mujer. En caso de problemas, tratamos de, si es posible, llegar a soluciones mediante acuerdo mutuo entre ambas partes. Sin embargo, si no hay posibilidad de una solución, pasamos los casos a Dada Jinê (4). En casos de violencia física directa o amenazas de muerte, informamos también a las Asayişa Jin. Nuestro trabajo es social y se basa en la comprensión, pero cuando pasamos los casos a los tribunales, se convierten en asuntos legales. En promedio, cada Mala Jinê trata 50 casos problemáticos por mes, de los cuales aproximadamente 20 somos capaces de resolver en el nivel de entendimiento mutuo.”

Necah Emin, activa en la Organización para Combatir la Violencia contra las Mujeres SARA, lo confirma: “Entre las leyes de la mujer, la ley que prohíbe el matrimonio de las niñas/mujeres menores de edad, y la ley contra la poligamia son las más controvertidas. Siempre hay casos en que estas leyes son socavadas y eludidas. Algunxs afirman que esta jurisprudencia no se corresponde con la realidad social o que se introdujo “demasiado pronto”. Principalmente son los hombres los que se oponen, pero también hay mujeres. Argumentan que la ley promueve la prostitución, diciendo que “una mujer no puede satisfacer las necesidades sexuales de un hombre”. Además, afirman que a causa de la guerra y la migración existe un excedente de mujeres y, por lo tanto, deben permitirse los matrimonios múltiples a los hombres, para que todas las mujeres puedan vivir bajo el cuidado de un hombre.”
Inicialmente, las empleadas de centros de mujeres como Mala Jinê o SARA a menudo eran ridiculizadas o incluso sufrieron amenazas. Sin embargo, con su incansable compromiso y su capacidad de resolver problemas, se habían ganado cada vez más respeto. Las mujeres mayores y las jóvenes trabajan aquí juntas, intercambiando experiencias de vida y conocimientos. Especialmente a las mujeres mayores se las respeta como figuras de autoridad positivas y se las toma en serio a medida que se esfuerzan por encontrar y comunicar una solución justa. Las mujeres kurdas y árabes vienen aquí para hacer valer su derecho a heredar o hacer pagar al padre, o para encontrar formas de salir de la violencia y la angustia. Hoy, Malên Jinê se han convertido en instituciones donde a veces acuden también los hombres en busca de consejo cuando ellos mismos no pueden resolver sus problemas familiares.
También Xeliya, activa en Dada Jinê de Dêrîk, habla de las dificultades que tuvieron que superar a la hora de construir el sistema legal alternativo después de la expulsión del régimen baazista en 2012, y las continuas contradicciones: “Cuando empezamos este trabajo, incluso nosotras éramos muy débiles. Hasta entonces, yo misma tampoco solía salir mucho de casa, y de repente tuve que enfrentar problemas muy serios que sufrían las mujeres y todos los otros problemas de la sociedad. A veces ni siquiera sabía qué hacer, y de desesperación los ojos se me llenaban de lágrimas. Lloramos juntas con las mujeres que pasaron por dolor profundo. Pero poco a poco ganamos experiencia. Al principio, principalmente escuchamos lo que decían nuestros colegas masculinos porque lo aprendimos de esa manera. Pero luego nos juntamos cada vez más a menudo con las otras cinco mujeres que hacían este trabajo en aquel momento. Al principio lloramos juntas, pero luego comenzamos a intercambiarnos más y hablar de soluciones. Nuestras discusiones entre mujeres, nuestras constantes autorreflexiones y preguntas fueron la fuente de fortaleza para encontrar la solución correcta. Al preguntarnos: “¿Qué significa la justicia de la mujer?”, ganamos además la confianza para contradecir a nuestro colega masculino y expresar nuestra propia opinión. Trabajamos nuestros propios conceptos básicos. Debido a nuestra socialización, tenemos diferentes enfoques a los problemas sociales, percibimos el mismo evento de diferentes maneras y llegamos a conclusiones diferentes.”

