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¿Quién es “turco”? Es complicado

Fuente: The New York Times
Autor: Kaya Genc
Fecha: 1 abril 2018
Traducido por Rojava Azadi

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Gente portando máscaras de Mustafa Kemal Ataturk, fundador de la Turquía secular moderna. Una nueva base de datos online con informes genealógicos del país está poniendo a prueba la idea, largamente mantenida, de la pureza racial turca.

A principios de este año, Turquía hizo público su muy custodiado registro de población; un fichero genealógico que se retrotrae hasta la época otomana. Una pagina web que da acceso a todos los servicios públicos en Turquía incluye ahora una pestaña sobre genealogía. Los usuarios pueden bajarse documentación sobre sus ancestros, con informes que se remontan a 1882.

Desde la aparición del nuevo servicio, raíces, migración, pureza e hibridación vienen dominando las conversaciones en grupos de WhatsApp, oficinas y cafeterías. En sólo 2 días, 5 millones de turcos entraron para ver su herencia en el registro. El interés ha sido tan grande que la web se colapsó durante algunas horas. El gobierno tuvo que suspender el servicio durante varios días.

Durante un siglo, el Estado turco ha impuesto una rígida identidad nacional a sus ciudadanos, que exicluía la etnicidad y enfatizaba la turquicidad «pura». La apertura de sus registros por parte del gobierno ha fascinado a la población. A medida que los turcos absorben las noticias de su propia diversidad étnica, la idea centenaria de pureza racial, fabricada e impuesta por el Estado, ha comenzado a tambalearse.

Algunos turcos, especialmente aquéllos cuyas familias han vivido en las mismas ciudades durante generaciones, han encontrado reafirmación en la prueba de sus propias raíces profundas. Otros se sienten frustrados. Un nacionalista turco se ha enterado de que su bisabuela era de origen kurdo. Un amigo escritor se sorprendía al descubrir que el nombre de su bisabuelo era Isaac. Uno de mis vecinos descubrió que tenía raíces europeas y ha decidido solicitar la doble nacionalidad.

Durante mucho tiempo, la identidad étnica estuvo considerada una cuestión de seguridad nacional en Turquía. La mayoría de los armenios otomanos perdieron su vida en deportaciones forzosas en 1915, mientras otros se convertían al islam para sobrevivir. Las conversiones se mantuvieron en secreto dentro de las familias; muchos nietos de cristianos conversos supieron de sus ancestros cuando ya eran adultos. Muchos turcos han descubierto sólo recientemente que tenían lazos familiares armenios.

Los datos genealógicos se ofrecen sólo para uso privado, y revelan cuán meticulosamente el Estado turco ha mantenido seguimiento de sus ciudadanos durante los dos últimos siglos. «Resulta que mi familia materna es de Yerevan», escribía un usuario en la web Eksi Sozluk, en la que han aparecido miles de comentarios sobre el asunto. «Mientras que mi familia paterna es georgiana. Estoy alucinado».

Los izquierdistas turcos se han mostrado perturbados por el interés en la genealogía, temiendo que pudiera llevar al tribalismo, incluso a la guerra civil. Pero el editor del semanario armenio Agos le ha dado la bienvenida. Ha entrevistado a un académico antropólogo que ha llamado al movimiento «revolucionario» y «un serio signo de normalización» al desacreditar la imaginaria pureza étnica del nacionalismo turco. Así, un estudio de 2012 aparecido en la revista Anales de Genética Humana encontró que el ancestro paterno de Turquía era un 38% europeo, 35% de Oriente Medio, 18% surasiático y 9% de Asia Central.

Los otomanos lidiaron con las complejidades de la etnicidad por medio del llamado sistema ‘millet’. Durante siglos, las leyes fueron diferentes para musulmanes, católicos, griegos ortodoxos y judíos. Las comunidades religiosas podían hacer negocios libremente y dirigir sus propias escuelas, prensa y hospitales mientras pagasen sus impuestos al sultán. Pero en la década de 1830, los modernizadores del Imperio otomano introdujeron un concepto de ciudadanía occidentalizado y abolieron el sistema millet. Un grupo de intelectuales musulmanes, conocido como los Jóvenes Otomanos, se opusieron ferozmente a las reformas.

