"Inmigrantes desde los campos de Rubar y Shahba: Afrin es un refugio seguro, ¿qué quieren de nosotros?"

Fuente: Karinca News
Autoría: Fatma Koçak
Fotografías: Ersin Çaksu
Fecha de aparición: 11 de febrero de 2018
Traducción: Rojava Azadi
Campos de Rubar y Shahba. Miles de inmigrantes árabes viven actualmente en ellos. Aún así, los dos campos han sido objetivos de las bombas en la operación turca sobre Afrin. ¿Qué es lo que los inmigrantes que escaparon de ISIS y de la guerra civil en su país a estos campos, y también los oficiales dicen sobre esto? La periodista Fatma Koçak, actualmente establecida en Afrin, visitó los dos campos para realizar entrevistas con ellos y reportar sus observaciones.
 
Más de 835 millones de personas (NdT: esta información debe ser un error de edición, según ACNUR las personas desplazadas y refugiadas a finales del 2017 pasaban de los 11,5 millones) han sido desplazadas desde la erupción de la crisis Siria en 2011, según la Red Siria de Derechos Humanos (SNHR). El 50% de las personas desplazadas son niños, el 35% mujeres y el 15% hombres adultos. El Alto Comisionado por los Refugiados de las Naciones Unidas (UN) también ha publicado un reportaje que confirma esta información.
Estas instituciones también han reportado que mientras la mayoría de los inmigrantes huyendo de las regiones donde la guerra era más intensa dejaron el país, aquellos que prefirieron moverse dentro del país generalmente eligieron Rojava, la zona segura de la Federación del Norte de Siria. Al convertirse en una zona de neutralidad en la guerra y dado a su modelo descentralizado de gobierno creado por los líderes Kurdos, personas de varias regiones emigraron a Rojava.
Por otro lado, en el Norte de Siria, la inmigración se condensó en dirección a Afrin, que recientemente se convirtió en objetivo de los ataques de Turquía y de grupos del Ejército Libre Sirio (FSA), bajo la llamada “Operación Rama de Olivo”. Residentes que formaron el gobierno autónomo con el sistema cantonal, crearon unidades administrativas y de autodefensa en Afrin, donde ISIS o grupos similares no pudieran infiltrarse desde la erupción de la crisis Siria.
Antes de los ataques de Turquía sobre Afrin, cientos de miles de inmigrantes habían venido aquí desde las zonas de guerra intensa de Homs, Idlib, Jarablus y al-Bab en los últimos cuatro años. De acuerdo con la información proporcionada por la Oficina de Inmigración creada por los inmigrantes en el Cantón de Afrin, hay 282 mil inmigrantes que vinieron a los distritos y pueblos de Afrin. Por supuesto, estos sólo son datos oficiales; se asume que este número asciende a 400 mil con los inmigrantes que se establecieron en los distritos y pueblos de Rajo, Jinderes, Sharawa, Siyê y Mabata.
Muchos de los inmigrantes que huyeron de la guerra e invasión de sus regiones ahora viven en el centro de la ciudad y en los pueblos. Más de 10 mil inmigrantes que vinieron de Homs, Hama y Shahba están actualmente establecidos en los campos de Rubar y Shahba en el distrito de Sharawa. Según la información proporcionada por la Oficina de Inmigración, el 70% de los inmigrantes en estos campos son Árabes y el 30% restante son Kurdos.
Mientras que las Naciones Unidas (UN) y la Unión Europea proporcionan ayuda y apoyo a otros países a donde huyen los inmigrantes sirios, no ha habido ninguna ayuda para aquellos que se encuentran en Afrin. La administración del cantón y la Oficina de Inmigración han sido quienes con ayuda local han proporcionado la ayuda, ofreciendo refugio y comida para las personas en los dos campos.
El campo de Rubar fue uno de los objetivos de los ataques aéreos turcos el 20 de enero. Muchos inmigrantes fueron heridos durante este ataque. Actualmente los dos campos se encuentran sitiados bajo disparos de artillería.
Fuimos a los campos de Rubar y Shahba para hablar con los inmigrantes y oficiales del campo.
Nedim Oso, quien escapó de Shahba durante ataques de ISIS y quien actualmente está en el campo de Shahba dice “Esta gente nos acogió, nos dieron cobijo a mi y a mi familia” y añade “Vinimos aquí y no había guerra. Hemos estado aquí el último año y medio. Pero el Estado Turco, al igual que ISIS, nos atacan aquí también. Todos los días hay disparos de artillería alrededor del campo. Nuestras vidas están bajo seria amenaza”.
Hamdul El Saim, quien vino al campo de Shahba con su familia después de escapar del pueblo de Wadi al-Azim en Homs, explica: “Nuestro pueblo estuvo rodeado por la invasión de ISIS durante un mes. Nos mataron de hambre durante un mes, sólo comíamos trigo. Creímos que íbamos a morir pero sobrevivimos escapándonos en el último minuto”.
En el campo de Rubar, Hasfa Ahmedi de 72 años expresa que preferiría hablar sentado, ya que le cuesta estar de pie. Cuenta que huyó de los ataques de ISIS en el pueblo de Babish en Idlib y vinieron a Afrin porque “era un sitio seguro”. Ahmedi añade “Hago un llamamiento a todos los estados del mundo. Todo el mundo debería ver lo que está pasando aquí y debería ayudarnos. Pero no lo hacen. Sólo recibimos ayuda de la Administración del cantón de Afrin. Cuando nos ponemos enfermos, la mayoría de las veces no podemos encontrar medicinas. Se ha impuesto un embargo durante varios años. ¿Qué quieren de nosotros, qué quieren de Afrin?”.
Hiysem Cindo, quien escapó a la ciudad con sus hijos después de que Turquía invadiera Al-Bab durante la “Operación Escudo del Eufrates”, dice furiosa “Escapamos de ellos en al-Bab. Afrin era un refugio seguro para nosotros. Ahora han venido aquí y nos han vuelto a encontrar. Mi marido está muerto, ¿a dónde puedo ir con mis cinco hijos? ¿Qué quieren de nosotros? Deberían dejarnos en paz”.
“No conseguimos ninguna ayuda o apoyo de organizaciones internacionales”.

Hiba Musa Şexo, quien trabaja en la Oficina de Inmigración formada dentro del cantón de Afrin por los pobladores de estos campos, nos informan de que ha habido una intensa llegada desde otras regiones a Afrin en los últimos cuatro años.
“Primero abrimos el campo de Rubar. Después, con los civiles que huyeron a Afrin por los intensos ataques de grupos en otras regiones de Siria, también abrimos el campo de Shahba” explica Hiba, quien añade que desde las zonas de guerra intensa de Siria, como Hiba, Azaz, Idlib, Shahba, Homs y Hama, ha llegado gente a Afrin durante los últimos cuatro años.
Şexo, quien subraya que no consiguen ninguna ayuda ni apoyo de ninguna organización internacional y que los inmigrantes están acogidos en circunstancias muy duras, expresa también que temen muertes de civiles en los últimos días. Şexo hace un llamamiento a instituciones internacionales incluidas las Naciones Unidas:
“El primer día, los ataques aéreos impactaron en la región del campo de Rubar. Todo el mundo sabe que hay personas allí que escaparon de la guerra. Aún así, los ataques de artillería alrededor del campo continúan cada día. En los dos campos, el 60% de los inmigrantes son mujeres y niños. Si alguna de esas artillerías da en el campo, va a ser una masacre. El mundo no debería permanecer en silencio sobre esto”.

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