Especialmente en el tema más debatido, la prohibición de la poligamia, Xelîya experimentó la discrepancia entre los derechos universales de las mujeres y una situación específica de Rojava: “Las leyes de la mujer por sí solas no son suficientes, la mentalidad y la moral de la sociedad tienen que cambiar. Antes de la revolución, era común que los hombres, por razones económicas, “recogieran” a varias mujeres. Para las mujeres, esta era generalmente una situación muy mala, se las usaba y jugaba una contra la otra. Pero lo que pasa ahora es que algunos hombres instan a sus esposas a divorciarse para luego poder casarse con una nueva mujer. Esto a menudo es percibido por la ex-esposa como aún más humillante. Recientemente, tuve que lidiar con un caso que me hizo pensar mucho: dos mujeres habían acordado con un hombre vivir en un matrimonio polígamo. De acuerdo con las regulaciones de las leyes de la mujer, el matrimonio posterior, es decir el realizado más tarde con la segunda mujer, no está permitido y tiene que acabar en divorcio. Pero ninguna de las dos mujeres quería este divorcio. Tuve que verlas llorando de mala suerte. El hombre estaba muy triste también. Entonces me pregunté a mí misma, ¿qué derecho tengo yo para hacer infelices a estas personas? Mi simpatía por estas mujeres me dijo “déjalas vivir de esa manera, si lo quieren”, pero la ley, que fue decidida por voluntad y para protección de todas las mujeres, dice lo contrario.”

Debates, elucidación y trabajo educativo
En diciembre de 2016, tuvo lugar una debate amplio entre las miembros de las diferentes áreas de trabajo de Kongreya Star, el Comité de Mujeres y las Dada Jinê de los cantones de Cizîrê y Kobanê, para tratar los problemas en la aplicación de las leyes de la mujer. Las preguntas fueron si las continuas transgresiones de los principios de las leyes de la mujer se basan en el conocimiento insuficiente o la falta de aceptación entre la población. Además, se discutió si, desde el punto de vista del movimiento de mujeres, era necesaria una revisión de estas leyes. Aparte de algunas pequeñas propuestas de adiciones y modificaciones, muchas mujeres presentes subrayaron la importancia de la defensa de los principios estipulados en las leyes, ya que a gran número de mujeres les dieron el coraje y la fuerza para emprender la lucha contra la violencia sexista y la discriminación en la vida pública y privada. Sin embargo, también se observó que el cambio social y la liberación verdadera no pueden realizarse por la ley, sino solo gracias a la organización de mujeres y el desarrollo de una comprensión colectiva de la justicia en general y la injusticia sexista en particular. De esta manera, las leyes de la mujer son un medio para descubrir contradicciones y redefinir y dar forma a los principios de la convivencia.
En este contexto, también se discutió la introducción de las leyes de la mujer en zonas como Girê Spî, Holê o Manbij, con su población predominantemente árabe. Mientras que en los cantones de Efrîn, Kobanê y Cizîrê el movimiento de mujeres kurdas, a través de sus muchísimos años de trabajo educativo y organizativo, está gozando de un apoyo general entre la gente, en todos aquellos lugares, que en el curso de los últimos dos años fueron liberados del régimen de terror del Estado Islámico por las Unidades de YPG / YPJ y QSD, hasta ahora no haya habido casi ninguna actividad del movimiento de mujeres kurdas. Este hecho, alguna gente lo utiliza para sugerir que las leyes de la mujer sobrecargarían o disuadirían a la sociedad árabe. Dado que los consejos locales y los consejos de mujeres en las zonas recién liberadas ya han expresado su deseo de unirse a la Autonomía Democrática, es decir a la Federación Democrática del Norte de Siria, y en consecuencia debe haber principios comunes respecto a cuestiones básicas, lo que se plantea aquí es más bien la cuestión de si algunos círculos no quieren usar esta situación como pretexto para cuestionar las leyes de la mujer en su totalidad. Por lo tanto, las participantes de la plataforma de discusión decidieron llevar a cabo un trabajo educativo intensificado en todos los municipios, en todas las comunas. En las áreas recién liberadas, las leyes deberían aplicarse después de esta primera fase. En general, con la creciente aclaración de los contenidos de los derechos de la mujer, hay una respuesta muy positiva por parte de la población árabe. Muchas mujeres árabes se sienten alentadas por los logros y la fuerza del movimiento de mujeres kurdas. Hîba, una joven árabe, dice: “Me impresionó cómo las mujeres kurdas conquistaron el espacio público y asumieron la responsabilidad en todas las áreas. Eso es lo que me gustaría hacer y es por eso que trabajo en Asayişa Jin.”
En conversaciones con mujeres de las comunidades cristianas, sigo escuchando una y otra vez: “No tenemos problemas con las leyes de la mujer. La poligamia o matrimonio forzado no existen entre nuestra gente. Los hombres y las mujeres tienen los mismos derechos.” Sin embargo, cuando les pregunto sobre su opinión sobre la ley de divorcio (5) las reacciones son:” No, entre nosotrxs no hay divorcios. ¡Eso es un pecado! Esta ley puede ser buena para las musulmanas, pero para nosotras es imposible. El matrimonio es sagrado.” Pocos días después de nuestra reunión con mujeres de las comunidades cristianas, una empleada de la comuna activa en Kongreya Star recibió la noticia de que una mujer siríaca había sido fuertemente golpeada en la cabeza por su marido y necesita ayuda para sí misma y sus hijos…