En la década de 1870, el grupo introdujo el concepto de ‘otomanismo’, promoviendo una única ciudadanía imperial que combinaba la ley islámica con principios inspirados en el constitucionalismo europeo. Postularon la idea del nacionalismo musulmán: el islam sunní sería la identidad soberana, al tiempo que se garantizaba la libertad de otras religiones. Los Jóvenes Otomanos consideraban que si el carácter sunní del Estado se perdía, el imperio podría desintegrarse. El otomanismo era su fórmula para mantenerlo intacto.

Según se incrementaba el ritmo de la modernización en los principios del siglo XX, el problema de la complejidad genealógica se amplió: Los Jóvenes turcos laicos y occidentalizados y los fundadores de la república turca modificaron el nacionalismo musulmán en una ciudadanía basada en la idea francesa de laicidad, la separación de la influencia religiosa en el gobierno.

Trataron de resolver el problema de la complejidad étnica, a veces por la fuerza: un cambio poblacional en 1923 resultó en la desnaturalización de más de 1,2 millones de griegos en Turquía y más de 300 mil turcos en Grecia. Al escaso número de griegos y armenios que siguieron viviendo en Turquía se les conminó a que olvidaran sus raíces.

Durante la década de 1940, tras la muerte de Ataturk, los grupos racistas en Turquía afinaron aún más su nacionalismo y forjaron la identidad nacional «turca pura». Los turcos, a su parecer, procedían de las planicies de Asia Central, los kurdos era «turcos de las montañas» y cualesquiera otras influencias étnicas eran consideradas anormales y peligrosas. Tanto izquierdistas como islamistas repudiaban esta combinación de estado nación mono étnico y modernidad, y el Estado kemalista castigó a ambos grupos. El poeta marxista Nazim Hikmet fue sentenciado a 28 años de prisión; el pensador islamista y poeta Mehmet Akif Ersoy pasó una década en el exilio en Egipto por cuestionar el nacionalismo turco.

Muchos nacionalistas vieron la mezcla de conservadurismo y neoliberalismo de Recep Tayyip Erdogan como un peligro para la identidad nacional turca desde que su Partido Justicia y Desarrollo, conocido como AKP, llegó al poder en 2002. Pero el gobierno del Sr. Erdogan ha sido elogiado por otros por permitir a los historiadores discutir abiertamente la historia de los armenios otomanos y levantar las restricciones a la cultura kurda.

Bajo el Sr. Erdogan, la identidad nacional basada en la «turquicidad pura» ha sido reemplazada gradualmente por el nacionalismo musulmán de los Jóvenes Otomanos. Los líderes del AKP creen que borrar la religión y la etnicidad de la identidad nacional de Turquía repetiría los errores de los modernizadores otomanos de los años 1830.

Con la apertura del registro de población, el gobierno turco -inconscientemente- podría haber cambiado nuestras ideas sobre la nacionalidad turca y terminado con el mito de la pureza racial para siempre.

El momento del nuevo acceso al ancestro del público es también parte de un cálculo político. Con el arranque de la operación militar de Turquía en Afrin en el norte de Siria y las próximas elecciones presidenciales en 2019, el gobierno espera consolidar el nacionalismo musulmán como la identidad central turca.

Es la manera del AKP de decir que el nacionalismo musulmán es diferente al nacionalismo republicano: el Estado, en su nuevo abrazo al islam, tiene la confianza para permitir a los ciudadanos que descubran sus raíces étnicas. Los ciudadanos turcos pueden estar orgullosos de su herencia y raíces, e incluso encontrar ahí una razón de los movimientos de la política exterior del gobierno turco.

Los archivos del polvoriento registro pretenden recordar a los turcos no sólo la amplia diversidad de sus ancestros, sino también la amplitud territorial del Imperio otomano, un dominio que una vez se extendió por tres continentes.


Kaya Genc, ensayista y novelista, es el autor de “Under the Shadow: Rage and Revolution in Modern Turkey.”

Un comentario en «¿Quién es “turco”? Es complicado»

  • Muy interesante, pero me deja con más dudas ya que estoy comenzando a entender a los turcos y musulmanes en general.

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