Aunque no se conocen cifras concretas, a menudo se dice que desde el comienzo de la revolución de Rojava ha habido un aumento de divorcios en la sociedad kurda. Puede haber una serie de razones para esto, relacionadas con las condiciones de la guerra, la agitación social y las nuevas oportunidades legales y sociales. Además, una razón es que las mujeres han ganado confianza en sí mismas y ya no aceptan ser oprimidas o excluidas de la toma de decisiones. La lucha de género tiene lugar no solo en el trabajo político y en el espacio público, sino también en las familias. Esta es una expresión de la creciente conciencia y el poder de las mujeres que ellas mismas han desarrollado tras las luchas y la organización autónoma del movimiento de liberación de la mujer en Kurdistán.
Aron, un internacionalista de Irán, admite: “Desde Teherán, siempre pensé que el movimiento kurdo usaría el tema de la liberación de las mujeres tácticamente para movilizar a más mujeres. Pero aquí en Rojava experimenté y sentí que realmente se trata de una cuestión fundamental. La liberación de las mujeres es el núcleo de la revolución. ¡Las mujeres están hablando en serio!”

Epílogo: rumores
Cada vez circulan nuevos rumores sobre las leyes de la mujer. Una mujer me preguntó hace unos días: “Mi compañero afirma que las leyes de la mujer se están debatiendo otra vez y que la prohibición de los matrimonios polígamos se va a levantar. ¿Es cierto?” Respondí: “No, no he oído hablar de tal debate. Por el contrario, entre las de Kongreya Star actualmente se está discutiendo sobre cómo las leyes pueden ser mejor conocidas e implementadas en las áreas recientemente liberadas de la Federación del Norte de Siria.” Ella se rió y respondió con un brillo en los ojos: ” ¡Yo lo sabía! ¡Sabía que nuestras mujeres no nos decepcionarán! No hay vuelta atrás. Nunca más podemos aceptar una vida indigna y de opresión.”

Andrea Benario

Notas:
1. Malên Jinê (plural) /Mala Jinê (singular)traducción literal: Casas de la Mujer. Se trata de refugios para mujeres, funcionan como centros de asesoramiento y solidaridad para los problemas jurídicos y sociales de las mujeres.
2. Asayişa Jin, traducción literal: seguridad de las mujeres. Una especie de policía de mujeres, organizada como una estructura autónoma de mujeres dentro de Asayiş (fuerzas de seguridad).
3. Las formas de matrimonio prohibidas en Rojava de acuerdo con el punto 16 de las Leyes de la Mujer son: heyirandin (una tradición según cual el primo paterno declara que quiere casarse con la prima paterna, y en este caso la prima no puede casarse con otro hombre. En algunos de estos casos se trata solo de declaración de intenciones, pero a pesar de esto la mujer tiene que permanecer soltera hasta la muerte), berdêlî (dos familias llegan a un acuerdo de que una hija y un hijo de una familia se casará con un hijo y una hija de la otra familia. Lxs niñxs no tienen voz en el asunto. Si una de las parejas luego llega a divorciarse, la otra pareja también está obligada a divorciarse y los matrimonios que se concentraron para resolver enemistades entre clanes o riñas entre familias.
4. Dada Jinê, traducción literal: justicia de la mujer. Se trata de las comisiones de mujeres en los tribunales.
5. Artículo 14 de las Leyes de la Mujer dice: “Ambas partes tienen derecho a solicitar el divorcio. El divorcio se realiza con el consentimiento de ambas partes.”

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